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¿Aprender en Oaxaca? ¿Aprender en Oaxaca?
El segundo estado más pobre del país no culmina un ciclo escolar desde hace 30 años. Entre plantones y movilizaciones transcurre buena parte del... ¿Aprender en Oaxaca?

El segundo estado más pobre del país no culmina un ciclo escolar desde hace 30 años. Entre plantones y movilizaciones transcurre buena parte del tiempo de los maestros de la Sección 22, mientras cada año hay más escuelas privadas

Oaxaca es conocida en la lengua náhuatl como “la punta de los huajes”.  Pero su fama y trascendencia se la ha ganado, más que por esas abundantes plantas, por ser el epicentro de las movilizaciones magisteriales que han mantenido en jaque a cuanto gobierno ha ido y venido en los últimos 30 años.

La oaxaqueñísima Sección 22, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ha sido la vanguardia de los maestros opositores, seguidos por sus homólogos de Chiapas, Michoacán y Guerrero. Esta organización, con representación en todo el país, es el ala disidente del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), el mayor de su tipo en América Latina, con más de un millón y medio de afiliados.

Fotografía por Hugo Cruz

Fotografía por Hugo Cruz

 

La perenne inconformidad de esta sección ha provocado que en sus predios no se haya podido culminar un ciclo escolar en 30 años, refiere el Doctor Marcos Fernández, profesor de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey, entrevistado para Horizontum.

Ya es práctica común que sus huestes, dice, cierren sus escuelas para plantarse en las principales plazas locales. Igual han marchado hacia el  Zócalo de la Ciudad de México e invadido sus calles aledañas, además de bloquear carreteras, autopistas y hasta vías férreas del sureste del país.

Sus movilizaciones siempre han sido una piedra en el zapato de cuanto gobierno ha regido en las últimas tres décadas. “La CNTE entendió que con éstas podía extraer beneficios, tanto a los gobiernos estatales como al federal. Y la autoridad siempre ha terminado por ceder ante sus reclamos”, explica el Doctor Fernández.

No obstante su combatividad, siempre ha sido cuestionada por las malas mañas con que han plagado el sistema educativo, apunta el también Investigador de México Evalúa. Empleados que mantienen sus cobros, aunque estén muertos o hayan renunciado, puestos vitalicios sin importar el desempeño, plazas heredadas o vendidas abiertamente, detalla entre los principales vicios de esa organización.

Fotografía por Hugo Cruz.

Fotografía por Hugo Cruz.

 

“Durante la reforma educativa de 1992, el gobernador Eladio Ramírez -que ya estaba por terminar su mandato-, para quitarse el problema de encima, cometió una de las irresponsabilidades mayúsculas  que dieron origen a que la CNTE y su Sección 22 tuvieran más poder. Les cedió oficialmente el control absoluto del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). De esa parte institucional pudieron capturar posiciones claves para controlar hasta sus propios compañeros. El activismo de sus miembros resulta decisivo para una mejor o peor ubicación laboral”, abunda el experto.

“También creó un círculo perverso de lealtades mal entendidas. Obviamente, cada vez que el gobierno quiere acabar con eso, la Coordinadora saca el argumento de que las medidas son privatizadoras de la educación, que es un modelo neoliberal, una imposición de los organismos internacionales. Incluso, la situación de pobreza de hoy en Oaxaca se utiliza para frenar cualquier acción para cambiar la forma de gobernanza de su sistema educativo”, argumenta.

Fotografía por Hugo Cruz.

Fotografía por Hugo Cruz.

 

Sin embargo, para la maestra Rosalba, integrante de la Sección 22 de Oaxaca, “el gobierno siempre ha tratado de criminalizarnos. Vende nuestra imagen como corruptos, flojos, sin formación académica. Tratan de desacreditar nuestra lucha. Yo tengo una maestría y un doctorado. Tengo que trabajar de lunes a viernes fuera de mi casa, y me pagan unos 7 mil pesos mensuales”.

Datos del Primer Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revelaron que entre el millón 949 mil 105 maestros censados en el país, había 39 mil 222 educadores a los que nadie conocía pero estaban cobrando. También detectó a otros 30 mil 695 que contaban con algún tipo de licencia o comisión, con o sin goce de sueldo. Y del millón 128 mil 319 de plazas de maestros frente a grupos a nivel nacional,  sólo eran ocupadas por 978 mil 118 personas. Es decir, más de una tenía dos puestos de trabajo.

II

Hoy no es la primera vez que el lado disidente magisterial se enfrenta a disposiciones gubernamentales. Éste siempre acude a sus viejas prácticas para sentar en la mesa de negociaciones, tanto a ministros como a políticos. Y el boicot al tránsito interestatal resulta una de sus más recurrentes. “Esto es una forma de presionar en las mesas de diálogo con las autoridades”, dice el maestro Owen, de la Sección 22, apostado desde el 15 de mayo en la autopista que une a Oaxaca con Nochixtlán.

Fotografía por Katia Monteagudo.

Fotografía por Katia Monteagudo.

 

Según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) no ha sido poco el impacto de los bloqueos y movilizaciones, de mayo a la fecha, en los convulsos estados de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero. Las pérdidas se cuantifican en más de cuatro mil 200 millones de pesos.

Pero el clímax de este nuevo capítulo opositor ocurrió el  19 de junio pasado, en el municipio oaxaqueño Asunción Nochixtlán, donde fuerzas federales intentaron desalojar uno de los bloqueos de los maestros en la autopista panamericana. Luego de casi cinco horas de violentos enfrentamientos entre ambas partes, la policía federal se retiró sin lograr su objetivo. El saldo final: ocho muertos y más de un centenar de heridos.

Estos hechos, más el recrudecimiento de los bloqueos carreteros y ferroviarios, plantones y movilizaciones, reanudaron las mesas de diálogo entre autoridades y representantes de ambas alas del magisterio sindicalizado.  Sus reclamos se han centrado en la liberación de sus líderes,  a quienes les atribuyen delitos de los fueros federal y estatal -incluido el de lavado de dinero-, pero ellos los consideran como presos políticos, y en la derogación de la actual Reforma Educativa, impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, desde su llegada a Los Pinos.

Fotografía por Katia Monteagudo.

Fotografía por Katia Monteagudo.

 

La nueva ley que intenta disciplinar y devolver a los maestros a sus aulas, ha tensado en extremo la conflictiva relación del gobierno y el ala disidente del magisterio. Este cambio incluyó un nuevo sistema de evaluación para los docentes, un proceso de contratación competitivo, un sistema de pago para evitar el malgasto de recursos, además de retornar al gobierno federal el control del sistema educativo.

Pero la CNTE aduce fuertemente que la reforma sólo se enfoca en lo laboral y administrativo. No significa una transformación  de los actuales preceptos docentes, argumentan. También esgrimen que es un paso más hacia la privatización de la enseñanza y a la pérdida de sus conquistas laborales como jubilación, antigüedad, seguro contra desempleo, aguinaldos, entre otras prestaciones ganadas  durante años de luchas sindicales.

“Lo que quieren es controlar al personal, corrernos del trabajo, dejarnos sin garantías, nos están hipotecando las escuelas”, comenta el maestro Víctor de la Sección 22. También para el maestro Carlos Alberto, director de una de las escuelas de Asunción Nochixtlán, esta ley obligaría a los padres a pagar los servicios de agua, electricidad y telefonía de las escuelas, además de los gastos que ya tienen con los materiales de estudios, alimentación y uniformes. “Aquí  la gente vive al día, para qué les alcanza lo que ganan. Cuando yo les diga a los padres que toca a tanto el recibo de la luz y del agua se van a asombrar. ¿Eso no es privatizar la educación?”, cuestiona.

Fotografía por Katia Monteagudo.

Fotografía por Katia Monteagudo.

 

“Esta reforma no propone otras metodologías de enseñanza, sólo quiere terminar con el sindicalismo, que el maestro esté sumiso y no salga a protestar. Eso no puede operar en Oaxaca. Es ajena a nuestro contexto. Aquí hay muchas diferencias culturales, de lenguas y costumbres”, expone el maestro Alberto, al frente de varios educadores de las zonas costeras oaxaqueñas.

III

Mientras los docentes mantienen sus plantones y el gobierno amaga con despedirlos, el sistema de educación pública mexicano sigue siendo el peor evaluado dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de la cual México es miembro.

Entre los 34 estados integrantes de ese bloque, incluidas las mayores potencias económicas del mundo, el país ocupa el último lugar en cuanto a resultados escolares. Igual es el que menos porcentaje del PIB per cápita invierte por alumno de educación básica, aunque la proporción del gasto que se asigna a pagos de maestros y personal administrativo es mayor (77%) al promedio del resto de los integrantes de la OCDE (57%). Es decir,  mucho dinero para la burocracia educativa, pero poco para la educación.

Medios locales y nacionales reportaron que unos 200 planteles de Oaxaca no culminaron su ciclo escolar 2015-2016. La mayor parte de esas escuelas básicas se ubican en zonas del istmo de Tehuantepec, la costa y la mixteca. Territorios donde se concentran los mayores problemas estructurales de ese estado, uno de los más pobres del país. Por estadística sólo es antecedido por Chiapas.

Fotografía por Katia Monteagudo.

Fotografía por Katia Monteagudo.

 

No obstante, el IEEPO dio por terminado este período escolar de manera no tradicional. Aspecto que será abordado por Horizontum en próximo reportaje.

Según el último informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL),  el  66.8% de la población oaxaqueña vive en la pobreza. Unos dos millones 662 mil 700 personas.  De ese total,  un millón 130 mil 300 están en la extrema pobreza. El 28.3% de los naturales de esa región del sur mexicano, la cual sólo tiene tres millones  967 mil 889 habitantes, de acuerdo con el INEGI.

Igual es una de las entidades con mayor concentración de pobreza en su segmento infantil. Informes conjuntos de la Coneval y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, revelan que Oaxaca se encuentra entre los territorios donde más niños y adolescentes no tienen las condiciones mínimas para garantizar sus derechos sociales como educación, acceso a la salud y a la seguridad social, vivienda de calidad y con servicios básicos, además de adecuada alimentación.

Otro indicador de su carencia social es el rezago educativo. En ese estado un millón 384 mil 238 personas lo padecen, según última encuesta intercensal de la Secretaría de Educación Pública. Es la tercera entidad del país, antecedida por Chiapas y Guerrero, con más personas analfabetas en su población de 15 años y  más. Son 371 mil 944. Pero sin primaria terminada tiene 427 mil 408, y sin concluir secundaria otras 584 mil 886.

Fotografía por Katia Monteagudo.

Fotografía por Katia Monteagudo.

 

“El Estado antes de hacer una reforma debió ver primero la situación de los maestros y las escuelas. En la región de la costa tenemos muchas con piso de tierra y letrinas. Los mismos padres han hecho unas casitas provisionales con pupitres rústicos. Tienen pizarrones viejos, láminas deterioradas en los techos. Ahí  todos se mojan”, expone el maestro Juan, quien lleva más de dos meses en los plantones de la Sección 22 en el zócalo y varias calles aledañas de la capital oaxaqueña.

Juan también destaca que hay que caminar más de una hora o convivir en la comunidad porque no existen medios de transporte en muchas zonas rurales. Igual los niños recorren largas distancias. “Llegan mal comidos, cansados de trabajar porque deben ayudar a sus padres, sin ganas de aprender, y el maestro con muy pocos recursos para enseñarles. Varios sólo traen un totopo grande con sal para comer. Muchos tampoco tienen a sus padres junto a ellos, porque han emigrado a otras regiones del país o a Estados Unidos en busca de trabajo. En esas zonas no hay papelería, no hay nada. Hay que emplear los medios locales como las piedritas, las hojas, las ramas de los árboles. Con eso trabaja el maestro indígena, que también debe enseñarles el español”.

Fotografía por Katia Monteagudo.

Fotografía por Katia Monteagudo.

 

“Parece contradictorio, pero en Oaxaca ha ido en aumento la matrícula de las escuelas privadas. Incluso, familias de pocos recursos están haciendo un esfuerzo por enviar a sus hijos a esos centros”, abunda el Doctor Fernández,  experto en el tema de la Reforma Educativa.

Datos del IEEPO revelan que la matrícula de las escuelas privadas para el nivel básico aumentó 144.61%, al ciclo escolar 2014-2015, en comparación con el del 2005-2006. También en el mismo período se incrementaron las escuelas privadas. Crecieron un 74%, mientras la matrícula de las escuelas pública descendió 7.35%.

En el 2006 existían en Oaxaca 244 escuelas privadas, pero al finalizar el 2015 ya funcionaban 415. “Lamentablemente no se avista una solución justa para este conflicto. Ya el gobierno está cediendo una vez más. Se ha creado un círculo vicioso entre las autoridades y los maestros”, apunta el Doctor Fernández. “Oaxaca pareciera que está condenada a la pobreza y a la desigualdad”.

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Katia Monteagudo

Katia Monteagudo

Licenciada en Periodismo, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Especializada en temas políticos, globales, económicos y sociales, y en el uso de técnicas narrativas, investigativas, manejo de las nuevas herramientas digitales para la búsqueda, procesamiento, publicación y distribución online de información, junto a la capacidad de articular comunidades a partir de estrategias comunicativas 2.0. Dominio de procesos de edición de medios impresos, digitales y en el fotoperiodismo.