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Al ritmo del mambo: Ulises Rodríguez Febles y Conjuro Teatro celebran a Pérez Prado en México Al ritmo del mambo: Ulises Rodríguez Febles y Conjuro Teatro celebran a Pérez Prado en México
El dramaturgo cubano Ulises Rodríguez Febles aún festeja el reciente premio “Guillermo Vidal” que recibió su novela Las últimas vacas van a morir, una... Al ritmo del mambo: Ulises Rodríguez Febles y Conjuro Teatro celebran a Pérez Prado en México

El dramaturgo cubano Ulises Rodríguez Febles aún festeja el reciente premio “Guillermo Vidal” que recibió su novela Las últimas vacas van a morir, una obra que será publicada próximamente en La Habana por Ediciones Unión. Ahora el teatro —género que más ha cultivado en los últimos años—le regala una recompensa quizás más invaluable: la imagen de una sala llena, con un público complacido, que aplaude su creación durante largos minutos. La puesta en escena cubano-mexicana de su obra Yo soy el rey del mambo, que homenajea al músico Dámaso Pérez Prado en su centenario, ha acaparado titulares de medios de prensa en México durante toda la semana, especialmente después de que Dana Stella Aguilar dirigiera el estreno de la pieza en el capitalino Teatro Esperanza Iris, con Conjuro Teatro.

Parecería que no hay mejor forma de que Rodríguez Febles celebre en este 2018 su medio siglo de vida, pero es evidente que el año le guarda algunas alegrías. En México hay programadas más de una docena de funciones. Mientras, la Casa Editorial Tablas-Alarcos prepara en Cuba una antología con sus textos Saxo, Campo Minado, Ciudadanía y Criatura de isla.

A Rodríguez Febles se le reconoce en su país la ardua labor en la conservación del patrimonio teatral, que ha liderado durante años al frente de la Casa de la Memoria Escénica de Matanzas, un centro cultural ubicado 103 kilómetros al oriente de la capital del país. Aunque en la actualidad se mantiene ocupado en la escritura de su tercera novela, y se entusiasma con la idea de escribir sendas piezas teatrales sobre Benny Moré y Arsenio Rodríguez; confiesa, en exclusiva con Horizontum, que es en el Rey del Mambo en quien se concentran hoy la mayoría de sus proyectos.

“Lo primero fue el libro ¡Mambo, que rico é, é, e!, que nos encargó Ediciones Matanzas a la poetisa Yanira Marimón y a mí. Hicimos una recopilación de textos sobre Dámaso Pérez Prado y el mambo, que incluye textos de musicólogos e investigadores cubanos y extranjeros. Pero debíamos encontrar la fecha exacta de nacimiento del músico. Tras rastrear varios archivos, determinamos que nació el 11 de diciembre de 1917 y no en 1916, como decían la mayoría de las publicaciones. En nuestro libro aparecieron publicadas, por primera vez, su certificación y su fe de bautismo. Ese trabajo me sensibilizó dramatúrgicamente con la figura y la obra de Pérez Prado. Entonces apareció Conjuro Teatro en el Taller Internacional de Teatro de Títeres de Matanzas. Llegaron con Israel Rodríguez González, un cubano radicado en México, quien es el diseñador del grupo y quien había trabajado antes con mi obra El Concierto. Él me planteó la idea de un proyecto conjunto y yo les propuse que ese proyecto fuera sobre Pérez Prado.”

Rodríguez Febles sabía que la imagen del músico uniría a Cuba y a México, que evocaría recuerdos de las dos geografías, especialmente en el centenario del creador del mambo. De la colaboración nació, en definitiva, su pieza Yo soy el rey del mambo.

“Escribí la obra, se comenzó a armar el proyecto conjunto entre la Casa de la Memoria Escénica y Conjuro Teatro, hasta que por fin se nos otorgó la Beca Efiteatro, y se pudo concretar el estreno de la pieza en el Coloquio Centenario de Dámaso Pérez Prado, en diciembre de 2017. Después hicimos una gira por Cienfuegos, Sancti Spíritus y La Habana, y ahora llegamos a México, para comenzar el recorrido de este lado por el Teatro de la Ciudad, Esperanza Iris, y luego seguir con otras presentaciones.”

-La Ciudad de México puede ser una plaza muy exigente debido a la variedad de sus ofertas culturales. ¿Cómo ha sido la acogida de tu obra por parte del público?

-Ciudad México es exigente, pero Pérez Prado forma parte de su memoria cultural, y eso ha sido favorable para la acogida de la puesta. Es el regreso simbólico del músico que conquistó a toda la nación, pero también al mundo. Creo que eso palpita cuando hablas con cualquier persona en esta ciudad, sea un académico o un taxista, un vendedor; cualquiera reconoce a Pérez Prado, su legado en el mundo del espectáculo, el cine, la radio.

“En el Teatro Esperanza Iris, que antes fue el Follies, Pérez Prado actuó y arrebató al público. Esa atmósfera se vive en México. La sensación de un Teatro de la Ciudad lleno de público, contagiado por ese espíritu fue espectacular desde la perspectiva de un dramaturgo, sentado en su butaca. Aplaudían en diferentes escenas de la obra, antes del aplauso final. Eran reacciones de un público conectado con los actores, con la música de Atenas Brass Ensamble. Las tres primeras funciones fueron a teatro lleno. El teatro es un proceso y cada función ofreció una relación diferente con los espectadores.”

-¿Cómo ha sido la relación dramaturgo-directora en esta experiencia en particular?

-Sabes que un dramaturgo crea un material, que es intervenido por múltiples visiones. Los actores y el equipo técnico artístico de Yo soy el rey del mambo son mexicanos; pero los músicos son cubanos, de Matanzas. Ha sido un proceso de intercambio fructífero. Dana Stella Aguilar leyó espectacularmente mi texto, con sensibilidad e inteligencia, un espectáculo que se construye sobre referencias coreográficas, musicales e históricas, que se conectan con el cine y el rico legado musical de Pérez Prado.

Al ritmo del mambo: Ulises Rodríguez Febles y Conjuro Teatro celebran a Pérez Prado en México

“Esta es una pieza construida desde los presupuestos estéticos del mambo, llevados a la estructura dramatúrgica: mezcolanza, jerigonza, estofado de sonoridades, sinfonía dramática. Es una obra fragmentada, que asume la época que recrea para ofrecernos una visión contemporánea donde se conjugan los presupuestos de la puesta, la imagen visual de Alain Kerrioú, el diseño de Israel Rodríguez, la coreografía de Luis Villanueva, la dirección musical de Emiliano González de León, entre otros. Creo que el tempo y el ritmo son esenciales en el espectáculo, porque determinan un dominio sobre la escena que constituyen el mambo drama. Hubo, desde los ensayos en Cuba, una perfecta comunión mexica-cubana; que se transforma en el proceso de creación que es una constante en el teatro.”

-¿Tienes planes de repetir la puesta en escena en el futuro en algún otro espacio, lugar, país?

-Tenemos veinte funciones en México, como, por ejemplo, en el Politécnico, un lugar al que Pérez Prado dedicó uno de sus mambos. Mi sueño es que la obra llegue a los lugares que él conquistó: los Estados Unidos, Japón, Filipinas, varios países de América Latina. Ojalá esa posibilidad sea viable.

“En Cuba la experiencia del estreno fue maravillosa, especialmente en Matanzas y en La Habana, plazas con públicos muy sensibles al teatro, conocedores del lenguaje más contemporáneo, de la indagación escénica y conectados con la figura del músico. En Matanzas, se dieron tres funciones y quedó gente fuera. La del público fue una reacción alentadora y vital. En La Habana, se salió del teatro Raquel Revuelta a la calle Línea tocando mambo y contagiamos con música esa céntrica arteria de la ciudad. Las personas se tiraban fotos con los personajes, con Pérez Prado, El Benny… Más o menos eso mismo ocurrió en México, donde nos acogió un público apasionado, en algunas ocasiones, demasiado apasionado: algunos en la última función del Esperanza Iris gritaban en medio de la función “¡Mambo, mambo!”

-¿Por qué esta pasión por Pérez Prado? ¿Qué te ha hecho acercarte a su creación con tanta sistematicidad en los últimos años?

-Porque somos compatriotas y coterráneos; porque la riqueza cultural de la provincia de Matanzas en la música, la literatura, las artes visuales el teatro, es muchísima e inexplorada en muchos casos, y en la institución que dirijo me interesa conservar ese legado.

“Desde que comencé la investigación para el libro ¡Mambo, que rico é, é, e!, me sumergí en su vida y obra, empecé a contactar a investigadores como Iván Restrepo, su amigo personal, a Pavel Granados de la Fonoteca de México, Leopoldo Gaytán de la UNAM, la cubana Rosa Marquetti o el colombiano Sergio Santana, que se han convertido en colaboradores y amigos. Me han donado filmes, piezas restauradas, discos, libros, muchas veces únicos. Artículos, fotografías, anécdotas se han incorporado a mi arsenal investigativo. Además, he ubicado en Matanzas su casa natal, las otras casas donde vivió, sus familiares, documentos únicos como su expediente escolar de bachillerato, que está en el Archivo Histórico de Matanzas. Sueño un espacio que nazca de los presupuestos teóricos y metodológicos de la Casa de la Memoria Escénica y que conserve el legado artístico matancero, del que Pérez Prado es parte esencial.

“A través del trabajo sobre Pérez Prado he conjugado además mi labor como promotor, investigador, archivista y dramaturgo. Quisiera escribir un guion para una serie o filme sobre su vida. O quizás una novela. Hago apuntes. Pérez Prado es uno de los músicos cubanos más significativos del siglo XX y merece que no se le olvide. Es esencialmente dramático, por su obra, vida, por la polémica que lo ha perseguido. Atenas Brass Ensamble, el maravilloso quinteto de metales, dirigido por Rodolfo Jorge Horta, del que me siento parte desde su fundación, lo tiene vivo en su repertorio y es un indudable aporte, desde una perspectiva musical para mantener vivo a Pérez Prado, con excelencia artística.”

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Dainerys Machado Vento

Dainerys Machado Vento

Nació en La Habana en 1986, es periodista, editora e investigadora literaria. Tiene una maestría en Literatura Hispanoamericana por el Colegio de San Luis, San Luis Potosí, México y actualmente cursa su Doctorado en Lengua Moderna y Literatura en la Universidad de Miami, Estados Unidos. Recibió el Premio Estatal de Periodismo San Luis Potosí 2016. Trabajos suyos son publicados regularmente en medios estadounidenses y mexicanos, y es la autora del blog letrasqueves.worpress.com, dedicado a temas de actualidad literaria y social.