¿Trump se derrumba? ¿Trump se derrumba?
Poco a poco, la campaña de Donald Trump, que hasta hace poco parecía imbatible e inmune a las críticas y ataques, comienza a perder... ¿Trump se derrumba?

Poco a poco, la campaña de Donald Trump, que hasta hace poco parecía imbatible e inmune a las críticas y ataques, comienza a perder terreno y aliados. Al parecer, la fortaleza y arrastre que presentó su campaña, luego de que se oficializara su candidatura en la Convención Nacional Republicana, comienzan a esfumarse. A ello han abonado las estridentes intervenciones del magnate neoyorquino en torno a temas altamente sensibles para el público estadounidense. La última de ellas, removió fibras sensibles dentro y fuera del Partido Republicano.

En efecto, en un país marcado, histórica y socialmente, por las guerras en las que ha participado, y en cuya cultura el respeto a los veteranos y caídos en la guerra es parte constitutiva de sus usos y costumbres, Donald Trump se ha atrevido a ofender la memoria de un combatiente muerto en combate, un “héroe de guerra”.

Se trata del capitán de ascendencia musulmana, Humayun Khan, caído durante el 2004 en medio de las operaciones militares ejecutadas por el ejército norteamericano en Irak. Sus padres, Khizr y Ghazala Khan, asistieron a la Convención Nacional Demócrata, en Filadelfia, para manifestar su apoyo a Hilary Clinton; durante el discurso que el padre de Khan pronunció, éste criticó a Trump, a quien acusó de no haber sacrificado nada por su país.

Tras el discurso, Trump comenzó una insistente andanada mediática contra las declaraciones del padre de Khan, a las que habría que sumar su “propuesta” de no permitir la entrada de musulmanes a territorio estadounidense. Pero, a diferencia de sus pasadas polémicas intervenciones, los círculos más heterodoxos y representativos del Partido Republicano se desmarcaron, claramente, del candidato presidencial de su partido.

Republicanos de la talla de John McCain –senador por Arizona-, o Paul Ryan –presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos- respondieron con dureza la posición de Trump. Sin embargo, fue la respuesta de McCain, un veterano de guerra y referente moral del Partido Republicano, la que rompió con el estilo que hasta entonces, los líderes de su envergadura en el partido, habían manifestado su descontento. Por medio de un comunicado de prensa, el senador afirmó: “Espero que los estadounidenses entiendan que esas declaraciones no representan al Partido Republicano, sus funcionarios o candidatos”.

¿Trump se derrumba?

 Más deserciones

 Cada vez son más los liderazgos republicanos que se han desmarcado de Donald Trump como candidato presidencial. En últimas fechas, una de las más sensibles pérdidas del Partido Republicano en estas elecciones, fue la de la presidenta de Hewlett Packard, Meg Whitman, quien afirmó votaría por Hilary Clinton, pues Trump representa una amenaza a la estabilidad y seguridad del país.

Otro político republicano que marcó su distancia con el multimillonario, es el congresista neoyorquino, Richard Hanna, quien calificó a Trump como “narcisista” y “ofensivo”, además de llamar al voto por Hilary Clinton. La posición de Hanna es políticamente relevante, en vista de que se trata del primer congresista en hacer campaña abierta por Clinton, y provenir, además, del estado natal de Trump.

La estrategia “Donald”

 Mientras tanto, Donald Trump parece no darse por aludido y profundiza en los tópicos habituales de su campaña electoral, fundada en una consistente y eficaz estrategia de medios, que apela a los prejuicios, tácitos o latentes, de una franja de la sociedad norteamericana, y que acompaña con vistosas declaraciones que le aseguran una presencia mediática constante.

Ahora bien, parecería que las habituales fricciones entre Trump y la plana mayor del partido que lo postula, debilitan su candidatura de cara a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre; sin embargo, el discurso de posicionamiento político del magnate se ha centrado, desde su inicio, en presentarlo como una opción distinta, francamente confrontada, a la élite política de los Estados Unidos. Es plausible asumir que, derivado de un manejo mediático propicio, las confrontaciones con la élite reditúen a Trump mayores elementos que lo legitimen ante el electorado estadounidense.

En un contexto mundial, marcado por el descrédito a las opciones políticas habituales y a la deslegitimación de sus políticos profesionales, un discurso como el de Trump, ataviado con su exitosa carrera empresarial, sigue siendo atractivo para una parte de la sociedad que ve amenazado su lugar histórico dentro del cuerpo social estadounidense, y que, además, no encuentra salidas aceptables a sus expectativas y ambiciones.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.