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Adiós, EPN (II) Adiós, EPN (II)
4.5
El balance es negativo. Es una presidencia que deja la sensación de fracaso, de enorme corrupción y abuso del poder, de soberbia e ineptidud.... Adiós, EPN (II)

Enrique Peña Nieto deja la presidencia con uno de los porcentajes de aprobación más bajos desde 1994, cuando comenzaron a realizarse evaluaciones demoscópicas sobre el presidente. 74% de la población desaprueba su mandato, según consulta Mitofsky. En la última encuesta sobre aprobación presidencial, ante el rubro “Experiencia para gobernar”, Peña Nieto apenas obtuvo un 7.7% de aprobación; en “Capacidad para resolver problemas”, sólo el 6.1% lo aprobó.

Es hora de analizar la política y su manejo durante el sexenio que está próximo a terminar. La corrupción y sus escándalos mellaron sensiblemente el capital político del presidente y su gobierno. La lentitud para responder ante ciertas coyunturas lastimó la credibilidad presidencial. Sin embargo, para algunos más, el gran pecado de Peña Nieto fue la soberbia.

Horizontum preguntó a diversos especialistas su balance sobre el sexenio de Peña Nieto, En esta ocasión es turno de Pedro Arturo Aguirre, analista político y autor de Historia de la Megalomanía (Debate, 2014), De Winston Churchill a Donald Trump, auge y decadencia de las elecciones (Innisfree, 2016) y Bad Hombres: megalomanía y política en el siglo XXI (Innisfree, 2016).

Para Pedro Arturo Aguirre no hay dudas: “El balance general de la administración de Peña Nieto es negativo, desde luego. Es una presidencia que deja la sensación de fracaso, de enorme corrupción y abuso del poder, de soberbia e ineptidud. Yo creo que es uno de los presidentes peores evaluados”.

“(Sobre el gobierno de Peña Nieto) se tiene una percepción particularmente negativa. Los gobiernos anteriores pecaron, en mayor o menor medida, de sus defectos. Pero creo que se exponenciaron con Peña Nieto. No solamente porque hubo grandes escándalos y desaciertos, sino porque su estrategia de comunicación siempre fue muy poco eficaz”, destacó.

A pesar de su contundencia, Aguirre matiza respecto a los aciertos de la administración de Peña: “Hay que destacar la aprobación de las muy renombradas reformas estructurales, que a pesar de que algunas tienen más defectos y virtudes que otras, en general fueron pasos adelante. Por lo menos intentos para que el país avanzara en rumbos estratégicos”.

“Todas estas grandes reformas – educativa, energética, telecomunicaciones- desatoraron un poco el estancamiento que se había permitido con los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón. Además, las reformas se negociaron de forma muy exitosa, con el famoso Pacto por México, que le dio un aliento interesante al inicio del sexenio, y que todo mundo reconoce”, insistió.

Sin embargo, “es muy difícil encontrar, más allá de eso, aspectos positivos”.

De los desaciertos de la administración, Aguirre destacó uno sólo: “la soberbia”. Así lo explicó: “Se ha hablado de impericia, ineptitud, corrupción, dejadez. Pero yo creo que si lo pudiéramos reducir en una sola palabra, pecaron de soberbia. No es el primer gobierno que tiene esa característica (…); pero creo que la soberbia del presidente de la República lo cegó para entender que se estaban cometiendo errores muy graves”.

“Para mí el  ‘caso Iguala’ –continuó- fue el inicio de la debacle. La manera en la que irresponsablemente dejaron semanas el tema abandonado, dando a entender que era un tema local que no les interesaba, que era una cuestión que podía pasarse por alto. El tema fue creciendo  y le cobró a este gobierno”.

En conclusión, insistió Aguirre,  todos los errores de Peña Nieto y su administración allanaron el camino para que Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena, llegaran al poder. En ello radicaría el principal legado del mexiquense, aunque eso no fuera, para la óptica del escritor, precisamente bueno.

“Se termina el infame gobierno de Peña Nieto, pero no hemos visto su peor consecuencia: Andrés Manuel López Obrador como presidente. Porque tan malo fue este gobierno, que la gente votó por lo que sea, con tal de que se vayan. Y ese ‘por lo que sea’ aún está por verse”, concluyó.

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Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.