El hoy y el mañana del agro nacional El hoy y el mañana del agro nacional
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En Confieso que he vivido, las memorias de Pablo Neruda, el poeta chileno dedica a México un emocionante trazo. “México florido y espinudo”, el... El hoy y el mañana del agro nacional

En Confieso que he vivido, las memorias de Pablo Neruda, el poeta chileno dedica a México un emocionante trazo. “México florido y espinudo”, el capítulo más mexicano del libro, está dedicado a describir el andar de Neruda por el país “seco y huracanado, violento de dibujo y de color, violento de erupción y creación”. Para luego agregar, convencido, que “México está en los mercados”.

Así, los mercados, además de ser un referente de la iconografía cultural, y de inspirar a los más célebres poetas, son un certero termómetro económico. En sus anaqueles multicolores también se define la salud del mercado y la situación de sus productores. No obstante, otros muchos son los indicadores necesarios para concebir una visión general de nuestro mercado interno agrícola.

MÉXICO Y SU AGRICULTURA

México cuenta con 26 millones de hectáreas cultivables, 22 son las efectivamente cultivadas; el 27% de ellas son tierras de riego, y el 73% de temporal

A nivel mundial, el país ocupa el quinto lugar en materia de riego tecnificado, con 2.5 millones de hectáreas así alimentadas; desde el 2012, el número de hectáreas ha aumentado en 505 mil. Del 2013 al 2016, más de 14 mil 200 tractores y 130 mil motocultores –entre otros aditamentos- fueron abonados al proceso de mecanización del campo. Así lo informa la  Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), actualizados a noviembre del 2017.

En materia de exportaciones, México ocupa el primer lugar en la exportación de cerveza de malta; al 2016, las ventas por este producto ascendían a los 2, 814 millones de dólares, lo que representó un alza del 10.7% respecto al 2015.

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El tequila y el mezcal son los otros dos productos –además del aguacate-, exportados por México, que lo colocan a la cabeza de su producción; del 2015 al 2016, el aumento en la exportación de ambos productos alcanzó el 2.4%, es decir, que de los 1, 216 millones de dólares registrados por ventas en el 2015, en el 2016 se obtuvieron 1,245 millones.

Hacia afuera, México exporta a Estados Unidos –su principal socio en materia agroalimentaria- 22,689 millones de dólares; en cambio, del mismo país importa 17, 458 millones.

La balanza comercial, por tanto, registra un saldo favorable a México por 5, 231 millones dólares. Al 2016, las exportaciones agroalimentarias sumaron 28,971 millones de dólares, un aumento del 8.5% respecto al 2015. Un récord, de acuerdo con la SAGARPA.

Para el PIB nacional, las actividades primarias representan el 3.4% del total -673, 975 millones de pesos-; entre estas debe contarse la agricultura, cuya aportación a dicho rubro es del 62.3%

La cría y explotación de animales alcanza el 31.5%. En términos generales, la agroindustria representa el 4.5% -909, 979 millones de pesos- del PIB.

RETOS DEL SECTOR AGRÍCOLA MEXICANO

Aunque crítico para el desarrollo económico nacional, el sector agropecuario escapa a menudo de los aparadores académicos y mediáticos. De ahí su aparente ausencia de la palestra pública. Sin embargo, los medios de corte universitario, dedicados a la difusión y análisis de la agricultura mexicana, suelen aportar importantes perspectivas sobre dicho rubro.

En “Los grandes retos y perspectivas para el agro y el sector rural en México en el siglo XXI”, publicado en la revista especializada Estudios agrarios –editada por la Procuraduría Agraria-, los académicos Gerardo Torres y Marcel Morales, ambos doctores en Sociología por la UNAM, analizan los factores que, hacia el futuro, determinarían el desarrollo del campo mexicano.

Las ideas contenidas en el artículo consignan las conclusiones alcanzadas durante el seminario de investigación El agro y el sector rural en México en el siglo XXI, organizado por la Coordinación de Humanidades de la Universidad Nacional.

Para los especialistas en la cuestión agrícola, tres son los retos más críticos a los que se enfrentará el campo mexicano en el futuro:

1- México encara la necesidad de redefinir la propiedad de la tierra, dotar de certeza jurídica a diversos actores, fomentar  el financiamiento, y reconfigurar las nuevas interacciones económicas y sociales que trae consigo el cambio en la estructura demográfica del campo.

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En este caso, su propuesta consiste en apostar por “el asociacionismo como una condición necesaria para el crecimiento de la competitividad, el empleo y el bienestar”.

2-Es preciso, advierten, “encontrar alternativas económicas e institucionales al desafío de la pobreza rural”. La urgencia de su recomendación tiene lugar en el “contexto de una nueva crisis alimentaria mundial (que) coloca a México y, en particular, a la población pobre en condiciones muy delicadas de vulnerabilidad”. Frente a ello sugieren “replantear las políticas sociales y orientarlas hacia la formación de capital humano, inversión productiva y desarrollo territorial”.

3-Otro gran reto al que se enfrenta el campo mexicano es el “deterioro ambiental por la degradación de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y el cambio en el uso del suelo”.

Imprescindible comenzar una “reflexión  que atienda estas nuevas condiciones de vulnerabilidad generadas en el campo mexicano, que deberá enfrentar los efectos del cambio climático en las próximas décadas”

Dicha discusión, impostergable como se apunta, debería articularse entre todos los niveles de acción protagónicos en la ecuación agrícola, involucrando a la administración gubernamental –de los municipios a la federación- y a las empresas públicas y privadas.

“En suma –concluyen los especialistas-, es necesario insistir en la necesidad de reordenar el sector rural mexicano con base en un nuevo pacto que defina un proyecto de desarrollo de largo plazo, en un horizonte temporal de 20 ó 30 años, que considere una profunda reforma estructural que trastoque tanto los factores internos del sector, como la tenencia de la tierra, los instrumentos productivos, etc., así como su vinculación con el conjunto de la sociedad bajo formas consensuadas, participativas y con una visión territorial”.

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PERSPECTIVAS DEL SECTOR AGRÍCOLA NACIONAL

Elaborada en el 2011 por la ahora extinta Subsecretaría de Fomento a los Agronegocios, antiguamente adscrita a la SAGARPA, la “Perspectiva de largo plazo del sector agropecuario de México 2011-2020” es un acercamiento al futuro del campo mexicano.

Se trata pues, de la descripción de un escenario específico, condicionado por otras variables que necesariamente interactúan con el desempeño agrícola del país.

No obstante, el cumplimiento de sus previsiones está sujeto, desde luego, a las modificaciones propias de una realidad dinámica y, en ocasiones, imprevisible

Así lo explica la propia dependencia: “Las Perspectivas presentadas en este documento no pretenden ser una estimación oficial de la SAGARPA respecto al futuro del sector; simplemente, pretenden describir las tendencias sectoriales dadas las condiciones económicas y de política pública actual”.

Entre las conclusiones a las que llega dicho documento, que describe lo mismo el costo del petróleo y da cuenta de un hipotético aumento del PIB, una resalta por el halagüeño escenario que plantea:

“En el largo plazo, se estima que la demanda agropecuaria se mantenga en aumento como resultado del crecimiento económico y la población”

Así mismo, otra aseveración es particularmente optimista: “En el largo plazo, se estima un incremento en el consumo y en el comercio exterior de granos y oleaginosas”. Estas fueron las previsiones de entonces. Aún restan casi dos años para confirmarlas… o desecharlas.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.