“Conviene decir que se está rezando”, que hable Eusebio Ruvalcaba “Conviene decir que se está rezando”, que hable Eusebio Ruvalcaba
Sesenta y nueve fragmentos, recopilados al calor de los talleres de literatura que el escritor Eusebio Ruvalcaba -fallecido en febrero de este año- dirigía “Conviene decir que se está rezando”, que hable Eusebio Ruvalcaba

Entrevista a Carlos Bortoni

Sesenta y nueve fragmentos, recopilados al calor de los talleres de literatura que el escritor Eusebio Ruvalcaba -fallecido en febrero de este año- dirigía, son reunidos en Conviene decir que se está rezando (Sindicato de Escritores Independientes, 2017). El esfuerzo de selección y compendio corrió a cargo del autor Carlos Bortoni, quien “se formó bajo la tutela” del creador oriundo de Guadalajara, Jalisco, pero residente de la Ciudad de México.

La recopilación de sentencias de Ruvalcaba tiene por objeto prefigurar una visión que sobre la literatura, y su ejercicio, tenía el reconocido autor de Un hilito de sangre (Planeta, 2016). Con aforismos como “El lugar común es como un vaso de agua: bien trabajado, siempre refresca”, o “La frialdad es un camino para llegar a la poesía”, Bortoni procura brindarnos una visión de Ruvalcaba despojada de las condicionantes del personaje fabulado por su estilo llamativo y controversial: Ruvalcaba, el escritor disciplinado y formalista, pero convencido de la cotidianidad de la literatura.

“La historia del libro es parte del taller que Eusebio Ruvalcaba impartía los sábados en el centro de Tlalpan, al cual me invitó a participar; a lo largo del taller, que duraba dos o tres horas, Eusebio mientras comentaba los textos, hablando de forma coloquial, hacía estos apuntes que están reflejados en el libro. Lanzaba frases para explicar lo que trataba de hacerle entender al autor del que estuviéramos analizando el texto”, expuso Bortoni.

“Conviene decir que se está rezando”, que hable Eusebio Ruvalcaba

“Son notas y palabras sacadas de contexto –continuó- de lo que estaba hablando Eusebio, que me parece se sostienen por sí solas, que podían funcionar como aforismos, como máximas. No fueron pensadas así, Eusebio no las presentó así cuando hablaba, sin embargo creo que se defienden por sí solas, sin necesidad de explicar el contexto”.

Del número preciso de aforismos consignados, Bortoni se sinceró: “son sesenta y nueve, porque sesenta y nueve fueron las que pude pescar al aire mientras estaba en el taller”.

¿Quién era Eusebio Ruvalcaba?

“Para mí –explicó Bortoni- la forma en la que Eusebio concebía la literatura era como algo cercano y cotidiano; no sólo cotidiano en el sentido evidente de que al ser Eusebio un escritor que vivía de la escritura su cotidianidad estaba en la palabra escrita”. En ese sentido,  para el escritor de Pocos son los elegidos perros del mal (Lectorum, 2011), la literatura “no es un panteón, sino algo vivo, algo a lo que se le puede meter mano, sobre lo que se le debe meter mano”.

De la personalidad de Ruvalcaba en el contexto de sus populares talleres literarios, Bortoni destacó su “generosidad”. Así lo dijo: “era magistralmente generoso con los talleristas, era muy amable, jamás hubo una palabra de desprecio hacia un texto. Era muy riguroso con las reglas que tenía, pero siempre de los textos que se presentaban en el taller había algo que rescatar”.

“Conviene decir que se está rezando”, que hable Eusebio Ruvalcaba

“En privado era esta generosidad abrumadora de Eusebio”; en torno a ello, el autor recuerda la manera en que llegó a su taller de literatura: “Oye, Eusebio –dijo Bortoni a Ruvalcaba- pero no tengo con qué pagarte”. “No te preocupes Carlos Bortoni –respondió el ganador del premio “Agustín Yáñez” en 1991-, tú llegas al taller, me saludas y me das la mano, y yo voy a meter inmediatamente la mano al pantalón como si estuviera guardando el billete de doscientos pesos que me diste, y así no tenemos problema y no le tenemos que explicar a nadie que no estás pagando” evocó.

Del peculiar título de su libro, Conviene decir que se está rezando, Bortoni refirió: “cuando yo empecé en el taller de Tlalpan estábamos en un lugar que es como una casa de retiro de una orden religiosa, que nos habían cedido el espacio y nos dejaban hacer ahí el taller; y si no mal recuerdo fue en ese lugar donde Eusebio dijo ‘si alguien pregunta qué se hace en un taller literario, conviene decir que se está rezando’ “.

El libro de Carlos Bortoni se encuentra disponible en la plataforma digital de Amazon, en su formato electrónico y físico.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.