¿Todos llevamos dentro a un priista? Elena Poniatowska y Chabelo, entre otros, responden a esta pregunta ¿Todos llevamos dentro a un priista? Elena Poniatowska y Chabelo, entre otros, responden a esta pregunta
El periodista Nacho Lozano y María Scherer Ibarra cuestionaron a 36 personajes de la vida pública mexicana sobre el priista que llevamos dentro. ¿Todos llevamos dentro a un priista? Elena Poniatowska y Chabelo, entre otros, responden a esta pregunta

Sumario: El periodista Nacho Lozano  y María Scherer Ibarra cuestionaron a 36 personajes de la vida pública mexicana sobre el priista que llevamos dentro.

La famosísima frase de Carlos Castillo Peraza: “Todos llevamos un priista dentro” podría ser tomada para muchos como una afirmación indignante, pero cuál sería la respuesta si tomamos en cuenta que los mexicanos fueron quienes han formado al partido político más antiguo de México (si contamos desde la fundación del PNR), el Revolucionario Institucional (PRI).

¿Cómo los mexicanos fueron capaces de crear al PRI?, ¿tenemos un gen que nos hace pensar y actuar como priistas? Estos son algunos de los cuestionamientos que Nacho Lozano y María Scherer Ibarra plantearon a 36 personajes de la vida pública nacional en el libro “El priista que todos llevamos dentro” (Grijalbo, 2016), entre los que se encuentran figuras tan disímbolas como Elena Poniatowska, Carlos Navarrete, Luis Estrada, Margarita Zavala, Jorge G. Castañeda, Paquita la del Barrio, Xavier López Chabelo y Lourdes Ruiz La Reina del albur, entre otros.

Lozano platicó con Horizontum acerca del volumen, y explicó que él y Scherer Ibarra decidieron buscar un abanico de personalidades lo más diverso posible para contrastar los puntos de vista de cada uno, ya que, por ejemplo, no comparten opiniones el presidente del Senado, Roberto Gil Zuarth, y el ex presidente del PRD, Agustín Basave, porque tienen un contacto con la cultura mexicana muy distinto.

“De lo que se trata es de reflejar, por un lado, lo que todos pensamos acerca del PRI y, por el otro, aprovechar esos puntos de vista tan diversos para construir entre todos una percepción, que no es única sino diferente, del priista que llevamos todos dentro”, dice Lozano.

Horizontum. ¿Todos llevamos dentro a un priista? Elena Poniatowska y Chabelo, entre otros, responden a esta pregunta

El autor asevera que leer el libro es como leerse a uno mismo, ya que el PRI ha sabido apropiarse de la cultura mexicana: “Ese partido entiende muy bien a los mexicanos, tan bien que sabe cómo hablarnos, cómo convencernos, cómo mentirnos, cómo pendejearnos y cómo aprovecharse de nosotros”.

No obstante, el también conductor destacó que ese partido político nos ha beneficiado en algunos aspectos, porque ha sabido ayudar y sacar adelante al pueblo mexicano mediante el trabajo en conjunto. Es por ello que el libro pretende ayudar al lector a comprender el origen del PRI y cómo se ha mantenido vigente en la política de México.

 

Negación

“No hay que generalizar diciendo que todos los priistas son unos corruptos o que son una basura; hay excepciones y eso lo descubrimos en el libro. ¿Cuál es el origen de esa cultura mexicana? Macario Schettino nos dice que la corrupción es cultural y que de ella todos somos responsables pues son prácticas que todos tenemos”, señala el periodista.

Otros entrevistados coinciden con esa idea, como ocurre con Agustín Basave, quien afirma que esas prácticas corruptas son heredadas desde la Colonia y que fueron sistematizadas por el PRI, “y luego Jorge G. Castañeda se va más allá y dice que nosotros nacimos siendo priistas”, apunta Lozano.

“El senador panista Roberto Gil Zuath indica que en todos los políticos hay un trastorno de la personalidad, el cual consiste en negar que todos llevamos un priista dentro y aborrecemos al PRI, pero imitamos sus prácticas o nos queremos parecer a uno de sus militantes. Es aquel que en un acto político presidencial dice: ‘¿Cómo, me sentaron en la tercera fila? ¡No me saludó el Presidente! ¿Por qué pasó y no me diferenció?’. Esas son señas significativas de un priista que quiere salir en la foto”.

Por su lado Lourdes Ruiz, La Reina del albur, no tiene muchas discrepancias con el resto de los demás entrevistados: dice que “los tepiteños también traemos nuestro priista dentro”, como ella, pero “de aquellos que no son corruptos”. A algunos los considera “buena onda o al menos los que yo conozco, buen pedo, sencillos como yo soy”. Puso como ejemplo a César Camacho, al que considera igual de alburero que ella.

 

Rescatables

Nacho Lozano destaca que hay diferentes tipos de priistas y que no todos tienen aspectos negativos, en referencia a las palabras de Gil Zuarth, quien en el libro admite ser admirador de Manlio Fabio Beltrones, ya que, explica, es un político respetable y un hombre hábil que se sabe reinventar, como el PRI, por lo menos en el discurso y en la mercadotecnia.

“Hay priistas muy rescatables que han transformado la manera de hacer política; yo destacaría del priismo la creación de instituciones. En esta tradición de más de 70 años de gobierno, el entramado institucional de México es digno de ser reconocido; pero de ahí a que defendamos el funcionamiento de esas instituciones, pues no.

“Creo que también vale la pena resaltar del PRI la disciplina, el respeto que hay por las autoridades y liderazgos adentro del partido. Hay una disciplina de cuyo guion nadie se sale, y eso es un atributo”, destaca el periodista.

Lozano considera que los mexicanos son los que han formado al PRI, generándole oportunidades para su permanencia: “Es decir, si lo vemos por el lado de las tranzas, no puede haber una mordida si alguien más no muerde; no puede haber delitos electorales durante las campañas cuando la gente acepta que se cometan (…). No puede haber una impecable clase política cuando a los mexicanos a la hora de votar se les olvida el historial de los candidatos.

“No es que el PRI sea el origen de toda la maldad en este país; hay muchos partidos políticos que han replicado las maneras del PRI porque han funcionado. Al PRI le funciona la manera de ser priista”, agrega.

Respecto al nombre del libro, Lozano lo define como provocador, pues “lo que busca es generarte una jiribilla que te provoque pensar”. Comenta que el PRI no es responsable de que las personas lleven un priista dentro, que se manifiesta en aquellas conductas que llevan a cometer actos que no benefician a la sociedad pero que, a fin de cuentas, aceptan.

El texto, además, incluye un compendio de las frases más importantes dichas por políticos priistas. Nacho las compara con las conductas cotidianas de varios mexicanos pues, asegura, son las que el PRI supo entender, “se apropió de ellas y las sistematizó en un sistema político. Esto lo hace conectar muy bien con el mexicano”.

¿La cura? “Yo creo que cuando los ciudadanos se den cuenta del poder que tienen se darán cuenta de que ese poder no lo tiene nadie, porque no hay ninguno que se compare con el ciudadano”, concluye Lozano.


Karla Neri