“Soy de la generación que hizo que México tuviera gusto por sí mismo”: Daniel Lezama “Soy de la generación que hizo que México tuviera gusto por sí mismo”: Daniel Lezama
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Cuando uno camina por la calle Luis Moya, en el centro de la Ciudad de México,  la mayoría de los locales que se pueden... “Soy de la generación que hizo que México tuviera gusto por sí mismo”: Daniel Lezama

Cuando uno camina por la calle Luis Moya, en el centro de la Ciudad de México,  la mayoría de los locales que se pueden observar son tiendas de electrodomésticos, refacciones o artículos similares.

La vista seguirá siendo igual, aún si se decide ir a la parte donde se encuentra la legendaria tortería El Cuadrilátero, misma que el gladiador Súper Astro abrió hace más de 20 años y que se ha convertido en la parada obligada de los amantes de la lucha libre.

Daniel Lezama El Paso del Gigante, 2008 Óleo sobre lino 110 x 140 cm

Daniel Lezama
El Paso del Gigante, 2008
Óleo sobre lino
110 x 140 cm

 

Lo que no muchos saben es que esa vecindad también alberga el taller del reconocido pintor Daniel Lezama (1968), quien este 2018 celebra 50 años de vida y dos décadas de carrera, con una obra que explora, de forma teatral, las imágenes de lo mexicano.

En 2001 gana el Premio de Adquisición de la X Bienal Tamayo. En 2008, expone la retrospectiva La Madre Pródiga en el Museo de la Ciudad de México, con motivo de la cual se publica una monografía a gran escala de su trabajo en Hilario Galguera Ediciones

Sus pinturas reelaboran el discurso nacionalista, además de indagar en la interacción hombre-naturaleza. Varias de sus obras forman parte de la muestra La Ciudad de México a través del arte. Travesía de ocho siglos, en el recién inaugurado Museo de la Ciudad de México, las cuales también han recorrido ciudades como Nueva York, Berlín, Leipzig, Valencia, Yakarta, Londres, Viena y Porto Alegre, entre otras.

Daniel Lezama Las tres gracias de Zanzibar, 2009 Óleo sobre lino 240 x 320 cm

Daniel Lezama
Las tres gracias de Zanzibar, 2009
Óleo sobre lino
240 x 320 cm

-¿Cuál fue tu primer acercamiento al arte?

-Mi padre era pintor y de chico lo veía. Vivía solo con él y el arte era mi mundo. La pintura es diferente a otras expresiones artísticas. Yo quería ser escritor, pero mi temperamento no dio para eso. Tenía que poder ver las cosas. La pintura es algo que físicamente te llama y la escritura es muy abstracta.

-¿Cómo iniciaste tu educación artística?

-Tuve una vida muy rara. No estudié nada hasta los 25 años. A esa edad dije que iba estudiar pintura. Entré a la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, con la certeza de lo que quería hacer, a diferencia de otros estudiantes que van a ver qué pasa y a aprender a pintar. Pero yo ya sabía hacerlo.

Daniel Lezama Otros incidentes de viaje en Yucatán, 2011 Óleo sobre lino 320 x 480 cm

Daniel Lezama
Otros incidentes de viaje en Yucatán, 2011
Óleo sobre lino
320 x 480 cm

 

“Llegué con la intención de aprender del arte contemporáneo y entender la teoría, cosas que no había tenido en mi casa. Llego a un entorno donde ya sabía qué hacer. Por eso la escuela fue muy interesante para mí. Estoy seguro de que la aproveché mejor que muchos de mis compañeros”.

“Es muy importante para un artista joven irse vinculando formalmente con otros pintores, además de generar el interés de galerías y promotores”

Daniel Lezama Sueño y muerte de Egerton, 2009 Óleo sobre lino 240 x 320 cm

Daniel Lezama
Sueño y muerte de Egerton, 2009
Óleo sobre lino
240 x 320 cm

-¿De qué forma comenzaste a forjar tu carrera?

-Uno de los principales estímulos fue una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes que gané cuando estaba estudiando. Eso me conectó mucho con el medio artístico. Es muy importante para un artista joven irse vinculando formalmente con otros pintores, además de generar el interés de galerías y promotores por mi obra.

-¿Cuál fue tu primera exposición?

-Se llamó Motivo Retrato. Fueron como cien retratos en óleo sobre papel, que se hizo en la Casa Borda, en Taxco. La primera pintura importante que tuve fue en 1997, en el Centro Cultural San Ángel, y se llamó El velo de Maya, la cual es un conjunto de obras grandes, hechas con pocos recursos. Además de estudiar, trabajaba como traductor de inglés para sistemas bancarios.

-¿Cómo ha sido la evolución de tu concepto artístico?

Daniel Lezama Coatlicue niña, 2012 Óleo sobre lino 145 x 110 cm

Daniel Lezama
Coatlicue niña, 2012
Óleo sobre lino
145 x 110 cm

-Natural. A partir de ese primer proyecto, estuve un poco a la defensiva. Todos decían que la pintura estaba muerta. Yo, como joven, me enfrenté a ese dilema, pero llegué a un punto en el que los mandé a la goma.

“Decidí hacer las cosas que quería, ser honesto conmigo mismo y crear escenas que a mí me interesaran, con las herramientas que conocía, como la historia del arte y la de nuestra sociedad, además de mis capacidades técnicas.

“No me puedo quejar. Siempre he pintado lo que he querido; eso sí, sí ha variado lo que he querido pintar y el acercamiento a los temas, el núcleo de mi trabajo se ha movido ligeramente, aunque siento que no totalmente”.

En 2011, presenta Cartas de Viaje en la Galería Hilario Galguera, acompañado de la publicación del libro Travelerspor parte de la editorial Jovis Art de Alemania

-¿Al principio cuál eran los temas que pintabas?

-Desde el principio decidí no tomar temas como tal. No soy un pintor de esquemas, sino que elabora su entorno a largo plazo. Empecé hablando de temas que tienen que ver con la identidad y con México, pero eso vino como una especie de reacción contra el arte contemporáneo de la época, que rechazaba la noción de que el país podría tener algo que aportar al mismo.

“Por otro lado, mi necesidad íntima de presentar cosas que me interesaban. Y claro, la forma en que lo hice siempre fue un poco sorprendente. Nunca describí nada literalmente, sino que lo reconstruí en mi imaginación. Esa reconstrucción es alegórica y tiene un carácter simbólico y metafórico. Toda la escena tiene que ver con un concepto que la significa, tienes que leerla como un teatro”.

“Treinta años atrás, México se odiaba a sí mismo. El ‘gran arte’ era antinacional”

Daniel Lezama Germinal, 2011 Óleo sobre lino 100 x 130 cm

Daniel Lezama
Germinal, 2011
Óleo sobre lino
100 x 130 cm

 

-¿Por qué se consideraba que México no tenía nada que aportar al arte contemporáneo?

-Es interesante, porque ahorita se ve a México en todo: en la moda,  en el diseño. El arte mexicano está asumido en todos los rangos y lugares, Ahora todos quieren decorar su tienda con luchadores o cosas del folclor. Treinta años atrás, México se odiaba a sí mismo. El “gran arte” era antinacional. Había un absoluto rechazo a cualquier referente del país. Soy parte de una generación de artistas que hizo que México tuviera gusto por sí mismo. No se puede negar.

Ha participado en las exhibiciones Grandes maestros del siglo XX, en el Museo MARCO; la Segunda Bienal de Beijing; El mito de dos volcanes, en el Palacio de Bellas Artes; Imperium en el Spinnerei de Leipzig, e Imágenes de la patria, en el MUNAL, y el MUNE, el Pabellón de México en la Exposición Universal de Milán y la X Bienal de Mercosur, entre un centenar más

-¿Qué temas abordas actualmente en tu obra?

Daniel Lezama Niña dormida, 2012 Óleo sobre lino 170 x 130 cm

Daniel Lezama Niña dormida, 2012 Óleo sobre lino 170 x 130 cm

-Pienso que ahora estoy evolucionando en términos de lo que había planteado originalmente. Primero hablaba de temas identitarios, pero al llegar a cierto nivel sobre la historia de México y sus imágenes, me fui por un lado que tenía que ver con una mirada externa del país.

“Hice la serie Los viajeros, con la cual quise ver cómo era visto México por los extranjeros.La interacción con la mirada del amante de México, del buscador, del explorador hacia nosotros, me pareció que rompía el esquema que me llevó a darme cuenta de que esa otredad era parte de mí. Antes de esta serie, veía a México como un extraño, sin saberlo bien.

“Como amante de mi país, tenía que ir más allá de sus símbolos e historia. Debía penetrar en su materia humana o animal. Entrar en el tema de la poesía profunda:  la interacción entre los reinos mineral, vegetal y animal.

Su obra forma parte de numerosas colecciones públicas y privadas en México y el mundo, entre las que destacan el acervo MAM del INBA; La Morderme Collection; El Museo del Barrio, en Nueva York; el Dallas Museum of Art; la Essl Sammlung, y Black Coffee Foundation

“La serie en la que estoy ahorita se llama La compañía y tiene que ver con un sitio clave en mi vida: la compañía de papel San Rafael en Tlalmanalco, Estado de México. Un lugar que visité de niño.

Daniel Lezama Rotor, 2012 Óleo sobre lino 170 x 130 cm

Daniel Lezama
Rotor, 2012
Óleo sobre lino
170 x 130 cm

“Allí la interacción entre el hombre y la naturaleza es muy extraña, porque es una fábrica abandonada, en ruinas, que se ha transformado en otra cosa. Mi idea es que la pintura también se abandonó, quedó en ruinas y se transformó en otra cosa. Uso ese escenario como base para la reflexión”.

“El arte es la única forma de conocer el mundo que está dentro de nosotros”

-¿Para ti cuál es la función del arte?

-Es testimoniar la condición humana desde adentro. Ser una ventana a la interioridad que deja entrar y salir cosas que no controlamos. El arte es la única forma de conocer el mundo que está dentro de nosotros y que sólo podemos ver realizado en una obra.

“Es una especie de religión, sin serlo como tal. Uno descubre oro dentro de su propio mundo. El arte es la única herramienta para sacarlo”.

-¿Cómo definirías tu estilo?

-Soy un pintor. Tal vez lo que hago es naturalismo, en el sentido de que puede parecer creíble. Pero siento que cada vez soy menos.

-¿Nunca llegaste a hacer hiperrealismo?

-No, eso está basado en fotografía. El hiperrealismo es una historia que se acabó en 1970. La gente usa esa palabra para decir que algo se puede parecer mucho a lo real, pero eso simplemente es copia. Nunca he usado fotos ni modelos como tal.

-¿De dónde sacas tu inspiración?

-De mí mismo, de un proceso de largo plazo de construcción del yo, y evidentemente su producto son las preguntas y respuestas que te da tu forma de hacer arte.

Daniel Lezama Natividad en la montaña, 2011 Óleo sobre lino 135 x 170 cm

Daniel Lezama
Natividad en la montaña, 2011
Óleo sobre lino
135 x 170 cm

 

-¿Y cómo te definirías a ti mismo?

-Como un ser humano que la va llevando y que el arte lo ha ayudado.

Texto y retratos del artista: Raúl Campos

Fotografía: José Rodríguez

Obras: Cortesía Galería Hilario Galguera

Fotografía: José Rodríguez

Raúl Campos

Raúl Campos

Raúl A. Campos (Ciudad de México, 1992) es fotógrafo documental y periodista cultural especializado en Artes Visuales y Literatura; interesado en temas sociales, científico-tecnológicos, la cultura popular-kitsch nacional. Su trabajo se ha publicado en Milenio Diario, Milenio Dominical, Revista Yaconic, Horizontum y en publicaciones de Editorial Notmusa como Quo, Récord y Pásala. Pionero del "Periodismo Kitsch".