¿Cómo convertirte en un hombre de negocios? ¿Cómo convertirte en un hombre de negocios?
Cuando hablamos de tomar la decisión de poner nuestra propia empresa, el éxito depende del tener en cuenta tres pasos básicos: Tiempo de estabilización... ¿Cómo convertirte en un hombre de negocios?

Cuando hablamos de tomar la decisión de poner nuestra propia empresa, el éxito depende del tener en cuenta tres pasos básicos:

Tiempo de estabilización del negocio

Casi cualquier nuevo emprendedor tiene la “creencia errónea” de que después de tres o cuatro meses de haberse independizado, su negocio va a empezar a dar resultados. Esto no es el promedio de la mayoría de las nuevas empresas, un buen tiempo estimado para estabilizar un negocio, deberá de oscilar entre año y medio y dos años, por lo que de antemano todo nuevo emprendedor debe tener la paciencia de esperar este tiempo. Es mejor tener esto en cuenta antes de iniciar cualquier proyecto.

Existe la “creencia errónea” de que después de tres o cuatro meses un negocio va a empezar a dar resultados

Recursos financieros

Ya teniendo el tiempo, podemos develar la pregunta a la que se enfrentan todos los nuevos emprendedores:

¿Cuánto capital debo de tener para iniciar una empresa?

Y esto tiene dos preguntas: la primera es: ¿Cuánto dinero necesitas para seguir con los gastos personales de tu vida: agua, luz, renta de vivienda, teléfonos, colegiaturas, tarjetas etc? Y la segunda es: ¿Cuánto dinero necesitas para los gastos fijos, semifijos y variables de tu negocio como puede ser la renta del local, la luz, agua, teléfono, insumos de tu producto, gastos de transportación etc.? Es decir; se necesita cubrir los gastos personales y del negocio “por el tiempo de estabilización del negocio” que como ya dijimos puede ser de dos años aproximadamente.

¿Cómo convertirte en un hombre de negocios?

Ahora quiero dedicarme al punto por el que más emprendedores fracasan aunque pueda ser que tengan más recursos financieros y más tiempo de los que necesitarían, pero sin el siguiente factor, al final tu negocio va a fracasar.

El tiempo de estabilización de un negocio puede durar dos años

Para emprender un nuevo negocio necesitas tener tres personalidades:

  1. a) El Yo Vendedor:

Es la personalidad innata que tienen las personas para ser “comerciales”; es decir a este tipo de personalidad le encanta vender, negociar, rebatir, enfrentarse con el cliente, hacer presentaciones de venta, enfrentar objeciones, combatir frente a frente al cliente y tiene una necesidad innata de cantar a los cuatro vientos su charla de ventas a cualquier persona que se le ponga enfrente.

  1. b) El Yo Administrador

Es la personalidad natural para administrar el negocio, gerenciar, ver proveedores, le encanta involucrarse en la contabilidad, en los gastos y utilidades, es la persona que está al tanto de las nóminas, impuestos, personal y solo tiene ojos para ver el negocio a través del estado financiero.

  1. c) El Yo Operador

A esta personalidad le encanta estar elaborando el producto o servicio que se ofrece, le encanta ver el proceso desde que inicia hasta que termina, y es la persona que constantemente trata de mejorar y hacer los cambios en los procesos de elaboración, distribución y entrega.

El problema real es este; regularmente cualquier emprendedor por naturaleza es un 80% de una personalidad y deja el otro 20% para las otras. Es por eso que la mayoría de los nuevos negocios fracasan, porque se necesitan los tres y regularmente un nuevo emprendedor sólo tiene desarrollado uno.

La mayoría de los nuevos negocios fracasan porque se necesitan de tres personalidades: Yo Vendedor, Yo Administrador y Yo Operador

¿Cómo convertirte en un hombre de negocios?

Ahora, la personalidad que más se necesita “en un inicio” es el “Yo Vendedor”. Casi todas las empresas que han fracasado en su primer intento es por el hecho de no ser “vendedores”, no tenían esa habilidad innata de salir a vender el producto, todas tenían la falsa “creencia” de que sólo era cuestión de elaborar un nuevo producto o servicio y de alguna manera mágica los pedidos empezarían a llegar de forma automática.

Todo negocio lo empieza un pionero: “Yo Vendedor”, que es muy bueno en vender un producto y servicio, y que poco a poco va puliendo la administración y operación del negocio

Casi todos los negocios que tienen un triste final, es porque la persona que antes “administraba u operaba” se separa de la empresa y creaba su propia empresa, después de todo “él sabe todas las tripas del negocio” (administrativamente u operativamente hablando) y fracasan sin saber el porqué. No se dan cuenta de que todo negocio lo empieza un pionero “Yo Vendedor”, que es muy bueno en vender un producto y servicio, y que poco a poco va puliendo la administración y operación del negocio.

Pedro Zúñiga

Estudió Programación Neurolingüistica, Aplicación Mental, Aprendizaje acelerado. Coaching ontológico, de vida y caballos. Además coaching espiritual, hipnosis e hipnosis ericksoniana, EFT, Zpoint, meditación o el proceso cuántico del colapso.