Entre los siglos XIX y XX Cinco cumbres de la poesía mexicana para una lectura en el siglo XXI Entre los siglos XIX y XX Cinco cumbres de la poesía mexicana para una lectura en el siglo XXI
Evodio Escalante es reconocido por su trabajo crítico y por el valor de sus debates literarios. Ha publicado libros sobre la obra de José... Entre los siglos XIX y XX Cinco cumbres de la poesía mexicana para una lectura en el siglo XXI

Evodio Escalante es reconocido por su trabajo crítico y por el valor de sus debates literarios. Ha publicado libros sobre la obra de José Revueltas, José Gorostiza y Octavio Paz, también ha investigado alrededor de los estridentitas y rescatado la revista Irradiador, asimismo ha escrito varios artículos en torno a la literatura mexicana y la Filosofía. Hace poco salió a circulación otro de sus libros, Cinco cumbres de la poesía mexicana (2017), en el cual replantea otras lecturas, en distintos niveles, de la obra poética de Manuel Acuña, Manuel José Othón, José Gorostiza, Jaime Sabines y Rubén Bonifaz Nuño. Quizá fuera necesaria una mayor extensión para el tercer apartado dedicado a Muerte sin fin, fuera de eso, los demás capítulos profundizan en el pensamiento estético de los poetas y su tiempo, asimismo se contextualizan periodos y circunstancias literarias para comprender mejor varios elementos de contenido semántico y de significado. El libro propone una relectura de 5 autores mexicanos trascendentales en la historia de la poesía mexicana. Para varios lectores parecerá extraño reunir a los poetas mencionados, pues en apariencia sus poéticas resultan inconexas, no obstante el vínculo que elige Escalante radica tanto en la concepción particular del verso contenida en las obras analizadas, como en la conciencia poética, que transita de un autor a otro y, por tanto, de una obra a otra y de un tiempo al próximo.

El libro tiene un desarrollo cronológico para descubrir claramente cómo los procedimientos del verso, el ritmo y la métrica mutan y se construyen. Por ello, el primer capítulo, “Manuel Acuña y los abismos del pensamiento”, está dedicado al suicida. La propuesta del ensayo oscila, por una parte, en la crítica de Escalante dirigida a los estudios hechos por José Rojas Garcidueñas y José Luis Martínez sobre Acuña, señalando que presentan equívocos en los análisis y descuidos en la revisión métrica de distintos poemas y que hace falta un análisis más cuidado por parte de sus lectores. La idea común compartida por el campo literario explica que al autor del “Nocturno” le faltó tiempo para crecer y escribir más, opinión por cierto sosa y sin aporte intelectual. Por otro lado, si bien el romanticismo de Acuña es ingenuo, la destreza, en el manejo de las formas poéticas, eran difícil de mejorar, es decir, en la segunda mitad del siglo XIX existía un tipo de lector muy diferente al lector del siglo XX y, evidentemente, con el crecimiento de las teorías literarias de ese siglo, los lectores del siglo XXI son todavía más ajenos. Esta es la idea central del primer capítulo, además de señalar que los encargados de editar la obra de Acuña la han mutilado, omitido y manoseado hasta el extremo de atribuir dichos errores a la producción propia del poeta.

Entre los siglos XIX y XX Cinco cumbres de la poesía mexicana para una lectura en el siglo XXI“El dios en el precipicio. La poesía de Manuel José Othón” busca rescatar a un poeta muchas veces desplazado, en otras ocasiones leído a menos; lo cierto es que su obra cruza el Romanticismo y el Modernismo mexicanos; es, me parece, junto a Salvador Díaz Mirón, el más grande poeta modernista. La recomposición del verso, el registro métrico y el dualismo son el fundamento, se afirma en el libro, de su poética; entre el orden y el vértigo, entre la claridad y el desvelo, Othón publica, en cada libro de poemas, la poesía de sentido contradictorio en cuanto a temas, el antagonismo inusual en esa época. Pareciera que toda su obra en realidad formara un solo poema. Ahora bien, en un pasaje Escalante interroga sobre el antimodernismo del autor de “Himno de los bosques” tomando en cuenta la correspondencia que tuvo con otras personalidades de la época, y es que el poeta potosino consideraba menores a los modernistas; esto queda más claro si se contrasta el conocimiento que Othón poseía sobre el latín, además del manejo del verso latino según las referencias citadas correspondientes a Amado Nervo y a Alfonso Reyes. Othón suma el uso del metro lacónico y latino aunado al desgarramiento temático y la expresión empleada en el verso sobre la existencia; en suma, la obra de este poeta no solo es el vínculo entre el Romanticismo y el Modernismo, es también, según el juicio de Escalante, una referencia imprescindible para entender el desplazamiento y actualización que el verso adquiere en la historia de la poesía mexicana.

El tercer capítulo, “Metáfora y Metafísica en José Gorostiza”, es el nudo ciego, el punto de engarce cuyo interés el autor quiere presentar en su estudio: el metro en español en su registro isosilábico y su pronta liberación de las formas métricas a principios del siglo XX. Aunque es el apartado más breve, es también uno de los más valiosos por la información que aporta. Escalante tuvo acceso a uno de los manuscritos del poema Muerte sin fin y constató, escribe, que los distintos apartados del poema tenían originalmente un título cuyas referencias filosóficas y metafísicas sugieren el camino que tenía Gorostiza al componer esta obra, una de las más grandes escritas del siglo XX. Tal intención se asocia por la construcción de la metáfora con contenido metafísico y la metafísica de lo metafórico. Martin Heidegger y Jacques Derrida tienen hondos estudios al respecto, es un pensamiento de época que varios poetas asimilaron, pero que muy temprano ahondó en la poesía de México. Otra razón por la cual considero este ensayo clave, es por la liberación que Muerte sin fin alcanza, el casi verso libre aprehendido mediante la silva es una enorme tradición en nuestra poesía y los poetas analizados en los apartados siguientes del libro de Escalante también la cultivaron a modo de registro personal y de la tradición. El poema tiene una estructura que imita la estructura de la Creación conteniendo igualmente a su Creador, Dios, tal como lo explica Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica; un ejemplo sobre esto refiere a la posición y destrucción del mundo angélico como correspondencia al despliegue en el verso del poema que, por cierto, es considerado circular, es el devenir de Heráclito. O el hallazgo siguiente: después del final que conocemos, el título original era “El demonio”; pues enseguida aparecía un colofón intitulado “La nada” seguida de una hoja en blanco. Este ensayo además de ahondar en los contenidos metafísicos y esotéricos, establece la importancia del verso en su forma endecasílaba sugiriendo que Gorostiza va más allá de la liberación del metro si se toma en cuenta esta última anécdota.

Jaime Sabines es el poeta más popular de México, quizá el más leído. En “Jaime Sabines o la subversión arcaica”, Escalante conjetura cuatro hipótesis porque sostiene que este poeta contiene distintos registros, pues no es uno sino varios: el distanciamiento de la tradición poética mexicana, el uso del coloquialismo y atención a lo popular, la descensión divina o muerte de Dios, y el uso expresivo del realismo como formato de lo ideológico. A través de estos planteamientos, el estudio sugiere, al mismo tiempo, cuatro sujetos líricos a lo largo de toda la producción poética. El primer sujeto lírico se asocia al empleo del lenguaje sencillo para acercarse a lo popular y ser directo; el segundo sujeto lírico está asociado al amor sentimental y carnal, el erotismo, el dolor y la pasión en el amor; el tercero se vincula al formato existencial, quizá filosófico de la muerte de Dios; finalmente, el cuarto registro poético está asociado a la ideología. Después de un alto proceso de producción, se presenta un vacío, afirma Escalante, una innecesaria escritura por la escritura, sin sentido ni contenido. Sabines es la suma de muchas tradiciones, el nexo de voces que paradójicamente formula una ruptura con la propia poesía mexicana.

Entre los siglos XIX y XX Cinco cumbres de la poesía mexicana para una lectura en el siglo XXI

Por último, en las últimas dos secciones, el capítulo 5 y el Epílogo, “Rubén Bonifaz Nuño o el destinatario desconocido” y “La revolución silenciosa de Rubén Bonifaz Nuño”, respectivamente, se revisan nuevamente los procedimientos poéticos, las fórmulas de versificación que se asimilan y reinventan. En el primero de estos ensayos se habla de una impronta personalísima, que dota de novedad a la tradición de la poesía en México; la mitología de Bonifaz, dice Escalante, se forma de doble manera: por el contenido, primeramente, referencial y común, además del trabajo alcanzado en el verso el cual permite, más adelante, construir o crear un nuevo modo de composición, el verso bonifaciano, aquel acentuado en la quinta sílaba, no obstante de mantener la tradición, aunque actualizada, de la silva castellana. Poemario por poemario, casi de modo cronológico, de revisar cada una de las anotaciones apenas señaladas. En el segundo ensayo, es decir el Epílogo y último apartado del libro, se analiza la real creación de un nuevo verso en la poesía mexicana denominado el verso bonifaciano a través del poema “Poética” y tomando en cuenta las opiniones de otros críticos y poetas, tales como Víctor Manuel Mendiola y Marco Antonio Campos; se reconoce en Bonifaz un heredero de la tradición, no solo del verso grecolatino, dada la gran cantidad de traducciones hechas, sino también por el preciso concepto del verso italiano heredado por la Época de Oro y asimilado a lo largo de la poesía escrita en español y modernizado desde principios del siglo XX y que de algún modo concluye, de modo inventivo, en la obra del poeta veracruzano quien consideraba más relevante el ritmo que las imágenes o metáforas.

Este estudio crítico y estético concentra a algunos poetas clave para reflexionar alrededor de la tradición formal y semántica de la poesía mexicana. He realizado una sucinta glosa de los contenidos de este libro, especialmente sobre las sugeridas relecturas que merecen hacerse alrededor de los distintos aspectos retóricos, semánticos y de contenido con el fin comprender qué procedimientos poéticos fueron registrados por Acuña, Othón, Gorostiza, Sabines y Bonifaz.

Fernando Salazar Torres

Fernando Salazar Torres

(Ciudad de México, 1983). Poeta, ensayista y gestor cultural. Licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa (UAM-I), también obtuvo el grado de Maestría en Humanidades (UAM-I). Ha publicado el poemario Sueños de cadáver (El golem editores, 2010) y Visiones de otro reino (El golem editores, 2015). Su poesía y ensayos se han publicado en distintas gacetas y revistas literarias impresas y electrónicas. Coordina las mesas críticas sobre literatura mexicana, “Crítica y Pensamiento sobre poesía y narrativa en México”. Dirige un Taller Literario. Colabora en la revista literaria Letralia. Tierra de Letras con la sección “Voces actuales de México”.