La inflación acumulada y su impacto tributario La inflación acumulada y su impacto tributario
El poder adquisitivo de las personas se ha visto afectado por la economía actual del país. ¿Cómo nos damos cuenta? Consideremos una situación en... La inflación acumulada y su impacto tributario

El poder adquisitivo de las personas se ha visto afectado por la economía actual del país. ¿Cómo nos damos cuenta? Consideremos una situación en que las condiciones de ingreso no cambien. Supongamos  que, por un lado, nuestro salario o fuente de recursos no aumenta, pero, por otro, tampoco disminuye. Nos mantenemos constantes. Sin embargo, hay una reducción en la cantidad de cosas que se pueden adquirir con el mismo dinero.

Tal situación se debe al fenómeno de la inflación, el cual es medido por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y consiste en el incremento de precios en los bienes y servicios de la canasta básica. Cuando sus valores suben, de manera generalizada y constante, se crea la inflación. Lo ganado alcanza menos para adquirir cosas, por lo que necesitamos planear mejor nuestros consumos.

No obstante,  es de suma importancia conocer el impacto tributario que tendremos a los largo de este 2018 y, en especial, acerca del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

EFECTOS DE LA LEY DE INGRESOS PARA 2018 SOBRE EL ISR

Si bien hubo una propuesta para que se considerara una disminución en la tasa del ISR, hecha por la Confederación Patronal de la República Mexicana, a un 24.6%, este punto no prosperó en el Legislativo, aunque ese porcentaje resulta el promedio en los países que conforman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico.

Esta tasa se modificó durante la Reforma Fiscal del 2014, en la que se anexaron nuevos rangos de impuestos. Actualmente llega hasta 35% para las personas físicas.

Pero la nueva propuesta de bajar la tasa del ISR quedó sin efecto porque no existía mucho espacio entre el nivel de ingresos y los gastos públicos; sobre todo, después de los sismos de septiembre de 2017, los cuales afectaron a varios estados del país. Tal situación supone una gran inyección de recursos para la reconstrucción de las zonas dañadas.

La inflación acumulada y su impacto tributario

Por lo anterior, la Ley de Ingresos 2018 no contempló un aumento en la tasa del ISR, aunque ¿cuál será la forma en que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) espera obtener más ingresos? Veámoslo  de la siguiente manera. Aunque no son todas, expondremos las más representativas:

1- A través de una mayor revisión y fiscalización a los contribuyentes. Es decir, mejorando la capacidad recaudatoria, en lugar de modificar la carga fiscal. Como herramienta se presenta la versión 3.3 para facturar, obligatoria desde el 1 de enero de 2018.

Este recurso permite tener una completa fuente de información para validar las obligaciones, de manera más sencilla, además de seguir con la tendencia de lograr una mayor recaudación, en relación con lo programado para el año.

Con esta herramienta se registra de manera automática la fecha de la factura, el régimen del contribuyente y se comprueba el RFC de los receptores en la base del SAT. Sin esto último, la factura ni se valida ni se timbra con el sello de Hacienda.

Adicional se están utilizando catálogos para complementar la información que la misma requiere, cuya unificación de datos facilita automatizar el control fiscal para realizar auditorías electrónicas. También se puede prellenar algunos campos en la presentación de las declaraciones.

2- Mayor revisión y conciliación de la  información con otros países de las cuentas bancarias de mexicanos.

3-Aumento en más de 43 mil millones de pesos en los recursos, debido al cambio en el precio de los hidrocarburos y el tipo de cambio promedio para 2018.

Sí se está contemplando maneras de aumentar las recaudaciones. Más aún, cuando el SAT deje de percibir ingresos por la actualización de las tarifas del ISR para las personas físicas, al sobrepasar el porcentaje de inflación acumulada (10%), entre diciembre de 2013 y enero de 2017.

¿DE QUÉ FORMA LAS PERSONAS FÍSICAS PAGARÁN MENOS IMPUESTOS EN 2018?

El último párrafo del Art.152 de la Ley del Impuesto sobre la Renta señala que las tarifas a utilizar para el ISR de las personas físicas, tanto para el impuesto anual como para los pagos provisionales (Art.96 de la misma Ley), deben actualizarse cuando se alcance una inflación acumulada de más del 10%, desde que se realizó la última actualización (diciembre del 2013), hasta el último mes del ejercicio en que se alcance este porcentaje, el cual fue en enero de 2017.

En esa fecha llegó a 11.74%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Al llegar a ese parámetro, se deben ajustar las tarifas a diciembre del 2017 y serán aplicables a partir del 1 de enero de 2018.

Es una buena noticia y básicamente este ajuste se da en los límites inferior y superior, así como en la cuota fija, sin modificar el porcentaje que se aplica al excedente del límite inferior. Al ampliarse los rangos entre los límites, una persona puede incluso bajar del rango donde se encuentre.

Quienes no tengan un aumento en sus ingresos no verán afectado su poder adquisitivo por el impacto de la inflación.

Para ello deben estar en las dos situaciones siguientes:

1- Si durante el 2017 sus ingresos se encuentran más cercanos al límite inferior, es muy probable bajar de línea y, por lo tanto, de tasa de impuesto. Por ejemplo, si se tiene un ingreso de 11 mil pesos mensuales, se aplica una tasa del 21.36%, pero con la ampliación del rango es muy probable bajar a 17.92%.

2.- Si sus ingresos están más cercanos al límite superior, por ejemplo de 20 mil pesos, entonces no bajará de línea y seguirá manteniendo la misma tasa, en este caso de 21.36%, pero aun así se verá una reducción del impuesto en un porcentaje menor.

Quienes tengan un incremento de sus ingresos, en el mismo porcentaje que la inflación, no verán ningún beneficio y podrían pasar el límite superior del rango donde se encuentren y, por lo tanto, tendrían que pagar más impuesto.

Las personas físicas que no obtengan aumento en su  ingreso en 2018 “no perderán poder adquisitivo”, por efectos de la inflación, ya que el ISR será menor. Beneficio sólo aplicable en este supuesto. Con la actualización de las tarifas para hacer el cálculo, se podrá determinar realmente cuál será el beneficio real de este ajuste.

Julio García Rodríguez

Posee una Maestría en Impuestos por el Instituto de Estudios Universitarios Campus Puebla, Licenciatura en Contaduría por Centro Universitario grupo Sol. Profesor de asignatura del Sistema de Universidad Abierta de la Facultad de Estudios Superiores de la UNAM en la carrera de Economía, he participado como ponente en eventos académicos de capacitación en diferentes  instituciones gubernamentales, en el ámbito privado se ha desarrollado como analista financiero en empresas nacionales y contador SR. En empresas transnacionales, las áreas de interés son principalmente Finanzas, Impuestos y la Docencia.