Urge reforma para contener asesinatos de alcaldes Urge reforma para contener asesinatos de alcaldes
La mayoría de los habituales asesinatos de presidentes municipales en diversas regiones del país, son evidencia explícita de la debilidad institucional, derivada de la... Urge reforma para contener asesinatos de alcaldes

La mayoría de los habituales asesinatos de presidentes municipales en diversas regiones del país, son evidencia explícita de la debilidad institucional, derivada de la franca connivencia entre actores gubernamentales y células del crimen organizado; además, dan cuenta de la tácita cesión operada desde el Estado, en el control de localidades enteras en favor de organizaciones delictivas.

Así pues, en un contexto de frágil institucionalidad y común transgresión al orden legal en importantes franjas del territorio nacional, no es extraño que la unidad gubernamental más endeble en su estructura, el municipio, sea vulnerable al embate del fenómeno delincuencial.

Ya sea como consecuencia indirecta del realineamiento de células criminales enfrentadas, o derivada de la participación de los ediles, y/o de figuras vinculadas a su administración, en asuntos ilegales, la creciente ola de homicidios cometidos contra presidentes municipales, ha puesto de relieve  la limitada solvencia operativa del Estado para proveerles de seguridad, y marca el impostergable comienzo de una profunda reforma política y administrativa que modifique el régimen legal del municipio.

La crisis en cifras

En menos de 15 días, 3 alcaldes han sido asesinados en el país. Apenas antier -martes 2 de agosto-, José Santa María Zavala, edil de Huehuetlán El Grande, Puebla, fue ejecutuado en medio de una emboscada; con él, suman ya 5 munícipes muertos en lo que va del 2016; en 4 de esos casos, los hechos violentos se vinculan con la acción del crimen organizado, y sólo en uno, en lo que toca al presidente municipal de San Juan Chamula, Chiapas, Domingo López González, su muerte es atribuible a la conflictividad social habitual en la región.

Según la Unidad de Investigación de El Universal, de enero del 2005, a enero del 2016,  se contabilizan 52 alcaldes muertos –entre ediles en funciones o electos-. Pero la violencia no se ha cebado, únicamente, en la persona de los presidentes municipales: 44 familiares directos de los alcaldes también fueron asesinados, en el mismo periodo de tiempo. El estado que registra un mayor número de asesinatos de ediles es Oaxaca con 10; le sigue Michoacán, que cuenta 8; en el tercer sitio se encuentra Chihuahua, con 4; mientras que Veracruz presenta 3.

Sobre la militancia política de los alcaldes asesinados, la ola de violencia ejercida contra ellos no ha puesto de relieve, o afectado señaladamente, a un partido político en particular. Según la recopilación hecha por El Universal, la mayoría de los institutos políticos existentes ha sufrido el asesinato de alguno de sus militantes, ya sea en pleno ejercicio de sus funciones, o como presidente municipal electo.

Las propuestas

En medio de la crisis, algunas voces han pedido al gobierno federal, el establecimiento urgente de medidas extraordinarias para contener las agresiones a los alcaldes; en ese sentido, la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), además de denunciar que, en ocasiones, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) retiró la seguridad a algunos ediles posteriormente asesinados, ha pedido la elaboración de “un protocolo de seguridad para ediles de México”.

Urge reforma para contener asesinatos de alcaldes

Dicho protocolo debería estar contemplar los siguientes rubros: Clasificación e identificación  de zonas de riesgo; incluir en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, la representación de las presidencias municipales; destinar mayores recursos al rubro de seguridad pública de los municipios; y, ampliar la cobertura a otros municipios del Subsidio para la Seguridad de los Municipios.

Por su parte, la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática, a través de su presidenta, Alejandra Barrales, ha impulsado la instalación de una mesa de trabajo para desarrollar estrategias conjuntas con la SEGOB, y frenar así las agresiones provenientes del crimen organizado contra los ediles.

Una nueva estrategia

Las agresiones a los alcaldes se dan, también, en el marco de una generalizada ola de violencia y desprotección a la población en general; en lo que va del sexenio, y hasta noviembre del 2015, el número de homicidios dolosos, reconocidos por la administración de Enrique Peña Nieto, asciende 54 mil 454; sin embargo, en un conteo alterno, realizado por el Semanario Zeta, la cifra es de 65 mil 209 personas muertas, derivadas de hechos violentos.

Urge reforma para contener asesinatos de alcaldes

Es decir, la estrategia implementada por esta administración en el combate al crimen organizado, no ha arrojado resultados muy diferentes a la empleada durante el sexenio de Felipe Calderón, en el que 121 mil 683 personas murieron derivado de hechos violentos, de acuerdo a las cifras presentadas durante el 2013 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Pese a la insistencia de amplios sectores sociales y académicos de reorientar las iniciativas institucionales contra el crimen organizado, hacia proyectos de índole social de largo aliento, que restituyan el tejido comunitario devastado por la dinámicas propias de la pauperización de la vida en sociedad, la apuesta del gobierno federal continúa siendo la  del ataque frontal, eminentemente punitivo, de la delincuencia; estrategia necesaria, si se quiere, pero estéril si no va acompañada de medidas que comprometan la estructura financiera del crimen organizado, y de una robusta propuesta de carácter social.

Urge reforma para contener asesinatos de alcaldes

Como adelantábamos líneas arriba, la crisis de violencia ejercida contra los alcaldes del país, debería detonar el comienzo de una profunda reforma administrativa que fortaleciera política, económica y socialmente al municipio, frente a un fenómeno delincuencial cada vez más complejo y abrasivo del orden institucional; además de acompañar dichas modificaciones, con un modelo de combate al crimen organizado, sustancialmente distinto al empleado hasta nuestro días.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.