Una editorial muy Shula e incluyente Una editorial muy Shula e incluyente
Derivado de un taller para la creación de editoriales cartoneras en el Espacio Cultural Metropolitano, en noviembre de 2014 Una editorial muy Shula e incluyente

Derivado de un taller para la creación de editoriales cartoneras en el Espacio Cultural Metropolitano, en noviembre de 2014, el proyecto editorial conocido como Shula Cartonera tuvo su origen en Tampico, Tamaulipas.

“Al principio éramos cuatro mujeres quienes integrábamos el proyecto, todas involucradas en diferentes disciplinas artísticas. Yo era la única que tenía para entonces, una cierta trayectoria en las letras; y en poco tiempo, cada una siguió adelante con sus carreras fuera de la Shula, y así es como finalmente me quedo al frente del proyecto. Y es entonces, cuando, ya con la editorial proyectada como desde un principio vislumbré: una plataforma permanente para escritoras del norte de México, fue como empezamos a trabajar”, define su fundadora, Dora E. Castillo, vía electrónica desde Monterrey, ciudad a la que se mudó en diciembre de 2015.

Horizontum. Una editorial muy Shula e incluyente

En Monterrey, la Shula ha vivido un nuevo escenario, dice, con “autores de gran trayectoria y otros proyectos editoriales”, por lo que “ha aprendido otras y nuevas formas de trabajar”, manteniendo el concepto como un espacio para la publicación de manera artesanal de poesía y narrativa de mujeres del norte de México “sobre todo de las autoras recién paridas [emergentes] que desembocan irremediablemente en una literatura de quiebre, reflejo de lo que se vive acá”, comenta la también diseñadora, graduada de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, con posgrado en Diseño de Medios Editoriales.

Horizontum. Una editorial muy Shula e incluyenteAl momento, Shula ha publicado media docena de títulos, entre los que destacan Flores raras, relatos de Francia Perales y Notas al pie [tergivérsame esta], prosa poética de Mónica Morales Rocha; sin embargo, no sólo trabajan con la colaboración de sus autoras, sino también de varios artistas visuales y plásticos que nos han diseñado sus portadas, como Alberto de León y Romina Contreras (Tampico, Tams.); Carlos Limas (Matamoros, Tams.), Lorena Baker (Guadalajara, Jal.), y Daniel Antimo (Cd. Madero, Tams.); así como los escritores que han formado parte de nuestro consejo editorial: Marisa Avilés (Cd. Victoria, Tams.), Leticia Sandoval (León, Gto.),  Melissa García Aguirre (Monterrey, N.L.), “y últimamente la valiosa colaboración del escritor español Juan Carlos Abril, con quien ya tenemos varios proyectos en pláticas”.

A Dora es común encontrarla en talleres literarios y artísticos, los cuales le han funcionado para darle sentido de independencia y autonomía a su proyecto editorial: “La Shula ha sido el medio que me ha permitido la libertad de trabajar en la literatura y la edición que tanto me apasionan, con las cuales me siento muy comprometida para seguir aprendiendo más”.

Y añade: “La libertad de la cual podemos gozar como creadores y editores es indiscutible. Pero también como distribuidores, si lo quieres ver desde un punto de vista financiero. En todo el mundo, las editoriales cartoneras hemos tejido una red desde donde nos encontramos, para todos apoyarnos y hacernos circular nuestros libros. En nuestro caso, este será el primer año que estaremos enviando libros al extranjero a diferentes sellos cartoneros y ellos harán lo mismo con nosotros. Esto es una ventaja increíble, además de la retroalimentación de ideas y conceptos. Todo esto, en conjunto, nos beneficia a todos: autores, editores y sobre todo a los lectores cuya oferta de novedades es muy amplia, variada y con la garantía de que entre nosotros encuentran libros con diferentes propuestas”, explica.

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Shula realiza un tiraje de 100 ejemplares. “La ventaja que veo en el tiraje corto es que el tiempo de distribución se acorta, lo que da pie a que si, el libro es bueno, se puede tirar la siguiente edición, y la siguiente, y la siguiente, si continúa con éxito, lo cual es bueno para el autor. Otra ventaja es que se pueden trabajar libros de manera más minuciosa y detallada y lograr libros-objeto de auténtico valor artístico, lo cual contribuye a darle una personalidad”, asegura.

¿Si la Shula fuera un relato, cómo te gustaría que fuese contado en cien años?

—Siempre que pienso en la Shula, trato de distinguir un rostro que nos represente a todas las mujeres del norte de México y de alguna manera creo que, dentro de cien años, las mujeres que podamos contarnos en la lista de publicaciones de esta editorial, habríamos sido algo así, cada una, como una moderna versión  de una Joven formal de Simone de Beauvoir, en cuanto a que conquistamos un espacio (editorial) y sobrevivimos (a través de nuestras letras) si acaso no lo hubiéramos podido lograr aquí en estas tierras del norte, donde las mujeres poco sabemos de nuestros destinos.

TÍTULOS PUBLICADOS: 

  1. Silencio de cierto, poesía de Dora E. Castillo (Tampico, Tams.)
  2. Flores raras, narrativa de Francia Perales (Cd. Victoria, Tams.)
  3. Textos en mis espejos, poesía de Hortencia Delgado (Monterrey, N.L.)
  4. Notas al pie [tergivérsame esta], prosa poética de Mónica Morales Rocha (Tijuana, B.C.)

Y próximamente:

  1. De luchas y santos, narrativa de Flora Isela Chacón (Chihuahua, Chih.)
  2. Bala daña da, narrativa de Laura Elena Cáceres (Reynosa, Tams.)
  3. La canción de Charlie Robinson, cancionero de Gastón Alejandro Martínez (Cd. Madero, Tams.)

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Nahum Torres

Nahum Torres

(Ciudad de México, 1977) ha colaborado en medios impresos y electrónicos con textos sobre cine, arte contemporáneo, literatura y música. Actualmente es editor en el sello Librosampleados.