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Adiós, EPN (Final) Adiós, EPN (Final)
Si algún tópico quedó pendiente, ese fue el de la corrupción. Quizá ninguno haya tenido tal trascendencia para la credibilidad y aprobación. Adiós, EPN (Final)

Entre los rubros que marcaron, para bien o para mal,  la administración de Enrique Peña Nieto, quizá ninguno haya tenido tal trascendencia para la credibilidad  y aprobación del presidente que el combate a la corrupción. Si algún tópico quedó pendiente, ese fue el de la corrupción y su combate. Ahí están, como botón de muestra, los numerosos escándalos que tanto daño hicieron al capital político de la presidencia.

Es más, la elección del 1 de julio pareció, antes que un ejercicio de discernimiento para la renovación de los poderes, un referéndum sobre la probidad de la clase gobernante. Un referéndum que, desde luego, perdieron. A pesar de que las evidencias de enojo y hartazgo son tantas y tan elocuentes, el balance final de la materia no es blanco o negro. Hay grises que no pueden soslayarse.

En esta última entrega de la serie “Adiós, EPN”, Horizontum preguntó a Liliana Alvarado, directora de Desarrollo Económico y Social del laboratorio de políticas públicas Ethos, su balance general, los aciertos y desaciertos, de la administración de Peña Nieto en materia de combate a la corrupción. Estas fueron sus respuestas.

“En la lista de aciertos, yo vería que el gobierno del presidente Peña Nieto se mostró sensible a los compromisos internacionales de definir e impulsar una política nacional anticorrupción. En 2015 se da la reforma constitucional, que después da pie a las siete leyes que se aprueban en 2016, y que son la base del Sistema Nacional Anticorrupción”, así lo dijo Alvarado en entrevista telefónica.

La maestra en Políticas Públicas y Administración por la London School of Economics, destacó la voluntad política del gobierno para impulsar las leyes anticorrupción, mismas que fueron construidas, también, a partir de las iniciativas de otros partidos políticos y una parte de la sociedad civil organizada

En ese sentido, Alvarado celebró que dentro de la ley se  “contemplen espacios de participación ciudadana formales, en los que a la cabeza del comité coordinador se tiene a un representante de la sociedad civil, a un ciudadano”.

“Me parece que estos son puntos muy relevantes que tenemos que destacar. Y como ejemplo de hasta donde llegó el tema de la participación ciudadana está el hecho de que se hubiera logrado incluir, dentro de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, la obligación de presentar la declaración ‘tres de tres’”, resaltó.

En el “papel”, Alvarado recordó que hay nuevas facultades y responsabilidades para la Auditoria Superior de la Federación y para los órganos internos de control, dependientes de la Secretaría de la Función Pública. También celebró que se hayan definido con mayor claridad, en las leyes correspondientes, los delitos relativos a la corrupción.

“En fin, definitivamente hubo varios aciertos en la conformación del Sistema Nacional Anticorrupción”, reconoció.

Sin embargo, en lo que toca a los desaciertos, la especialista denunció que, “en la práctica”, se verificó mucha negligencia.

“Tenemos, desafortunadamente, varios ejemplos de ello. Como primer ejemplo está el tema de la ‘Casa Blanca’ (…), también está la casa de Malinalco, del secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray; está  la ‘Estafa maestra’ y ‘Odebrecht’. Resaltaría también el tema de los gobernadores, de los Duarte, asociados al PRI”.

Si pudiera asignársele una calificación al gobierno que se va en el combate a la  corrupción, Liliana Alvarado le daría 5 en una escala del 1 al 10. “No quisiera minimizar la conformación del Sistema Nacional Anticorrupción, pero no puede subir más allá del 5, porque no se ha implementado en su totalidad en la federación, ni en las entidades federativas”, concluyó.

 

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Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.