Una <i>Flor</i> que huele a fraude Una <i>Flor</i> que huele a fraude
En los últimos cinco años han proliferado las llamadas estructuras piramidales de ahorro, que aunque no tienen relación alguna con las llamadas “tandas” o... Una <i>Flor</i> que huele a fraude

En los últimos cinco años han proliferado las llamadas estructuras piramidales de ahorro, que aunque no tienen relación alguna con las llamadas “tandas” o “cajas de ahorro”, tampoco están reguladas por algún organismo bancario y se han convertido en un tendencia fraudulenta que ofrece “beneficios económicos inmediatos”.

De dichas estructuras piramidales para el ahorro, existe una llamada “Flor de la Abundancia”, que en los últimos meses ha tenido un importante crecimiento en la región norte del país, pero también comienza a extenderse a estados como Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Estado de México e incluso en la Ciudad de México.

Una Flor que huele a fraudeAunque a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha alertado, a través de un boletín de prensa, sobre el riesgo de ser defraudados a través de estas supuestas formas de ahorro, la llamada Flor de la Abundancia sigue creciendo a través de las redes sociales, principalmente Facebook.

¿Pero por qué es una práctica que huele a fraude? La Condusef, a través de su sitio web, explica la forma en que operan estas estructuras:

“Existe un organizador, que es el que está en el centro de la flor o en la cima de la pirámide, esta persona cuenta con dos personas de apoyo que se encargarán de reclutar a dos personas más cada uno y así sucesivamente; las personas reclutadas darán una aportación, que puede ir desde los 3 mil hasta los 27 mil pesos, dinero que se entregará a aquél que esté en la cima, posteriormente los demás subirán de nivel con la finalidad de llegar a la cúspide y ser beneficiados con el dinero”.

Además de lo anterior, es importante señalar que hay diferentes variaciones de estos grupos piramidales, como la llamada “Estrella multiplicadora” o la “Flor Expres”, en donde se cambia la dinámica de la supuesta inversión o se bajan los montos (hasta de 100 pesos por participante) con la intención de hacerlos más accesibles para le gente de bajos recursos que buscan un préstamo rápido.

A través de grupos de Whatsapp y perfiles falsos (fake) de reciente creación o con pocas fotos reales en Facebook, se dan testimonios de gente que ya “ha recibido el beneficio”, además se resalta que es gente honesta y seria y “100% confiable”.

A diferencia de las llamadas “Tandas” o “Cajas de “Ahorro”, estas estructuras operan desde el anonimato, pues al ser una práctica a través de recomendaciones, en la mayoría de los casos quienes se integran nunca se conocen de manera personal, sólo a través de mensajes o llamadas.

 

Una Flor que huele a fraude


Pablo Luna

Pablo Luna

Comunicólogo adicto a la comida que en el año 2005 decidió migrar de la producción televisiva al periodismo digital. Ha colaborado en medios como Tv Azteca, Terra Networks, Excélsior y Animal Político. Consultor en comunicación digital para diferentes proyectos. Actualmente es reportero para Horizontum y sigue comiendo mucho.