¿Puede acabar la hegemonía priista en el Edomex? ¿Puede acabar la hegemonía priista en el Edomex?
Por primera vez en casi 90 años el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México tiene un riesgo real de interrumpir su... ¿Puede acabar la hegemonía priista en el Edomex?

Por primera vez en casi 90 años el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México tiene un riesgo real de interrumpir su larga hegemonía política. Su inestable posición ante el electorado mexiquense se explica por múltiples factores; sin embargo, al menos tres resultan evidentes: la desangelada campaña del abanderado priista a la gubernatura, Alfredo del Mazo, los malos números que entrega la administración de Eruviel Ávila, y el crecimiento electoral de la candidata del Movimiento del Regeneración Nacional (Morena), Delfina Gómez.

En efecto, el “Fuerte y con Todo” –lema de campaña de Del Mazo- parece no imprimir en las audiencias receptoras la energía y contundencia que desde la campaña supusieron. Aunado a ello,  los escándalos de su partido –acosado por las causas penales a las que se han hecho acreedores un buen número de ex gobernadores y militantes- acotan su presencia pública y le obligan a que un porcentaje de sus intervenciones versen sobre la defensa de su propia  trayectoria política, a la luz de los escándalos de corrupción de sus compañeros de partido. Ahí están, por ejemplo, las declaraciones que ante la prensa tuvo que ofrecer respecto a una supuesta amistad con el defenestrado Javier Duarte.

No hace mucho, Del Mazo también fue víctima, a nivel nacional, de un ingrato episodio televisivo atribuible a su inexperiencia en el debate político. Durante la emisión del programa matutino Despierta, conducido por el periodista Carlos Loret de Mola, el priista trató de regresar el golpe retórico que Juan Zepeda, candidato a la gubernatura por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), asestaba a las propuestas de seguridad del antiguo alcalde de Huixquilucan. Durante el intercambio, el perredista puso ante los ojos de Del Mazo una denuncia datada en Nezahualcóyotl, quien sin más asesoramiento que su propia memoria atinó a precisar que en ese municipio, en la fecha registrada en el documento, gobernaba el PRD –minuto 35:05 de este video https://www.youtube.com/watch?v=0Dl70gqkdxs&t=2141s .

Sin embargo, tal y como se lo hizo ver el propio Zepeda, era su partido y no el PRD quien gobernaba Nezahualcóyotl en ese entonces. Una lástima.

Horizontum. ¿Puede acabar la hegemonía priista en el Edomex?

Del Mazo tiene contra sí, además, los alarmantes números del gobierno de Eruviel Ávila. De acuerdo con la encuesta publicada el 25 de abril por el diario Reforma, la aprobación del gobernador saliente es del 48%, mientras que su desaprobación asciende a los 46 puntos porcentuales. En tanto,  la aprobación presidencial –relevante por la cercana relación entre el candidato a la gubernatura y su primo, Enrique Peña Nieto- es apenas del 19% al mes de abril,  con una desaprobación que linda en el 78%.

Por otro lado, entre los tres candidatos punteros que se disputan la gubernatura, Del Mazo es quien más negativos registra; 37% de los encuestados por Reforma tienen un opinión negativa del político. Además, el priista es percibido como el “más corrupto” y “mentiroso” de los candidatos, con 33% que creen lo primero, y 31% que afirman lo segundo.

Pero, por si fuera poco, ante la pregunta “¿Por cuál candidato nunca votaría?, el 42% de los encuestados respondió: Alfredo del Mazo.

En contraste al poco halagüeño panorama político de Del Mazo, Delfina Gómez, la abanderada de Morena, tiene en su haber una larga lista de ventajas que podrían, de potencializarse en lo que resta del periodo de campaña, derrotar por primera vez en casi 90 años la hegemonía política del PRI en el Estado de México, uno de sus más icónicos bastiones electorales.

 

Así pues, según la encuesta de Reforma, Gómez encabeza las preferencias electorales con el 29% de potenciales electores. No obstante, más allá de la consignación de su ventaja, el ejercicio demoscópico brinda, también, un vistazo a las oportunidades de crecimiento de la candidata de la izquierda.

Por principio de cuentas, la opinión favorable  que de Gómez tienen los encuestados alcanza el  27%, contra apenas un 15% de opiniones desfavorables; su más cercano contrincante, Del Mazo, cuenta con el 20% de opiniones favorables, pero el 37% de desfavorables. Sin embargo, más importante que todo ello, por revelador, es el porcentaje de personas que dijeron no conocer a alguno de ambos candidatos.

Mientras que el priista es el candidato más conocido de la entidad, a Gómez aún la desconoce el 45% de los encuestados. Es decir, el margen de crecimiento positivo de la candidata de Morena es mucho mayor al de Del Mazo, a quien su vasta popularidad no le reditúa, necesariamente, en un crecimiento exponencial a su candidatura. En otras palabras, Gómez aún puede crecer más y mejor electoralmente, Del Mazo no.

Si Delfina Gómez logra consolidar  su campaña como un receptáculo del impulso creciente por la alternancia entre la sociedad mexiquense -78% de los encuestados piensa que debe cambiar el partido en el  gobierno estatal-, el PRI se enfrentaría a una circunstancia particularmente crítica en toda su historia. Perder el Estado de México traería consecuencias insólitas para ese partido, además de que prefiguraría el apuntalamiento real –territorial- de Morena como el actor a vencer en las próximas elecciones presidenciales.

Sin embargo, se sabe, nunca nadie tiene la última palabra en la política mexicana.

Filiberto García

Filiberto García, nació en la Ciudad de los Palacios, otrora México-Tenochtitlán. Formó parte, brevemente, de los servicios de inteligencia mexicanos.. Su paso en los entretelones del espionaje lo consignó un novelista de los buenos. Luego, Filiberto, herido por la abulia y temprano aburrimiento -su trabajo de espía no duró más que una novela- se dedicó a estudiar periodismo. Se le quedó lo de “mi coronel”, y a él le escribe, periódicamente, uno que otro análisis. A veces escribe en serio. Pero siempre lo hace en “Horizontum”. Pura sátira.