El buen sabor del vino mexicano El buen sabor del vino mexicano
5
El vino mexicano se ha convertido en una bebida cada vez más vinculada a la gastronomía en nuestro país, al tiempo que su industria... El buen sabor del vino mexicano

El vino mexicano se ha convertido en una bebida cada vez más vinculada a la gastronomía en nuestro país, al tiempo que su industria es alentada por un creciente consumo que logró desplazar, el pasado año, las preferencias por las marcas chilenas o españolas.

Las regiones productoras son también un nuevo atractivo turístico por las maravillas de estas áreas vinícolas, sobre todo, en Baja California, Coahuila y Querétaro.

El consumo de vino mexicano, como producto nacional, ha ido desplazando a marcas chilenas y españolas.

En apenas 16 años, la preferencia por el vino mexicano creció un 400% y, en 2016, sus ventas superaron las del vino chileno y el español. Este hecho es inédito y obedece tanto a factores económicos y financieros como a una nueva generación de enólogos que se ha propuesto elevar su calidad y prestigio internacional.

Gracias a ellos, la producción vinícola del país gana importancia cultural y económica, en un contexto de gran competencia. En los últimos cinco años, el consumo de vino en México ha aumentado de 450 a 950 mililitros percápita.

De acuerdo con el Consejo Mexicano Vitivinícola para finales de este año se añadirán entre 400 y 600 hectáreas más a las 6,747 que hoy existen para la plantación de uvas de vino, lo que supone un 10% más.

“La gran apuesta que tenemos con la Ley de Fomento Vitivinícola —que se aprobó a principios de mayo— y con la iniciativa privada es duplicar la superficie, para poder tener en unos 10 a 15 años entre 10,000 y 15,000 hectáreas adicionales, que nos darán una producción de entre 5 y 6 millones de hectáreas, y así crecer la participación en el mercado interno de un 29% actual hasta el 40% ó 45%”,  aseguró Gabriel Padilla, director del Consejo.

El buen sabor del vino mexicano

Crecimiento económico relacionado con el vino mexicano

En Querétaro la producción creció un 5% en el 2016, según la Asociación de Vitivinicultores de la región, donde se produjeron cuatro millones de botellas en el 2017.

Pero la empresa de medición y análisis de mercado Iscam, constató que el vino mexicano desbancó a su rival español, por primera vez en 2016, al ocupar el 33.9% de las ventas volumen en el país, mientras que el europeo alcanzó el 18.8%, del total registrado.

Asimismo, contribuyó al 29.2% del valor total del mercado, mientras que el de España lo hizo con el 22.7% y la bebida chilena con 12.8%.

“Esto es algo histórico que nunca había pasado en el país, la bebida mexicana aceleró su crecimiento debido a que los precios de un buen vino nacional ronda entre los 200 pesos y 300 pesos, mientras que algunos españoles superan estas cifras. Esto también se puede apreciar en los números donde, a pesar de haber un menor volumen del producto español, su valor del mercado sigue siendo alto”, comentó Horacio Núñez, socio director del Iscam.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) hizo público que el 2016 México produjo 18.9 millones de litros de vino, tanto tinto como blanco, 0.2% más que en 2015.

Por su parte, Rogelio Espinosa, sommelier de LAN en México, mencionó que este auge de la bebida mexicana se debe al apoyo dado por los sommeliers, restaurantes y bodegas nacionales que promueven lo Hecho en México y, por ende, una mayor cultura del consumidor.

“En el país existen vinos de todas las categorías y precios, siendo los de mejor nivel capaces de competir, sin problemas, con los mejores del mundo”, agregó Espinosa.

Horacio Núñez también ve gran potencial en la industria nacional del vino para seguir creciendo como lo ha hecho desde hace diez años.

El buen sabor del vino mexicano

La cara joven de la industria del vino mexicano

Aunque hay factores financieros que han influido en las preferencias de los consumidores por el vino nacional, el auge en la industria también se debe al trabajo y compromiso de distintos enólogos y productores, quienes desde la década de los 90 se plantearon un objetivo común: dar a conocer sus propuestas y mejorar la percepción del vino mexicano.

En este sentido, destaca el trabajo que durante años realizaron enólogos como Hugo D´Acosta, Laura Zamora, José Luis Durand, entre otros, para poner a los vinos mexicanos en el spotlight internacional y hacer crecer esta industria que representa más de 220 millones de dólares anuales.

Sin embargo, la vid mexicana ha seguido creciendo y hoy estamos ante otra generación de enólogos que desarrollan las nuevas notas del vino nacional, tanto en aroma, color, textura, estructura y expansión internacional.

Valentina Ortiz Monasterio y Nicolás Vale, directores de la iniciativa México Nación de Vinos, revelaron cuatro nuevos rostros que están marcando tendencia e impregnando el mercado con una renovada óptica, basada en propuestas más atrevidas para que los consumidores sigan sorprendiéndonos con nuestros vinos.

Lucas D´Acosta: 22 años

Hijo del afamado productor Hugo D´Acosta, a sus 22 años, Lucas ha tomado la estafeta como enólogo de la bodega Aborigen, donde se ha enfocado en llevar el vino mexicano fuera de los espacios tradicionales.

Como resultado, ha trabajado con grenaches, carginanas, zinfandelas y Peitit Syrah en suelos de muy diferentes condiciones de textura, estructura y exposición. Las zonas donde han trabajado son Porvenir, Valle de Guadalupe y San Vicente. Todo esto ha dado como resultado vinos como Ácrata y Ensayo.

Lourdes Martínez Ojeda: 32 años

Con tan sólo 32 años, trabajó para en una de las mejores bodegas del mundo: Chateau Brane Cantenac en Brane- Catenac, Francia.

En 2015, Lourdes regresa a su ciudad natal, de la mano de la familia Lurton, para ser vínculo clave entre Francia y México, ocupando el cargo como directora de la Bodega Henri Lurton.

Gracias a su talento y entrega, esta mexicana ha logrado posicionar a nivel internacional a una de las bodegas más jóvenes del país, ganando diversos premios a nivel internacional como los premios Mundus Vini, en el cual ganó el galardón de oro, con Chenin Blanc 2015, y el de plata, con su Nebbiolo 2015.

El buen sabor del vino mexicano

Fernando Pérez Castro: 39 años

Es originario de Mexicali y propietario de las vinícolas La Lomita y Finca La Carrodilla. A sus 39 años, pertenece a una nueva generación de vinícolas en el Valle de Guadalupe, con proyectos que se caracterizan por la calidad de los vinos, el desarrollo tecnológico de infraestructura y el perfil eno-turístico de las instalaciones.

Con tres años de experiencia en vid orgánica, sus vinos son criados y procesados en sus propiedades. Sus peculiares etiquetas se han convertido en un referente obligado de la enología moderna mexicana, y en objetos de colección, ya que han sido intervenidas por artistas de la talla de Jorge Tellaeche, Natalia Lafourcade, Esther Gámez, Eduardo Chavarin, entre otros.

Mauricio Ruiz Cantú: 32 años

Originario de Monterrey, y con sólo 32 años, ha realizado un intercambio único entre México y Australia, con el objetivo de presentar una propuesta diferente y única con su marca Juguette.

Junto con su socio, el australiano Ben Cadwell, ha roto muchos estigmas en el campo de la enología nacional. Realiza vinos de alta calidad y con gran osadía, aunque parte de la producción se hace en Australia. Tiene una colección exclusiva para el mercado mexicano.

Las creaciones vinícolas de Mauricio se deben a la experiencia que adquirió en las bodegas de México y en otras naciones como China, España y Australia. Su producción es pequeña, pero hecha a mano, con una atención a detalle extrema, para ponerla a disposición de cualquier cliente del mundo.

Yeanny González

Yeanny González

Licenciada en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Redactora-reportera de temas políticos, económicos y sociales. Dominio de redes sociales y habilidades como fotorreportera. Actualmente culmina su maestría en Estudios Latinoamericanos en la UNAM.