Jóvenes desempleados representa más de la mitad de la población desocupada Jóvenes desempleados representa más de la mitad de la población desocupada
4.5
Hubo una vez en la que jóvenes aspiraron a cumplir sus sueños, a cubrir sus expectativas. Sabían que contarían con las oportunidades suficientes para... Jóvenes desempleados representa más de la mitad de la población desocupada

Hubo una vez en la que jóvenes aspiraron a cumplir sus sueños, a cubrir sus expectativas. Sabían que contarían con las oportunidades suficientes para alcanzarlos, que sus futuros podrían ser diferentes a los de sus padres, probablemente mejores. Y sí, esos años cambiaron, pero sus empeños se coartaron. Hoy los jóvenes se enfrentan a un mercado laboral desalentador.

Las oportunidades de trabajar, su vinculación al salario mínimo y las condiciones de seguridad social, ejes del bienestar laboral de los trabajadores, marcan el futuro del país en sus jóvenes, quienes resultan ser los más afectados por las condiciones que el mercado les reduce: salarios raquíticos, menor o nula seguridad social, profesiones desvalorizadas, desigualdad salarial e informalidad.

Por lo pronto, las condiciones de trabajo son diferentes y desfavorables para todos, y no sólo es en el país, los índices mundiales son desalentadores.

En México, el número de jóvenes desempleados representa más de la mitad de toda la población desocupada.

Esto muestra que el desempleo afecta de una manera más desfavorable a jóvenes. En el país habitan 31 millones de jóvenes, y 7 millones de ellos no estudian ni trabajan, según datos de la UNESCO.

Por su parte, en el mercado laboral impactan el cambio y avance tecnológico, pero sucede también que por ello se abarata la calificación profesional, lo que incide directamente en bajos sueldos y salarios.

Jóvenes desempleados representa más de la mitad de la población desocupada

El doctor en Economía Mario Camberos Castro, investigador emérito del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) considera que “existe la falsa idea que entre más grados de estudios los salarios son más altos”.

Camberos insiste en que se “olvida un aspecto del mercado, que esos salarios serán más altos si hay demanda de trabajo. El desarrollo tecnológico puede propiciar que se ofrezcan salarios más altos a los trabajadores, pero siempre y cuando haya demanda de esos puestos”.

“Existe la falsa idea que entre más grados de estudios los salarios son más altos”

Además distingue la característica que también repercute en la disminución de la clase media en el país, “el gobierno y la iniciativa privada han mantenido los salarios demasiado bajos, y a pesar de las estimaciones conservadoras de pobreza, ésta alcanza más del 40 por ciento. Un dato muy malo”.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en México la clase media representa 25 por ciento de la población

“Se supondría que la clase media debería alcanzar por lo menos un 50 por ciento. Debería ser mayor el índice de clase media al de pobreza”, asevera Mario Camberos.

Se ha reducido el porcentaje de trabajadores que ganan más de cinco salarios, y ha aumentado el porcentaje de trabajadores que ganan entre dos y tres salarios mínimos, más de la mitad de la población.

Datos proporcionados por el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), reconocen que el mercado laboral no es favorable para jóvenes, y que padecen en mayor medida la precariedad salarial.

Conforme a resultados del INEGI, para el primer trimestre de 2018, el ingreso mensual de los jóvenes es de 3 mil 735 pesos, mientras que para el resto de la Población Económicamente Activa (PEA) es de 4 mil 268 pesos.

De acuerdo con los datos en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, al segundo trimestre de 2018, el INEGI informó que la tasa de desocupación general en el país es de 3.5 por ciento.

De estos, los jóvenes de entre 15 a 29 años representan el 6.2 de desocupación, mientras que la población adulta de 30 a 64 años, representa el 2.2 por ciento.

“Así pues, el número de jóvenes desocupados representa más de la mitad de toda la población desocupada. Una severa brecha”, afirma Fátima Hernández Gutiérrez, subdirectora de investigación del Imjuve.

Sucede que la condición de ser joven en el mercado laboral no es favorable, padecen aún más la precariedad salarial a la que se suma la pérdida de derechos laborales

Además, tener escolaridad superior, o más, ya no es suficiente para ejercer funciones de profesionales en el mercado laboral.

“México está entrando en la tendencia de la flexibilidad laboral desde que la reforma a la Ley Federal del Trabajo de 2012 facilitó las condiciones de contratación; sin embargo, eso se traduce en una situación de precariedad permanente en la juventud ocupada que va al alza”, advierte Fátima Hernández.

Por otra parte, con respecto a la seguridad social y pensiones, el doctor Camberos considera que las actuales condiciones laborales de los jóvenes, “los condena a un futuro incierto por no estar inscrito a ningún sistema de pensiones.  Sólo el 25 por ciento de los adultos mayores cuenta con una pensión que los condena a la pobreza moderada o extrema”.

Además, existe un problema evidente que es la informalidad de los trabajos. Cerca del 57 por ciento de la población trabaja en condiciones de informalidad.

Con respecto a las expectativas del mercado laboral, la doctora Berenice Ramírez López, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, considera que, si se mantiene el modelo económico actual, ubicando sus fuentes de financiamiento en la rentabilidad que se obtenga mediante el comercio exterior y las inversiones externas, se mantendrán altas las tasas de ocupación informal.

Opina que deben existir cambios en la orientación de modelo económico, impulsar la inversión productiva para activar e intentar corregir los desequilibrios del mercado interno.

Además, exigir que la creación de fuentes de trabajo de carácter formal, y que se incremente el salario mínimo, “sería posible ir avanzando a escenarios favorables”.

Berenice Ramírez reconoce que actualmente a los jóvenes recién egresados de sus estudios, el mercado laboral que les espera ofrece puestos de corta duración, alta movilidad, bajos salarios, sin seguridad social y muy probable en ocupaciones que no tienen correspondencia con los conocimientos adquiridos en las aulas.

Las condiciones de desempleo para los próximos años, considera la investigadora, pueden ser comparadas con cifras de desempleo urbano abierto y otras experiencias regionales y del mundo

Y, en comparación, “podríamos considerar que el desempleo presenta un índice bajo, el problema es que la falta de empleo se compensa con la ocupación informal, la sub ocupación, la ocupación ilegal o la migración”.

Alba Martínez

Alba Martínez