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Sobreviviendo en la “América” de Trump (Final) Sobreviviendo en la “América” de Trump (Final)
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Donald Trump si no conseguía el financiamiento del muro en la frontera, terminaría con DACA, como ya lo hizo con el TPS que concedía... Sobreviviendo en la “América” de Trump (Final)

Para sorpresa de especialistas y ciudadanos, cuando el republicano Donald Trump ascendió al poder no varió su discurso en cuanto a los migrantes, en general, y los mexicanos, en particular. Lo ha ido agudizando en diversas direcciones.

De inmediato se lanzó en contra del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés). La protección para 800 mil jóvenes migrantes que llegaron al país, aún siendo niños, establecida durante la administración de Barak Obama, fue utilizada por Donald Trump para presionar a los legisladores demócratas.

Si no conseguía el financiamiento del muro en la frontera con México terminaría con DACA, como ya lo hizo con el Estatus de Protección Temporal (TPS) que concedía permisos de trabajo a inmigrantes de Nicaragua, Haití y el Salvador, a los que calificó como “países de mierda”

Con el mismo afán restrictivo, el presidente ha prohibido el ingreso a suelo estadounidense a ciudadanos de Libia, Somalia, Irán, Irak, Sudán, Siria, Corea del Norte, Venezuela, Chad y Yemen.

A pesar de que no existe una medida similar en contra de los mexicanos, no dejan de causar asombro las acciones que empresas del ramo, como Aeroméxico, han instrumentado en el propio Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

El pasado mes de abril, eran exhaustivos los cuestionamientos para tomar algún vuelo hacia Estados Unidos. Antes del “check-in”, aún en la fila, un empleado de la empresa preguntaba a los pasajeros sin residencia o ciudadanía norteamericana por las razones de su viaje, los días que estaría en territorio estadounidense, así como su profesión.

El mismo procedimiento se repetía en el mostrador. Al revisar la documentación, un nuevo interrogatorio, agregando si ya se tenía el boleto de regreso. De negarlo, la aerolínea podía impedir el acceso del cliente al avión. Todavía se repetiría la entrevista pseudo-aduanal al momento de embarque.

Sobreviviendo en la “América” de Donald Trump (Final)

Alrededor de diez empleados de Aeroméxico se distribuían para revisar documentos, cuestionar a los clientes y, de ser necesario, revisar el equipaje de mano de quienes parecieran sospechosos.

Nunca había vivido algo similar. La respuesta de los trabajadores al cuestionar el método fue siempre la misma: son órdenes desde Estados Unidos.

Con tales medidas migratorias, parece complicado que no haya afectaciones a la economía norteamericana en los próximos años. Según BBC Mundo, el número de turistas mexicanos cayó un 9.7%, en el primer semestre de 2017, lo que representa una pérdida de 518 millones de dólares

Aún más delicado es la situación de los sectores que se verían afectados si Donald Trump cumple su promesa de expulsar a tres millones de migrantes indocumentados. Entre ellos se encuentra el 24% de los 15 millones 342 mil mexicanos que trabajan en Estados Unidos.

La construcción y la producción de alimentos serían dos ramas seriamente mermadas por la decisión. El portal Apli.job recoge las declaraciones de Nelson Braddy Jr., propietario de la empresa de construcción King of Texas Roofing Co., quien asegura haber tenido que rechazar contratos millonarios por falta de trabajadores.

En cuanto al área alimentaria, los mexicanos se encuentran involucrados en agricultura, pesca, cultivo de frutas y verduras, así como en la industria de la matanza y el procesamiento de animales

Se trata de labores con una enorme exigencia tanto física como mental. En Estados Unidos se sabe que muchos de estos trabajos sólo pueden desempeñarlos mexicanos, son los únicos con el carácter necesario para aguantar tales exigencias. Su expulsión del país sería una gran herida para la economía norteamericana.

LOS NÚMEROS QUE SALVAN A UN GOBIERNO

Sin embargo, la debacle financiera del gobierno republicano todavía no ha llegado. Ni siquiera parece avecinarse. El mercado de valores se mueve positivamente e incluso llega a niveles récords.

El desempleo se ha reducido y el PIB del primer semestre de 2017 superó un punto porcentual al de 2016, en el mismo período. Para los analistas financieros, estos logros se deben, en realidad, a las políticas implementadas durante el gobierno de Barak Obama.

Y aunque muchos de los ciudadanos reconocen lo mismo, el soporte económico que significan las cifras positivas lo capitaliza Trump, quien no se cansa en subrayar su buen desempeño como administrador de la nación.

Los mismos expertos mencionan que, si no fuera por estos números y frente a las decenas de escándalos del presidente, los propios votantes republicanos habrían empujado ya un juicio en contra del empresario

Entre los sectores más conservadores de la comunidad norteamericana se critican las acusaciones que ligan al mandatario con intereses rusos y sus nexos amorosos con la actriz porno Stormy Daniels.

Al interior de varios círculos republicanos sus acciones provocan una encrucijada de valores. ¿Hasta dónde apoyar a un líder que se presenta a sí mismo e incluso presume ser misógino o racista, cuando se está casado con una mexicana o se tiene descendencia, socios, amigos de origen latino?

La legitimación del odio vulnera de esta manera la cotidianidad de país. El mismo día de su toma de protesta, se presentaron casos de bullying en escuelas secundarias y preparatorias.

Sobreviviendo en la “América” de Donald Trump (Final)

Estudiantes de origen mexicano sufrieron agresiones de sus propios compañeros, quienes los amedrentaban con expulsarlos del país. En una escuela de Florida, un chofer de autobús escolar fue suspendido por sus acciones racistas contra los alumnos.

Cada que subía un estudiante hispano al camión, el conductor le gritaba “¡Trump!”, como una forma de humillación. Se ha desatado tanto el racismo que, en ciudades netamente latinas como Miami, pobladores anglosajones critican que haya librerías solamente con libros en español. Es muy simbólico el caso.

Causa resquemor entre los supremacistas blancos la altura intelectual que puede ostentar un idioma ligado culturalmente a la pobreza, a la gente de servicios, a la migración más cutre. Un idioma que algunos latinos pierden o se exigen perder, por vergüenza, cuando arriban a los Estados Unidos

El desprecio al castellano se evidenció de manera violenta  en mayo de este año, en la cosmopolita ciudad de Manhattan. El abogado Aaron Schlossberg encaró al mesero Fidel De Jesús por hablar en español con una cliente habitual del restaurante donde labora.

Amenazó al trabajador mexicano con denunciarlo ante las autoridades migratorias, debido a sus hábitos lingüísticos. “Esto es América, debes hablar en inglés”, le soltaba el norteamericano, mientras era grabado con un teléfono inteligente. Subido a las redes, el video se volvió viral.

La comunidad hispana e integrantes de organizaciones civiles se dieron cita a la siguiente semana, a las afueras del edificio donde se encontraban las oficinas de Schlossberg.

Con mariachi en vivo le ofrecieron una serenata para mostrarle la riqueza de la cultura mexicana, mientras decenas de personas, con altavoz en mano, sin distinción de raza, género o nacionalidad, hablaban en contra de la segregación en Estados Unidos.

Si la primera consecuencia fue que a Schlossberg se le revocara su contrato de arrendamiento en el edificio, frente al cual se realizó la protesta, la segunda puede ser aún más grave.

Sobreviviendo en la “América” de Donald Trump (Final)

El congresista hispano Adriano Espaillat y el presidente del condado del Bronx, Rubén Díaz Jr., denunciaron al abogado ante el sistema de cortes del estado de Nueva York. Pugnan para que se le revoque su licencia profesional.

CACERÍA CONTRA MIGRANTES

Una de las situaciones más graves en contra de los migrantes es la cacería que ha desatado la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Desde octubre del año pasado, Thomas Homan, director del organismo hasta el momento de redactar este artículo, ordenó investigaciones exhaustivas en centros de trabajo para detener indocumentados.

Hasta principios de mayo pasado, la organización presumía 594 arrestos, con cargos criminales, y 610, administrativos.

Paradójicamente muchos de los detenidos son ciudadanos norteamericanos. Los apresan por su apariencia hispana, casi siempre en los estados colindantes con la frontera sur del país. Al recuperar su libertad, los agraviados inician acciones legales en contra de ICE.

El embate racista no parece menguar. No hay intenciones para ello. La nueva andada de Donald Trump fue llamar “animales” a los migrantes

Advirtió que seguirá denominando de esta manera a los miembros de la pandilla MS-13, a quienes identifica como extranjeros sumamente violentos. Aun cuando su discurso sea dirigido a un sector específico de los migrantes, lo agresivo del término estimula la discriminación de cualquier persona simplemente por su color de piel, su origen étnico o su forma de hablar.

Los crímenes de odio continuarán al alza, mientras el presidente siga contaminando el ambiente, ya de por sí enrarecido, de Estados Unidos.

Por más que diversos analistas liberales aseguren que se trata de un error en el proceso democrático de la nación, lo verdadero es que Donald Trump representa perfectamente al sistema, económico y político que se ha apoderado del país.

Ciego, violento, arrogante, que sólo busca saciar sus necesidades financieras, sin importar los costos humanos, ambientales o sociales que pueda provocar. Desde su perspectiva, los mexicanos —como paradigma de su discurso hacia los migrantes— tan sólo son una pieza más de la maquinaria.

Se pueden intercambiar, moldear o desechar en cualquier momento o por cualquier circunstancia. Sin cambios radicales en Washington, el futuro parece sombrío para los nuestros en la “América” de Trump.

 

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Xalbador García

Xalbador García

Xalbador García (Cuernavaca, 1982) es Doctor en Literatura Hispanoamericana por El Colegio de San Luis. Autor de los libros Leopoldo María Panero o las máscaras del Tarot (Suburbano Ediciones, 2017), Paredón Nocturno (UAEM, 2004) y La isla de Ulises (Porrúa, 2014), y coautor del libro colectivo El complot anticanónico. Ensayos sobre Rafael Bernal (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2015). Ha publicado las ediciones críticas de El campeón, de Antonio M. Abad (Instituto Cervantes, 2013) y La bohemia de la muerte, de Julio Sesto (Colsan, 2015). Realizó estancias de investigación en la Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos, y en el Instituto Cervantes de España en Manila. Se ha desempeñado como profesor invitado en las Universidades del Ateneo, en Filipinas, y en la Universidad de Miami, Estados Unidos. Poesía, narrativa y ensayos suyos han aparecido en revistas de México, Cuba, España, Estados Unidos, Ecuador y Filipinas.