Cartas a mi amigo Antón IV Cartas a mi amigo Antón IV
Querido Antón, desde siempre decir adiós siempre me ha costado trabajo. Por eso te pido que busques la manera más adecuada de despedirme de... Cartas a mi amigo Antón IV

20 de junio

Querido Antón,

desde siempre decir adiós siempre me ha costado trabajo. Por eso te pido que busques la manera más adecuada de despedirme de Arabia Saudita, Egipto y Marruecos. Sobre todo porque hay veranos que uno no quiere que acaben nunca. Veranos en los que uno quisiera quedarse a vivir para siempre. Como aquel junio en el que diste tu primer beso. Afortunadamente, en el fútbol cada cuatro años uno puede volver a disfrutar de ese primer amor llamado Mundial igual que si fuera la primera vez. En fin, sé que tú sabrás excusarme con ellos de la manera más adecuada.

Aun así me alegra comentarte que he logrado madrugar para ver el partido de Marruecos-Portugal. Mejor dicho, me desperté para ver el partido de Marruecos-Cristiano Ronaldo y terminé encontrándome con un tal Rui Patrício. Algo que seguramente no le gustó mucho a Ronaldo.

De niño, Antón, como muchos otros niños de mi cuadra, jugaba a ser Ronaldhino. Cada tarde después de la escuela, me ponía mis Total 90 azules que me habían traído los Reyes Magos y me dirigía al estacionamiento de la colonia a echar la cascarita. Ahí nos juntábamos cerca de cinco Ronaldinhos, como tres Ronaldos y uno que otro Zidane. Claro que, como dicta el mandato de la colonia, siempre me tocaba en la portería por ser el más gordito. De ahí que empezara a admirar tiempo después al Conejo Pérez, pero sobre todo que empezara a soñar con que era Miguel Calero del Club Pachuca. Principalmente porque su gorra me recordaba a Benji Price de los Súper Campeones. Es decir, de esa manera podía soñar que era Benji, pero en el mundo real. Por otra parte, supongo que Cristiano Ronaldo de niño siempre soñó con ser Cristiano Ronaldo. Mientras que la mayoría de los niños imaginábamos lo que se sentía ser un carioca blaugrana, Ronaldo ya imaginaba cómo sería que todo el Bernabéu coreara su nombre. Quizá incluso a la fecha sueñe con sus propios goles o quizá sueñe con una máquina de conservación que le permita mantenerse joven solo para salir a jugar, y que así se coree su nombre por los siglos de los siglos. No descartemos esa posibilidad, pues tanto soñar ya le ha servido para superar a Puskás como el máximo goleador europeo de selecciones, con 85 tantos a su favor.

Por otra parte Uruguay sigue invicto y sin goles en contra, pero también sigue sin convencer a nadie. Ni a los mismos uruguayos. Más que traer equipo, parecen traer suerte. Y como bien sabemos, la suerte es el combustible que más rápido en combustionar. Si quieren superar a los rusos tendrán que empezar a afinar punterías.

Sólo quedan dos en el grupo A, así que el siguiente tiroteo entre rusos y charrúas definirá al que se enfrentará a la letal furia roja de España. Eso te escribiría si no fuera por el desastre que dejó Lopetegui y que hoy también han jugado con más suerte que equipo. Corrijo: a pesar de que el gol de Cota fue suerte, me atrevería a decir que más bien ganaron gracias a la tecnología. Una trama más que conocida en la historia universal. Pasó con la pólvora y pasará con el VAR. Cada vez que Europa presenta una nueva herramienta en nombre de un mundo más justo, al final ésta sólo beneficia a Europa. Ha de ser porque piensan que no existe más mundo fuera de sus fronteras: “VAR non plus ultra”. Es decir, utilizan la tecnología sólo para anular los goles o marcar penales cuando España o Francia lo necesitan, mientras que los tercermundistas tendremos que seguir forjando con sudor y esfuerzo nuestra propia justicia en el césped.

Emmanuel Herrera

Emmanuel Herrera

Emmanuel Herrera (1991, Ciudad de México) Fue portero del equipo local y boxeador amateur. Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM y fue alumno del VIII Diplomado en Creación Literaria del Centro Xavier Villaurrutia coordinado por Conaculta y el INBA (2013-2014). Textos suyos aparecen en las antologías La crónica como antídoto: la calle como espacio de intercambio, y las dimensiones del ocio (UNAM, 2016 y 2018). Ha publicado en medios como Noticias, Regeneración, Punto de Partida y Punto en línea, Ágora Colmex, entre otro. Actualmente es becario en la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de Ensayo.TW: @Escrivividor