“Si algo tiene la novela negra es que atrapa lectores”: Carlos René Padilla “Si algo tiene la novela negra es que atrapa lectores”: Carlos René Padilla
Cantinero en la famosa Taberna de M., narrador, cronista y exreportero de Nota Roja, Carlos René Padilla ha ganado dos veces el Premio del... “Si algo tiene la novela negra es que atrapa lectores”: Carlos René Padilla

Cantinero en la famosa Taberna de M., narrador, cronista y exreportero de Nota Roja, Carlos René Padilla ha ganado dos veces el Premio del Concurso del Libro Sonorense, en 2015 por la novela policiaca Amorcito corazón (2016) y al año siguiente por el libro de crónica No toda la sangre es roja. Ese mismo año mereció el Premio Nacional de Novela “Una Vuelta de Tuerca” 2016 por Yo soy Spiderman (a la espera de editarse). A principios de 2017 publicó la novela criminal Un día de estos, Fabiola en la colección “En la mira”, de la editorial cachanilla Artificios.

Desde la calurosa Ciudad Obregón que, en el último lustro se ha convertido en la ciudad más violenta en Sonora, Padilla nos habla de su perspectiva sobre la escena noir en México, así como de ese imaginario que ha construido a partir del Cine de Oro, las teleseries, los cómics y el narcotráfico.

—¿Cuál es tu detective favorito?

—Me gusta mucho uno que no es detective sino un sheriff: Nick Corey ese cínico que Jim Thompson creó para 1280 almas. También Filiberto García, de Rafael Bernal; Sunny (Pascal de F. G. Haghenbeck) que es del tipo del (Philip) Marlowe de (Raymond) Chandler; el Zurdo Mendieta del maestro (Élmer) Mendoza. Leo al Zurdo y es como platicar con un amigo, es bien raza; Malasuerte de Hilario Peña se me hace bien divertido; hay uno que no era detective sino taxista, se llama Enrique Mejía, alias El Cuervo y lo creó Juan Hernández Luna. Ahorita me gusta el Sherlock de la BBC, se me hace bien canijo. En realidad creo que lo que me gusta son las aventuras en las que se meten todos estos personajes, que los vuelven entrañables y quieres saber qué pasó con Belascoarán Shyne hasta el punto en que los fans obligaron a Paco Ignacio Taibo II a “revivirlo”. Creo que si eso te llega a pasar es que, como escritor, hiciste tu chamba.

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—Ganaste recién el Premio del Concurso del Libro Sonorense de crónica 

—Sí, le pegamos. En enero estuve corrigiendo y vamos a sacar una coedición del Instituto Sonorense de Cultura y Nitro/Press y está bien porque aún en esta época todo está centralizado, entonces como chico provinciano si no publicas en la Ciudad de México pues no pintas…

—Justo tus historias suceden mayoritariamente en el DeFe…

—Se debe a cuestiones literarias. En Amorcito corazón no me iban a dar los tiempos si el asesinato de Pedro Infante hubiera sido en Sonora y luego aparece muerto en Mérida, por eso decidí que fuera en la Ciudad de México; aparte aproveché para hacer un homenaje a la novela negra mexicana, que ahí tuvo su origen.

—¿Escribirás una saga para los agentes Rocha y Díaz?

—Sí. Sin hacer mucho escollo para quien no ha leído Amorcito corazón: la idea es seguir por el mismo tenor, involucrando artistas famosos con estos dos detectives hasta donde sea posible. Yo creo que a finales de año comienzo a chambear en la segunda parte. La cuestión aquí es que a la gente que le gustaron los personajes me ha pedido también al Niño Palencia —que es un homenaje a Enrique El Niño Metinides, fotógrafo de nota roja— y yo nada más lo iba a meter un ratito, porque es un personaje secundario pero mucha gente me pregunta por él, entonces no descarto en darle una o dos aventuras, por lo no será una pareja de detectives sino una tríada y allí está el reto. Va a tener que ser como Arma Mortal 3, algo muy cómico y con mucha acción. Quiero traerlos a Sonora y hacer un caso con los Yaquis, que es algo muy cercano. Me interesa mucho retratar con pelos y señales a Obregón y toda esta área porque la gente del Sur nos ve como realismo mágico, piensa que somos muy raros…

—Un realismo mágico muy bizarro… con “zopilotes desafinados”.

—Fíjate que pasó algo muy raro con eso. Cuando me hablaron de la Editorial Artificios yo ni la pensé, porque en el primer round que se aventaron, en 2016, publicaron plumas excelentes: José Salvador Ruiz, Nylsa Martínez, Daniel Salinas Basave, Gabriel Trujillo Muñoz… me gustó mucho. Cuando me invitaron recordé que tenía una novela que había escrito hace 10 o 12 años pero era muy diferente así que tuve que meterle más personajes y ajustar tuercas para que saliera Un día de estos, Fabiola y pues los mariachis dealers se me hicieron muy divertidos porque andan queriendo tomar el poder de la plaza con El Químico y El Lucifer y todos los demás. Creo que si algo caracteriza a la novela negra mexicana y más a la del Norte, es el humor negro. Aunque nos esté llevando la fregada aún así nos seguimos riendo.
Horizontum. "Si algo tiene la novela negra es que atrapa lectores": Carlos René Padilla—El Químico inmediatamente hace pensar en Breaking Bad. Finalmente las fuentes de la novela negra actual es el imaginario cinematográfico, las teleseries, los cómics y en tu caso hasta la farándula: un espectro pop.

—Simón. Creo que es por la época. Tengo 40 años y crecí con las series: Breaking Bad, Los Soprano, The Wire, Sherlock Holmes, Bones… todo ese tipo de narrativas que sigo viendo, aparte de leer, y me divierte. Y creo que podemos hacer algo muy parecido en la literatura. Si algo creo es que la literatura policiaca y negra que se está haciendo actualmente puede atrapar lectores. Mira, antes se pensaba que entre menos entendieras un libro es que era “buena literatura”. Hoy es todo lo contrario. Mi amor por la lectura no me la inculcaron en la escuela sino que nació en la casa de un amigo que su papá le llevaba libros de Julio Verne. Creo que en la escuela se comente un gran error cuando te dejan leer mamotretos. Y no hay un hilo negro que descubrir: dale literatura divertida a la gente y mientras vaya creciendo como lectores van a encontrar sus preferencias.

—¿Consideras que estamos viviendo un boom de novela negra en México?

—Pasó algo muy canijo. Creo que se abrió una camada muy fuerte (de escritores) que no ha soltado la bandera y que no tienen vergüenza. Ya no se ve como un subgénero. Siempre he dicho que no importa el color (negra, rosa, roja, blanca) el chiste es que sea entretenida para el lector y para uno mismo como escritor. Lo que ahora está pasando es que se ha ido consolidando y los escritores de novela negra asumen su papel, sin envidias, porque igual si la gente voltea a ver al Norte y leen a Imanol (Caneyada) o a Juan José Rodríguez entonces en una de esas voltean a verme a mí y ahí nos vamos. Una de las ventajas que tiene el género es su flexibilidad: podemos hablar de todo tipo de crimen. Desafortunadamente la humanidad está edificada con base a los delitos, entonces los delitos se van a diversificar siempre. Van mutando. En ese sentido creo que todos los lectores de novela negra son de mente abierta. Entonces, más que un boom creo que hay una sed por leer novela negra. Y la novela negra no tiene cómo acabarse, siempre va a tener material. Por otra parte los organizadores de ferias y festivales están abriendo espacios y ahí vamos como apóstoles a preguntarle a la gente: ¿Tiene un minuto para hablar sobre novela negra o novela policiaca?

Nahum Torres

Nahum Torres

(Ciudad de México, 1977) ha colaborado en medios impresos y electrónicos con textos sobre cine, arte contemporáneo, literatura y música. Actualmente es editor en el sello Librosampleados.