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CRISIS DE 2008: Diez años después, ¿se aprendió la lección? (I Parte) CRISIS DE 2008: Diez años después, ¿se aprendió la lección? (I Parte)
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La quiebra del sistema financiero se produjo por la sobrevaloración de activos inmobiliarios y la concesión de hipotecas a clientes sin solvencia. CRISIS DE 2008: Diez años después, ¿se aprendió la lección? (I Parte)

Pareciera lejano aquel septiembre del 2008 en el que se anunciaba el colapso de Lehman Brothers[1], que puso en descubierto la inestabilidad del mercado financiero de Estados Unidos.

Y es que antes de la debacle, el gobierno estadounidense ya había salido al rescate del gigante Bear Stearns e intervenido en las entidades hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac.

Por lo que, el caso Lehman puso en jaque a la administración del entonces presidente George W. Bush, quien ya había decidido dejar caer a Wall Street, que perdió el 50% de su valor por sus excesos. Sin embargo, el efecto dominó fue tal que no tuvo opción más que ayudar a otros colosos como la aseguradora AIG[2].

Por lo que la Casa Blanca y la Reserva Federal (FED) activaron un plan de emergencia de 700 mmdd para rescatar a la banca y apoyaron al sistema financiero al expandir mecanismos de préstamos y aceptar otro tipo de garantías como aval a esos créditos. [3]

Considerada como la peor recesión de la historia reciente, después de la “Gran Depresión del 29”, esta crisis llegó tras años de crecimiento económico estable y baja inflación

En un momento en que los sistemas financieros, sobretodo de Estados Unidos y Europa, se aprovecharon de una supuesta “falta de riesgo”.

En este contexto, las instituciones financieras comenzaron a invertir en sectores de alto riesgo, principalmente en el de derivados (commodities), que a su vez vendían a los bancos, utilizando los créditos hipotecarios como garantía.[4]

CRISIS DE 2008: Diez años después, ¿se aprendió la lección? (I Parte)

Sin embargo, este tipo de inversiones demandaban cada vez más créditos hipotecarios, que desde un principio estaban en manos de gente común, con poca capacidad de pago, pero con el anhelo de tener una vivienda propia.

Es así que la quiebra del sistema financiero se produjo por la sobrevaloración de activos inmobiliarios y la concesión, a diestra y siniestra, de hipotecas a clientes cuya solvencia no fue analizada a fondo

Sólo por citar un caso, en España tanto bancos como cajas de ahorro, basaron su cartera de crédito en la vivienda.

De hecho, meses antes de que explotara la burbuja inmobiliaria, algunas entidades como Caja Madrid o Santander ofrecían a sus clientes la posibilidad de acceder a varias hipotecas, con requisitos muy laxos y sin importar la procedencia o la capacidad de pago del contratante.

El problema llegó cuando la tasa de desempleo se disparó [5], provocando los impagos de los préstamos y una caída de los precios de la vivienda y la demanda.

CRISIS DE 2008: Diez años después, ¿se aprendió la lección? (I Parte)

PASADA LA TORMENTA, EE UU Y EUROPA FRENARON A LA BANCA

Una vez salvado el sistema financiero, gracias a los rescates gubernamentales con factura al contribuyente, y ya con el presidente Barack Obama al frente de Estados Unidos (2009), se propició una nueva regulación para recuperar la confianza de los inversores y evitar otra debacle.

Surgió así la Ley Dodd-Frank o Ley de Reforma de Wall Street (julio 2010). [6] Con ello se trató de poner cerco a las entidades cuya caída podría ser una amenaza para todo el sector.

Desde entonces se demandó una mayor cooperación y supervisión global a los mercados financieros, que implicara un aumento de los estándares regulatorios internacionales

Sobretodo, a los mercados de títulos, derivados, firmas financieras y agencias de calificación internacionales (responsables de la crisis).

Por ejemplo, las firmas de calificación de riesgo otorgaron una máxima puntuación, poco antes de la caída de Lehman Brothers, lo que puso en duda el concepto “too big to fail” (muy grande para caer), dejando claro lo rápido que un banco puede contagiar a todo el sistema financiero mundial.

Así mismo, surgieron los “test de estrés” con los que la FED examinaría cada año a las entidades financieras para constatar que tuvieran el suficiente capital como para soportar otra crisis, además de analizar su gestión de riesgos. Y es que los bancos no atendieron los riesgos, creando peligrosos mecanismos de inversión, cuyo objetivo fue obtener una mayor rentabilidad a corto plazo.  Después de la crisis, en Europa se formó el Comité de Estabilidad Financiera. Lo que incrementó la vigilancia sobre el sistema financiero y se proporcionaron mayores herramientas para advertir y prevenir los riesgos de los bancos sistémicos, aquellos cuya quiebra provocaría una crisis en cadena al sistema mundial. [7]

También, desde el 2010 se crearon dos fondos de asistencia financiera de carácter permanente: el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (dotado de 440 mil millones de euros) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE, dotado con 500 mil millones de euros)

Por su parte el Fondo Monetario Internacional (FMI) contribuyó con 250 mil millones de euros y se convirtió, junto con el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, en la autoridad encargada de supervisar los programas de ayuda, conocidos como “troika”.

CRISIS DE 2008: Diez años después, ¿se aprendió la lección? (I Parte)

A raíz de la crisis, los países de la zona euro contribuyeron con 591 mil 900 millones de euros (2014) en préstamos blandos, para rescatar a varias entidades financieras y recapitalizar los sectores bancarios de Islandia[8], Grecia, Portugal y Chipre.[9]

Aunque hubo países que no recurrieron a estos fondos, sí tuvieron que rescatar a su banca. Reino Unido inyectó 37 mil millones de libras en RBS, Lloyds y HSBC. Suiza inyectó capital en USB, y Alemania en Hypo Real Estate y Commerzbank.

Estos rescates, además de ayudar a mantener el flujo global de capitales y estabilizar los mercados, supusieron una fuerte reestructuración financiera.[10]

(Continuará)

[1] Tras 158 años de actividades, el cuarto banco de inversión más importante de Estados Unidos, se declaraba en bancarrota con una deuda de 638 mil millones de dólares. Bank of America y Barclays declinaron adquirirlo.

[2] AIG recibió 85 mmdd por parte del gobierno justo antes de quebrar.

[3] (15 de septiembre del 2008). “Crisis en Wall Street”. El País.

[4] Amadeo, K. (01 de enero del 2018). “ The 2008 Financial Crisis”, www.thebalance.com

[5] A finales del 2008 el desempleo en España llegó al 16,4%, en Islandia rozó el 10% y en Estados Unidos el 9%.

[6] Ruiz de Gauna, C. (14 de septiembre del 2015). “EU se prepara para poner fin a la ‘era Lehman Brothers’”.  Expansión.com

[7]  Crespo, A.  (01 de junio del 2015). “Más presión para los grandes banqueros”. Expansión.com

[8]  Islandia fue el primer país europeo que solicitó apoyo internacional, tras la quiebra de sus bancos y recibió un paquete de ayuda por 10 mil 200 mdd.

[9]  Borraz, M.G. (10 de agosto del 2014). “Seis años de rescates en Europa y una factura millonaria”, Expansión, España.

[10]  Ídem. Borraz, M.G.

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Cynthia Alva

Cynthia Alva

Licenciada en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey (Campus Ciudad de México). Posee una Maestría en Periodismo, por la Universidad San Pablo CEU (Madrid, España). Durante diez años vivió entre Alemania, Suiza y España, en donde trabajó en radio y en periódicos como traductora (español-inglés-español), redactora web y reportera, cubriendo temas de Economía y Política Internacional. Ha escrito artículos para OficinistasMx,  Inmuebles24.com (Argentina),  CNNMéxico (México, DF), Expansión.com  (Madrid, España) y en el Centro de Investigación e Innovación en TICs (INFOTEC).