Una declaración de amor de/para Xavier Velasco Una declaración de amor de/para Xavier Velasco
Primero una hipnosis colectiva. O un ejercicio mental grupal para viajar hasta la década de los ochenta del siglo XX en la Ciudad de... Una declaración de amor de/para Xavier Velasco

Una declaración de amor. O dos.

Primero una hipnosis colectiva. O un ejercicio mental grupal para viajar hasta la década de los ochenta del siglo XX en la Ciudad de México. El guía: un desenfado Xavier Velasco (1964), ex cronista musical y de los bajos fondos de la capital mexicana hoy escritor ultrafamoso, a raíz de obtener el VI Premio Alfaguara, en 2003, por su novela Diablo Guardián. El pretexto: la presentación de su octavo libro oficial, Los años sabandijas (Planeta, 2016) en la Librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica.

El centenar de asistentes lo recibió con euforia, luego guardaron silencio para dar  paso a una perfomance en la que el escritor intercaló una conferencia —no exenta de momentos de stand-up comedy, psicoanálisis y fallas técnicas— sobre su más reciente novela. Durante poco más de media hora fue presentado uno a uno a los personajes (ladrones, policías, fayuqueras), también explicó su proceso creativo (“inventar un nuevo personaje es como tener otro hijo o hay que robarse tres o cuatro manías elementales de un amigo o al amigo entero para ponerlo como personaje”) y compartió sus teorías, irreverentes, sobre la escritura.

Horizontum. Una declaración de amor de/para Xavier Velasco

Siete horas antes, en el mismo recinto, Gastón Melo dedicó unas palabras a la obra de Velasco —al presentarlo ante los medios como  presidente del jurado del Premio Lipp 2017 de Novela—. Dijo: “A Xavier le hemos visto desenvolverse como escritor, jovencito, con una serie de trabajos que abrieron una veta de reflexión sobre temas que la sociedad tenía un poquito enquistados y que él logró liberar, con un trabajo autobiográfico, siempre dolente; un trabajo también muy juguetón: tiene un lenguaje que nos lleva de las metáforas personales a figuras extraordinarias, a paisajes fantásticos, a situaciones que (todos) hemos vivido”.

Por la noche Velasco se desenvolvió como aquel jovencito que te cuenta una travesura. Ofreció una anécdota: Carlos Reygadas lo invitó a actuar de ranchero en una película y pese a tener que escribir la novela, aceptó. Cabalgatas, tormentas, acción: “Me sentía Steve McQueen”, dijo. Y al mismo tiempo “cada vez más me sentía culpable porque me estaba muriendo por largarme de ahí y hacer mi novela y yo jugando al actorcito”.

Horizontum. Una declaración de amor de/para Xavier Velasco

Antes, leyó un pasaje —por más de 20 minutos— que no concluyó sino hasta dejar desnudos a sus personajes en medio del escenario del auditorio Bella Época.  Entonces se desnudó él también: “Señoras, señores, con ustedes, el Ego”, presentó ante los asistentes a esa figura extraordinaria que te hace pensar que puedes con todo. “Cuando uno vive sólo por más que uno quiere verse en el espejo uno nunca se ve. El verdadero espejo son los ojos de la persona que vive contigo, que nunca te va engañar. Y gracias a ese espejo puedo decir que terminé esta novela y vencer al demonio maldito que persigue a los escritores y que es el ego”, declaró.

Para la firma de autógrafos, sus lectores, fans y amigos —entre los que se encontraban algunos músicos como Silverio y Juan Manuel Aguilera— se esparcieron por toda la librería. Al inicio de la fila, infaltable, su fan #1. Un beso, un abrazo, una declaración de amor para Xavier: “él es mi amor platónico”.

Nahum Torres

Nahum Torres

(Ciudad de México, 1977) ha colaborado en medios impresos y electrónicos con textos sobre cine, arte contemporáneo, literatura y música. Actualmente es editor en el sello Librosampleados.