fbpx
Horizontum - Finanzas y Cultura
Logros y pendientes de la industria automotriz (II) Logros y pendientes de la industria automotriz (II)
4.5
La industria automotriz aún relumbra en México, aunque bajo la mirada del nuevo régimen ya no será la única industria consentida, como lo fue... Logros y pendientes de la industria automotriz (II)

La industria automotriz aún relumbra en México, aunque bajo la mirada del nuevo régimen ya no será la única industria consentida, como lo fue en los sexenios anteriores. Por otro lado, este sector deberá asumir el reto de adecuarse y sacar el mayor provecho al T-MEC.  Aunque en términos generales mostró buenos resultados, la industria automotriz deberá desatar algunos nudos muy apretados tanto –internos como externos– en este año 2019. El primero, deberá dar un giro a la tendencia negativa de las ventas internas de vehículos ligeros, y el segundo, procurará dar pasos más firmes en la transición de las reglas de origen y otros capítulos más del Tratado entre México, Estados Unidos (EE.UU.) y Canadá (el T-MEC), aparte de infinidad de asuntos espinosos que pululan en la charola de pendientes de esta industria y otras afines.

Sólo falta la aprobación de los Senados

Por lo pronto, se espera que los congresos de México, EU y Canadá analicen y aprueben el acuerdo comercial en fechas próximas, quizás en este año, que sustituye el Tratado de Libre Comercio de America del Norte, por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Pero aún hay muchas aristas que rozan con lo político, aparte de los detalles económicos, claro.

Hacia ese rumbo, las empresas ligadas a la industria de autopartes (IAP) establecidas en el país ya se frotan las manos por las oportunidades que se abren y por la posibilidad de fortalecer su presencia a nivel internacional. Ellas sienten confianza porque han acumulado talento e infraestructura suficiente para crecer a corto plazo.

Sin embargo, algunos analistas creen que el T-MEC entrará en vigor no en este año, sino más bien en 2020.

De las modificaciones que se le hicieron -y que sacuden de lleno a la industria automotriz- sobresalen, por ejemplo, el valor del contenido regional (o VCR), para su exportación libre de impuestos a los mercados de Estados Unidos y Canadá, que debe aumentar de 62.5 a 75%, para los vehículos ligeros (autos y camionetas), y de 70%, para camiones y vehículos pesados. Por lo que sólo 25% de los insumos se podrá adquirir en cualquier parte del mundo.

la industria automotriz

La exigencia a la industria automotriz terminal (IAT) conlleva a incorporar en los vehículos un promedio más alto de componentes fabricados en la región norteamericana, lo que sustituirá la importación de los provenientes de Sudamérica, Europa y Asia. Eso acabará a la larga por beneficiar a las compañías que operan aquí.

De acuerdo con Oscar Albín, Presidente de la Industria Nacional de Autopartes, “en los últimos meses hemos podido palpar el gran interés que existe por parte de compañías de autopartes de Japón, Corea, China, Alemania, España y de otros países, que ya se preparan para trasladar muy diversas líneas de producción de autopartes a territorio mexicano”.

Una vez aprobado el T-MEC por los congresos de los tres países, habrá quizás un período de cuatro años para realizar los ajustes necesarios a las cadenas de proveeduría, lapso que podría aliviar a las empresas para planear y programar una transición ordenada y eficiente y así cumplir con la nueva normatividad.

Solís, de la AMIA, no cree que 2019 sea “un año de sobresaltos”, pero sí de pavimentación del camino para transitar sin baches hacia el nuevo acuerdo comercial trilateral, el cual factura en promedio 2,000 mdd diarios. Él piensa que “si bien estas nuevas normas imponen un reto de integración, será hasta 2020 cuando entren en vigor y de forma gradual al 2023, aun cuando el T-MEC se ratifique este año”.

la industria automotriz

Una frontera congelada

A pesar de los afanes de Donald Trump por cumplir a cabalidad su promesa favorita de levantar un muro y reducir drásticamente el número de inmigrantes centroamericanos que presionan por entrar a los Estados Unidos (pero que según él deberían ser detenidos de golpe en el cuello, o la cintura, del Istmo de Tehuantepec por las autoridades mexicanas), se espera que el T-MEC acabará a la larga por ayudar a la industria automotriz mexicana, ya que el nuevo acuerdo regula el flujo de ¡más de 1 billón de dólares en comercio regional!

Sin embargo, a fines de marzo y en la primera semana de abril, muchos exclamaron ¡Gulp!, ya que se instrumentó una medida migratoria que puso a temblar a muchos integrantes de las industrias automotriz y de autopartes. Como forma de presión, el presidente Trump, que no da paso sin “huarache”, ya está mandando potentes señales a sus electores para reelegirse en 2020, y mandó cerrar, o más grave aún, a instalar más obstáculos en la frontera.

Por momentos se produjeron en la línea divisoria atascos que hicieron llegar tarde a muchos insumos vitales en las cadenas de producción de ambos países. Tan fue así que infinidad de fabricantes de autopartes y de equipos médicos empezaron a sopesar la opción del transporte aéreo (inclusive, barajaron otras alternativas de embarque, como trenes o barcos), para evitar sanciones o multas por entregas tardías a sus clientes en Estados Unidos o en su defecto el cierre de fábricas .

En un foro posterior, celebrado entre los dos países se postuló que la inmigración y el comercio deberían, siempre, tratarse por separado. Pero, ¿será eso posible? Para Trump, y más ahora con su apuesta por buscar la reelección, la política es lo único que cuenta.

¿Homologación de sueldos?

Otro asunto que heló la discusión, y que dejó el futuro del T-MEC un tanto descobijado, fue la amenaza de bloquearlo, y ya no por Donald Trump, sino por los demócratas de Estados Unidos; a menos que México apruebe cuanto antes una legislación para mejorar los derechos laborales de los trabajadores mexicanos, condición que también exige el gobierno canadiense.

El presidente Trump mismo culpó al viejo TLCAN por la pérdida de millones de empleos en Estados Unidos y por el desborde hacia México de compañías de ese país, contentas siempre de emplear mano de obra más barata.

Es decir, si se concede, el salario promedio en la industria nacional automotriz deberá sumar alrededor de 128 dólares por jornada laboral de ocho horas. Ese sería el resultado de homologar sueldos de los obreros mexicanos con sus pares de EU y Canadá.

la industria automotriz

EU ventiló el tema como una condicionante más de la renegociación del TLCAN: “México debe incrementar los salarios de los trabajadores de la industria automotriz, para evitar así el cobro de un arancel a los vehículos que pretenda exportar hacia territorio estadounidense o canadiense”.

En efecto, las empresas que no cumplan con esta norma tendrán que pagar un arancel de 2.5% bajo el estatuto de Nación Más Favorecida (NMF) que marca la Organización Mundial de Comercio (OMC). Y es que los bajos salarios que se pagan en el país fueron decisivos para que las empresas optaran por instalarse aquí, salarios que son entre cuatro y cinco veces menores de lo que recibiría un trabajador si estas factorías se hubieran instalado en Estados Unidos.

En una nota de El Sol de México2, se compara que el sueldo que pagan las empresas del sector en el estado de Guanajuato es superior al que pagan estas mismas compañías en entidades vecinas. Guillermo Romero Pacheco, secretario de Desarrollo Económico Sustentable de ese estado, ejemplificó que un trabajador con conocimientos técnicos del sector automotriz percibe un sueldo de 140 mil pesos anuales, es decir, unos 11 mil 666 pesos al mes, mientras que un técnico del sector automotriz gana en San Luis Potosí 120 mil pesos anuales, unos 10 mil pesos mensuales.

De acuerdo con Fitch Ratings, las tres entidades más expuestas a los cambios en las reglas de origen son Coahuila, Guanajuato y Nuevo León, que contribuyen con 43% de las exportaciones nacionales de la industria automotriz.

La calificadora subrayó que “el efecto que tenga el T-MEC sobre el crecimiento económico de los estados mexicanos dependerá de la forma en que las cadenas de suministro automotriz respondan a los nuevos requisitos de contenido”.

Por eso se integró al T-MEC la creación de una zona de altos salarios — 16 dólares por hora —, para fabricar entre 40 y 45% de un vehículo, dependiendo de su modelo.

Ello implica que México sólo podrá acceder a entre 55 y 60% de la producción de un automóvil, debido a que el salario promedio por hora en la industria nacional es de 3.2 dólares, mientras que EU y Canadá sí cumplen con ese nivel.

Como se sabe, México plasmó en el documento que firmó en noviembre de 2018: Democracia sindical; mejoras en la justicia laboral y mejoras en los salarios, en especial en las industrias de exportación.

De hecho, ya se cocina en el Congreso de México un proyecto de ley con miras a fortalecer a los sindicatos y que podría ser aprobado en abril, según el gobierno.

Continuará…

Primera parte_ https://www.horizontum.com/logros-y-pendientes-de-la-industria-automotriz-parte-i/

Premium WordPress Themes Download
Download Best WordPress Themes Free Download
Download Best WordPress Themes Free Download
Download WordPress Themes Free
online free course
download redmi firmware
Download Best WordPress Themes Free Download
download udemy paid course for free
Enrique Chao

Enrique Chao

Fue director editorial de Grupo Editorial Expansión. Ha creado, coordinado y desarrollado libros de en materia de negocios y empresa. Participa en Consejos editoriales de revistas de negocios e industriales.