¿Qué es la deducibilidad en las erogaciones? ¿Qué es la deducibilidad en las erogaciones?
Al hablar de temas fiscales, uno de los principales temas es cuando los contadores mencionan la palabra gasto o erogación (hablado de dinero), ¿Qué es la deducibilidad en las erogaciones?

Al hablar de temas fiscales, uno de los principales temas es cuando los contadores mencionan la palabra gasto o erogación (hablado de dinero), dicho concepto incluye el término denominado deducible, pero en realidad a ¿qué nos referimos con este término?

En el transcurso de este artículo se comprenderá por qué es necesario saber cuándo es deducible un gasto. Los contribuyentes desconocen el concepto deducible, el cual lo relacionamos con los gastos que se realizan diario dentro de sus negocios

Con lo anterior comencemos a indagar el significado de la palabra deducible. Según el Diccionario de la Lengua Española la palabra significa: “Cantidad que por ley puede restar el contribuyente al fijar la base imponible de un tributo”.

Cuando en los ordenamientos fiscales no se cuenta con el significado de algún término, es necesario indagar lo que se estipula en el segundo párrafo del Art. 5 del Código Fiscal de La Federación (CFF)

A falta de norma fiscal expresa, se aplicarán supletoriamente las disposiciones del derecho federal común cuando su aplicación no sea contraria a la naturaleza propia del derecho fiscal.”.

Hablando de la ley del Impuesto Sobre La Renta (ISR), los ingresos son la base impositiva del impuesto, por consiguiente los gastos deducibles son deducciones que se pueden restar de los ingresos, dicha reducción cambia de acuerdo con la personalidad jurídica del contribuyente, si es por periodo para las personas físicas o por ejercicio para las personas morales.

De acuerdo con la Ley del ISR en su Artículo 25, enumera lo que los contribuyentes podrán deducir:

I. Las devoluciones que se reciban o los descuentos o bonificaciones que se hagan en el ejercicio.

II. El costo de lo vendido.

III. Los gastos netos de descuentos, bonificaciones o devoluciones

IV. Las inversiones.

V. Los créditos incobrables y las pérdidas por caso fortuito, fuerza mayor o por enajenación de bienes distintos a los que se refiere la fracción II de este artículo.

VI. Las cuotas a cargo de los patrones pagadas al Instituto Mexicano del Seguro Social, incluidas

VII. Los intereses devengados a cargo en el ejercicio, sin ajuste alguno

VIII. El ajuste anual por inflación que resulte deducible

IX. Los anticipos y los rendimientos que paguen las sociedades cooperativas de producción

X. Las aportaciones efectuadas para la creación o incremento de reservas para fondos de pensiones o jubilaciones del personal, complementarias a las que establece la Ley del Seguro Social.

Como se observa son pocas las deducciones que se enlistan, a grandes rasgos no hace referencia a la adquisición y venta de mercancía, a la adquisición de activos fijos como edificio, terrenos, automóviles, equipos de cómputo, mobiliario de oficina, también no hace mención al dinero que nos deben que  no se pueden recuperar por ciertas cuestiones.

Así como los pagos que se realizan al IMSS, por concepto de cuotas patronales, cuando las deudas son mayores que el crédito, y a la creación o incremento de fondos para pensiones o jubilaciones

Pero ¿por qué se deducen de los gastos de telefonía local, telefonía celular, combustibles, arrendamiento, entre otros?  Dichas deducciones tienen su fundamento legal en el Artículo 27 de la ley del ISR, que estipula ciertos requisitos que deben contener dicho ordenamiento:

I) Ser estrictamente indispensables para los fines de la actividad del contribuyente.

De lo anterior, podemos referirnos a lo estrictamente indispensable, ya que existen erogaciones que necesitamos realizar, pero no están contempladas dentro del Artículo 25 de la Ley del ISR, como las arriba mencionadas, que se convierten en indispensables para lograr los objetivos del contribuyente, como es la de vender, se necesita el servicio de telefonía e internet para poder realizarlo.

II) Que cuando  esta  Ley  permita  la  deducción  de  inversiones  se  proceda  en  los  términos  de  la sección II del Capítulo II de la ley del ISR.

Esta fracción hace la referencia básicamente a la adquisición de las inversiones de activos

III) Estar amparadas con un comprobante fiscal y que los pagos cuyo monto exceda de $2,000.00 se efectúen  mediante  transferencia  electrónica  de  fondos  desde  cuentas  abiertas  a  nombre del  contribuyente  en  instituciones  que  componen  el  sistema  financiero  y  las  entidades  que para  tal  efecto  autorice  el  Banco  de  México;  cheque  nominativo  de  la  cuenta  del contribuyente,  tarjeta  de  crédito,  de  débito,  de  servicios,  o  los  denominados  monederos electrónicos autorizados por el Servicio de Administración Tributaria.

Este ordenamiento no estipula que cuando se realicen erogaciones en efectivo, que rebasen los dos mil pesos antes del IVA, no podríamos disminuirlos de las deducciones, en otras palabras sería un gasto no deducible, sobre los cuales abundaré más adelante.

Desafortunadamente algunos contribuyentes no lo saben, porque sus contadores no se los explican, realizan erogaciones que rebasan dicha cantidad en efectivo. En la empresa, donde presto mis servicios, ocurre mucho esto y cuando les aclaro dicho ordenamiento responden que su contador no se los informó. Tampoco debemos dejar a un lado los requisitos de los comprobantes fiscales CFDI.

IV) Estar debidamente registradas en contabilidad y que sean restadas una sola vez.

Ha llegado a pasar que una deducción por error se contabilice más una de una vez. Esto no pasa seguido ya que debemos de tener mucho cuidado con dichos comprobantes fiscales.

Son muchos los requisitos que abarca dicho artículo, los cuales no veremos todos. Sí abundaremos en los gastos que no reúnen requisitos o que no son deducibles. Los encontramos en el Artículo 28 de la Ley del ISR:

I) Los pagos por impuesto sobre la renta a cargo del propio contribuyente o de terceros

II) Los gastos que se realicen en relación con las inversiones que no  sean  deducibles  conforme  al  Capítulo II

III) Los obsequios,  atenciones  y  otros  gastos  de  naturaleza  análoga

IV) Los gastos de representación.

En la primer fracción no hace referencia que no podremos considerar el pago de impuestos (ISR o IVA) como un gastos o deducción, los gastos que rebasen los máximos hablando de la deducción de automóviles que para este año es de 175 mil 000 pesos.

Los gastos que se realizan para otorgarles obsequios a nuestros clientes, siempre y cuando se realice de manera general, y los gastos de representación, lo dejo a la interpretación de cada contribuyente, ya que no se especifica con exactitud cuáles podrían ser.

Estos son, entre otros, algunos gastos no deducibles, o que no reúnen los requisitos para poder serlos.

Es importante saber si los gastos que pagamos en la realización de nuestras actividades, reúnen los requisitos previstos en la ley del ISR, y poder disminuirlo de nuestros ingresos para que la base impositiva del impuesto sea menor.

Miguel Ángel Magaña Vargas

Miguel Ángel Magaña Vargas

Licenciado en Contaduría por parte de la Universidad Insurgentes Maestro en Derecho Fiscal por la misma institución Profesor del área económico administrativo en Universidades Privadas mmagana@stvmx.com