Zona Maco 2017, un mini recuento Zona Maco 2017, un mini recuento
Este 8 de febrero abrió sus puertas al público, tanto a coleccionista/conocedor como a los simples espectadores, la catorceava edición de Zona Maco Arte... Zona Maco 2017, un mini recuento
Zona Maco 2017, un mini recuento

Fotografía por Raúl Campos

Este 8 de febrero abrió sus puertas al público, tanto a coleccionista/conocedor como a los simples espectadores, la catorceava edición de Zona Maco Arte Contemporáneo, considerada como la feria de arte más importante de Latinoamérica. Durante cinco días presentó a los 50 mil (estimados) asistentes las propuestas plásticas y visuales de más de mil 500 artistas repartidos a lo largo de 120 galerías provenientes de 20 países, entre ellos México, por supuesto.

Como cada año, la feria fundada en 2002 por la regiomontana Zélika García se dividió en cinco zonas: General, que conjuntó 70 de las galerías líderes a nivel internacional cuyos creadores son tendencia a nivel global; Nuevas propuestas, que reunió en el área SAMPLE, curada por el tapatío Humberto Moro, los proyecto de diversos artistas menores de 36 años presentados por 22 galerías; y Zona Maco Sur, dedicada a trabajos de creadores individuales aglomeradas en la propuesta Case study #3: The F. R. David Complex (El complejo F. R. David), que recibe este nombre del one-hit wonder francés Elli Robert Fitoussi David, autor de la melosa Words (Don’t Come Easy), la cual consiste en un “estado psicológico o emocional en el que uno pierde la habilidad de comunicarse con palabras, ante un excesivo desarrollo de habilidades sensoriales y/o artísticas”.

Por quinto año regresó la sección Arte Moderno, que muestra piezas históricas de artistas de talla internacional producidas principalmente en la primera mitad del siglo pasado; y Zona Maco Diseño, que presenta artículos de uso práctico. Sumado a lo anterior, en esta edición la feria ideó un proyecto conjunto con el Museo de la Ciudad de México y algunos espacios públicos como el Zócalo, mismos en los que se puede apreciar el trabajo del artista neoyorquino Lawrence Heiner, uno de los precursores del arte conceptual en los sesentas, que consisten en una serie de instalaciones urbanas basadas en la palabra titulada Forever & a day.

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Fotografía por Raúl Campos

 

Piezas destacadas

Una de las principales atracciones (porque la gran mayoría de la gente va a pasear y a tomarse selfies) de este año fue Forever del artista y activista chino Ai Weiwei. De hecho, hubo dos: una plateada y otra dorada. Consisten en esculturas/instalaciones conformadas por bicicletas, el medio de transporte por excelencia de la clase trabajadora en su país, puestas sobre sí privadas de su función motora. El nombre de éstas hace referencia a la marca del mismo nombre que se produce en Shangai desde 1940, y explora el el concepto de la producción en masa china. De éstas ha habido una gran cantidad de versiones, siendo de las primeras una conformada por 1500 bicis, sin embargo, por cuestiones de espacio, supongo, las presentadas en México son de menor escala.

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Fotografía por Raúl Campos

 

Otras piezas destacables fueron las pertenecientes al artista indobritánico Anish Kapoor, quien está presente en cada edición de Maco y en cada edición existe la expectativa de qué obras suyas traerá la Gladstone Gallery. En esta ocasión fueron Monochrome (Garnet) y dos Mirror. A pesar de no ser monumentales como aquellas que presentó el año pasado en Arqueología:Biología en el MUAC, éstas no dejan de ser visualmente impactantes pues cada una ofrece diferentes efectos ópticos. La primera pertenece a una serie con la cual Kapoor ha explorado la noción del vacío y el color, y cuando se mira fijamente aquel plato cóncavo uno puede perderse aquel color que de distintos ángulos aparenta ser plano, su hipnotismo es tal que tras un momento llega la sensación de vértigo y hasta parálisis. Las otras dos, al igual que su trabajo con espejos, son un imán para las selfies.

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Fotografía por Raúl Campos

 

Hubo un Andy Warhol: Zapatos de polvo de diamante. Se trata de una litografía de gran formato en la que se aprecian siluetas verdes de zapatillas. Esta obra es uno de los ejemplos más representativos de la posmodernidad pues literalmente está hecha con polvo de diamante. Y la selección que el artista hizo del objeto, el zapato, no es algo aleatorio: él inició su carrera como publicista haciendo anuncios de zapatos, y además son un guiño a A pair of Shoes de Van Gogh. Y este proceso de pensamiento de la obra aplica en su demás trabajo, como las Cajas de Brillo y sus Marilyn, aunque para muchos aparenten ser solo ocurrencias.

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Fotografía por Raúl Campos

 

Hablando de guiños al pasado consagrado, también estuvo presente el trabajo de Humberto Márquez, un personaje ficticio ideado por los artistas Plínio Ávila y Emilio Chapela. Esta persona fue creada para ensayar el “peor de los casos” pues es “un artista fracasado cuya obra significa la transición inexistente del Arte Moderno”. En su trabajo, Márquez reflexiona sobre cuestiones de política, cultura y critica el arte de los cincuentas a los setentas. Con él, se busca representar a una generación incapaz de sobrevivir en un ambiente artístico dominado por el Muralismo y la Generación de la Ruptura. Entre “sus” obras destacan las Cajas de zapatos Canada, una obvia referencia a Warhol; el Urinario de barro negro oaxaqueño, que celebra el centenario de la Fuente de Duchamp; y Presidentes, un díptico de litografías sobre latón que muestran a los ex presidentes Gustavo Díaz Ordaz y a Luís Echeverría apuntando armas a objetivos (no tan) desconocidos.

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Fotografía por Raúl Campos

 

Otra propuesta interesante fue la presentada por la chilanga multidisciplinaria Ximena Labra: Biblioteca Fantasma, compuesta por varios “estantes” flotantes pintados sobre tela, agrupados como un pequeño laberinto; en ésta, la artista representa la pérdida del patrimonio cultural. Del artista urbano italiano Jacopo Ceccarelli, mejor conocido como 2501, la Celaya Brothers Gallery llevó una pequeña muestra de lo que fue su exposición del año pasado Freedom of Choice, en la que hizo una exploración de la CDMX basada en viajes que hizo en ésta. Hubo un (Damien) Hirst, no tan espectacular como sus animales, sino una pintura: Beautiful Eros Hypnopomic Painting; el sensual porno collage del sueco Andrehn Schiptjenko; y muchos de los artistas nacionales por excelencia como Daniel Lezama y Gabriel Orozco (sin el Oroxxo). La lista sigue, pero las obras son interminables, así que por el momento este es el recuento de lo más llamativo, al menos para mí, del Maco de este año.

 


Raúl Campos

Raúl Campos

Raúl Campos (Ciudad de México, 1992) Periodista cultural y fotógrafo documental (con licencia). Decidió adentrarse a estos medios por tres razones: 1. Cuando niño le regalaron una cámara fiestera desechable de instantáneas (eso me traumó). 2. Por su afinidad para escuchar y contar historias (quizás sirvió de algo). 3. Por querer entrarle al negocio familiar (ni hablar). Su trabajo se ha publicado en Revista Yaconic, Milenio Diario, Milenio Dominical y recientemente en algunas publicaciones de Editorial Notmusa y Horizontum. Asegura ser pionero del "Periodismo Kitsch".