Venezuela y la OEA: tensión a la vista Venezuela y la OEA: tensión a la vista
La crisis política venezolana, una historia de diversos y complejos capítulos, añade una nueva trama: la presión internacional. En esta ocasión, el gobierno de... Venezuela y la OEA: tensión a la vista

La crisis política venezolana, una historia de diversos y complejos capítulos, añade una nueva trama: la presión internacional. En esta ocasión, el gobierno de Nicolás Maduro, presidente venezolano, añadió a su ya de por sí larga lista de detractores a un importante actor regional. En efecto, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha materializado la demanda de otros gobiernos latinoamericanos para hacer frente al estado de excepcionalidad democrática que prevalece en Venezuela, detonando un periodo crucial para ese país.

El nuevo periodo de tensión regional fue inaugurado tras hacerse público el informe que sobre el gobierno venezolano presentó el pasado 14 de marzo el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y la activación, a solicitud del ex canciller uruguayo, de la “Carta Democrática”, un recurso jurídico que procura la institucionalidad democrática de los Estados miembros de la OEA.

“El pueblo de Venezuela –asienta el informe de Almagro- se enfrenta a un Gobierno que ha dejado de ser responsable. La Constitución ha dejado de tener sentido (…) el estado de derecho no está vigente en Venezuela; ha sido eliminado por un poder judicial completamente controlado por el Poder Ejecutivo, que ha anulado cada ley aprobada por la Asamblea Nacional (AN) así como sus potestades constitucionales o los derechos del pueblo, especialmente sus derechos electorales”.

Horizontum. Venezuela y la OEA: tensión a la vista

“Hoy en Venezuela –continua- ningún ciudadano tiene posibilidades de hacer valer sus derechos; si el Gobierno desea encarcelarlos, lo hace; si desea torturarlos, los tortura; si lo desea, no los presenta a un juez; si lo desea, no instruye acusación fiscal. El ciudadano ha quedado completamente a merced de un régimen autoritario que niega los más elementales derechos. Estos atropellos han sido instrumentados y ejecutados en paralelo a un proceso de mediación que vio por esta razón socavada su credibilidad”.

Por todo ello, Almagro ha solicitado la “inmediata suspensión” del Estado venezolano ante la OEA. Al respecto, 14 países miembros de la Organización han consignado, en una declaración conjunta, los puntos que deben ser aplicados por Venezuela. Estos son la celebración de elecciones a la brevedad –las presidenciales están contempladas para diciembre del 2018- , la liberación de los presos políticos, y la reafirmación del diálogo como el único camino deseable para la resolución de la crisis. Todos ellos, rubros especialmente sensibles para el gobierno “bolivariano”.

“(…) es hora de que el Consejo Permanente encamine acciones específicas con resultados concretos, que el llamado al retorno a la democracia en Venezuela no tenga ambigüedades y no quede sepultado en intereses coyunturales”, sentencia el informe de Almagro.

El contexto internacional

El gobierno de Maduro, particularmente reactivo a las críticas exteriores, parece cosechar la animadversión de un número importante de Estados miembros de la OEA, mismos que han dado pie a la discusión de la crisis en el seno del Consejo Permanente de la Organización. Países como Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Guatemala,  Honduras, Jamaica, México y Uruguay, han votado a favor de que el próximo martes se debata al respecto.

Horizontum. Venezuela y la OEA: tensión a la vista

En torno a la crisis venezolana, el canciller mexicano Luis Videgaray afirmó que “el tema que le atañe a México y al resto del continente americano es una violación sistemática a los principios de la democracia (…) Es un hecho que la democracia se encuentra en una situación crítica en este país amado y querido que es Venezuela”. En respuesta, la ministra venezolana de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, escribió en su cuenta de Twitter -@DrodriguezVen- lo siguiente: “Canciller @LVidegaray agrede a Venezuela para congraciarse con sus dueños imperiales. Cree que así el pueblo mexicano olvidará su traición”.

No obstante la declaración de Videgaray y la respuesta de Rodríguez, el presidente Nicolás Maduro, informó la cancillería venezolana, sostuvo una conversación telefónica con Enrique Peña Nieto, y con el titular de gobierno de Panamá. “Ambos mandatarios –afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela- confiaron a sus cancillerías trabajar conjuntamente en aras de privilegiar el diálogo en el seno de la OEA conforme al estricto respeto a la autodeterminación y soberanía de las naciones”.

En particular, el presidente Peña Nieto destacó ante Maduro, según el comunicado, que “cualquier actuación debe darse sin interferir en los asuntos internos de Venezuela, privilegiando el papel de los Estados miembros conforme a los procedimientos de la organización regional”; asimismo, consigna la cancillería venezolana, el titular del ejecutivo mexicano “expresó su respaldo al diálogo en curso en Venezuela como mecanismo para dirimir las diferencias políticas en el marco de la normalidad democrática”.

En el transcurso de esta semana se tienen previstas dos reuniones en la OEA, que aclararán la compleja coyuntura venezolana y su membresía en dicha Organización.

La crisis, por lo hasta ahora visto, es de pronóstico reservador.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.