The Obama’s farewell The Obama’s farewell
5
Barack Obama se va. En menos de diez días, uno de los presidentes más carismáticos en la historia de Estados Unidos –tan popular como... The Obama’s farewell 5

Barack Obama se va. En menos de diez días, uno de los presidentes más carismáticos en la historia de Estados Unidos –tan popular como John F. Kennedy en los sesenta, o Ronald Reagan en los ochenta- acabará su administración, para cederla a un personaje inverosímil en la política norteamericana: Donald J. Trump.

El primer presidente afroamericano en la historia de los Estados Unidos se despidió del cargo que ocupó durante ocho años, y lo hizo con el sello característico de la casa: ofreciendo un largo y robusto discurso -rico en matices, referencias literarias e históricas- ante un populoso auditorio, y apelando al mismo concepto que detonó su popularidad y le catapultó a la Casa Blanca: la esperanza.

La despedida del presidente Obama tuvo lugar en la ciudad de Chicago. La selección no es casual. A un costado de las gélidas aguas del lago Michigan, Obama comenzó su meteórica carrera política, primero como activista social, al sur de la ciudad, y luego como flamante senador de los Estados Unidos, hasta hacerse con la candidatura presidencial del Partido Demócrata hace casi nueve años. “It´s good to be home!”, dijo al hacerse del micrófono. Ahí mismo, en Chicago, Barack Obama brindó su primer discurso como presidente electo. Ahí mismo, Obama culminó su periplo.

The Obama’s farewell

Como se dejó ver, sacudido aún por los resultados electorales que dieron el triunfo a Donald Trump, por encima de su secretaria de Estado, Hillary Clinton, Obama dedicó un largo tramo de su discurso en criticar la actitud ideológica de los liberales del Partido Demócrata, quienes, contra toda racionalidad política –incluso contra el pragmatismo mismo- se dejaron llevar por las seguridades, así lo creían, de su hegemonía intelectual. Así lo describió:

“Para muchos de nosotros es más seguro refugiarnos en nuestras propias burbujas, ya sea en nuestros vecindarios, en los campus universitarios, en  los lugares de culto, o especialmente en los medios de comunicación, rodeados de  personas que se parecen a nosotros y comparten la misma perspectiva política y nunca  nuestras suposiciones”.

 Con el mismo tono autocrítico que le llevó a condenar los reflejos intelectuales de sus compañeros ideológicos, Obama dedicó otras cuantas palabras al difícil expediente racial, tópico que –como se vio en las pasadas elecciones- no ha sido del todo superado en la sociedad norteamericana. “(El tema racial) sigue siendo una de las fuerzas de división más potente y frecuente –se sinceró Obama- de la sociedad estadounidense”.

Poco después, citó a Atticus Finch, uno de los personajes principales de la famosa novela de Harper Lee, Matar a un ruiseñor, símbolo literario contra la discriminación racial: “Nunca entiendes realmente a una persona hasta que no consideras la realidad desde su punto de vista, hasta que te metes debajo de su piel y caminas con ella”, esto en cuanto a las reservas históricas que una parte de los estadounidenses blancos han demostrado respecto a la sociedad pluricultural.

The Obama’s farewell

Desde luego –como no podría ser diferente-, tampoco dejó de lado los más caros resultados de su administración, apelando, en todo momento, a la segunda persona del plural, es decir, a sus simpatizantes:

Si yo les hubiera dicho hace ocho años –expuso emocionado- que Estados Unidos revertiría una gran recesión, que reiniciaría nuestra industria automotriz y desataría la mayor extensión de creación de empleo de nuestra historia; si yo les hubiera dicho que abriríamos un nuevo capítulo con el pueblo cubano , que Irán cancelaría su el programa de armas nucleares sin disparar un tiro, que eliminaríamos al cerebro del 9-11;  si yo les hubiera dicho que ganaríamos la igualdad matrimonial y aseguraríamos el derecho al seguro médico para otros 20 millones de nuestros conciudadanos; si yo les hubiera dicho todo eso, podrían haber respondido que nuestras metas estaban un poco demasiado altas”

 No obstante los muchos aplausos entreverados en su discurso, y los múltiples mensajes lanzados, uno en particular pareció concentrar la esencia misma de su despedida: los enemigos y riesgos de la democracia, entre los que ubicó la poca participación de la ciudadanía en las elecciones–“nuestras tasas de participación en elecciones está entre las más bajas de los países democráticos”-, y la influencia de las redes sociales, más que del trabajo de campo, en la definición misma de los ejercicios electorales –“si están cansados de pelearse con extraños a través de internet, intenten hablar con uno en la vida real”-.

The Obama’s farewell

La alocución de despedida de Obama, descansó sobre algunas ideas popularizadas durante las dos campañas presidenciales en las que participó. Así, pues,  dedicó valiosos instantes de su discurso en apelar al cambio y a la responsabilidad de sus simpatizantes en ese proceso. “Sé que muchos de ustedes aquí hoy –les dijo-, también nos acompañaron en 2004, 2008 y 2012 y puede que todavía que no crean lo que hemos conseguido juntos”.

Las tres breves palabras que marcaron, en definitiva, el inició de su carrera en la política nacional, fueron las mismas que utilizó para decir adiós.

 Yes, we can. –dijo hacia el final de su discurso- Yes, we did.  Yes, we can. Thank you. God bless you. And may God continue to bless the United States of America. Thank you”, luego abandonó el escenario.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.

No comments so far.

Be first to leave comment below.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *