Porfirio Díaz tras bambalinas Porfirio Díaz tras bambalinas
En las librerías, las mesas de novedades, siempre tienen gratos hallazgos que disfrutas de principio a fin. Uno de esos libros fue Yo Díaz,... Porfirio Díaz tras bambalinas

En las librerías, las mesas de novedades, siempre tienen gratos hallazgos que disfrutas de principio a fin. Uno de esos libros fue Yo Díaz, de Pedro J. Fernández, editado por Grijalbo.

Leer este libro significó, al menos en lo particular, hurgar en la historia de un personaje vilipendiado por los libros de texto y por los pocos ensayos históricos que han hablado de él.

Horizontum. Porfirio Díaz tras bambalinasSabiendo que hay una historia oficial escrita, que es la que “todos nos deberíamos saber”, Yo Díaz te permite conocer íntimamente a este personaje que poco a poco fue logrando las metas que se había propuesto, no sin sufrir cada paso que daba.

Las condiciones sociales y políticas del México de ese entonces labraban caminos inciertos a lo largo y ancho del país. Es por ello que tener en tus manos libros como éstos se agradecen en verdad, porque tienes elementos que brindan más posibilidades de entender las acciones de los que nos precedieron.

Cómputo y Electrónica tenía la facilidad del aprendizaje de una metodología de investigación y crear una estructura para darle forma a una biografía tan larga y compleja como ésta. “La historia es nuestra identidad, nuestro pasado, nuestro rencor, nuestro trauma, nuestra tradición, el tiempo del cual venimos; eso significa para mí”, manifestó.

Al cuestionarlo sobre qué lo sedujo a tomar la figura de Porfirio Díaz en tuiter? Dice haber sido, inicialmente, seguir la moda de personajes que había en tuiter en el 2010, para luego convertirse en una parodia y dar a conocer la historia de México y de Porfirio Díaz. Él cree que “a todos nos interesa Díaz, pero a veces nos da pena reconocer que lo vemos como héroe o como villano y el Díaz de tuiter retoma estas dos facetas y juega con ellas”.

¿Crees que esta forma de usar las redes sociales atrae al público, en especial a jóvenes, para interesarse por la Historia?

¡Claro! Yo creo que la Historia de México es apasionante, y sólo la consideramos aburrida porque no nos la han sabido contar. En las redes sociales se pueden recrear y humanizar personajes, y relatar hechos históricos en la plataforma y con el lenguaje de los jóvenes. Es el ambiente ideal.

¿Cuál es la importancia de una novela histórica como ésta?

Nos hemos acostumbrado a ver a los personajes históricos a partir de una frase o una batalla, y son mucho más que eso, tienen biografías apasionantes. En Yo Díaz, es posible conocer a un Porfirio Díaz íntimo en el campo de batallas, en la presidencia, en el exilio, en sus relaciones familiares y políticas, en la complejidad de su biografía. Conocerlo, es también entender la historia de su gobierno y, por extensión, la de México.

El ganador del Premio Nacional de Poesía Joven Francisco Cervantes 2015 expuso que de los detalles de la vida personal de Díaz, el generar una atmósfera donde él apareciera como un personaje más humano y cercano a todos, tuvo ciertas complicaciones al inicio de la obra “porque es la parte menos documentada de su vida, y por eso fue más difícil al recrear y reconstruir a su madre y a sus hermanas, estoy contento con el resultado, porque soy de la idea que las mujeres marcaron e influyeron en la vida de Porfirio Díaz, ya lo verán en la novela”.

Horizontum. Porfirio Díaz tras bambalinas

¿Cómo sería tener a Don Porfirio en estos días de altibajos nacionales?

En lo personal, creo que Porfirio Díaz fue un hombre de su siglo, por eso le fue imposible gobernar en el siglo XX, habiéndose formado en el siglo XIX. Por eso no puedo verlo en la vida política actual, en la cual estoy seguro que participaría de alguna u otra manera.

¿Cuál es uno de los legados más importantes de Porfirio que impactan a México en la actualidad?

Yo creo que la formación de la identidad nacional. Gran parte de su proyecto de nación era lograr que México se viera como un país, y no como regiones aisladas y por ello le dio mucho peso a la historia y a los mitos y héroes nacionales. Muchos de ellos, como la adoración a Benito Juárez y el sacrificio de los Niños Héroes, vienen de ese periodo. A través de diferentes demostraciones de cultura, monumentos y secretarías, Porfirio logró forjar una identidad nacional, que la gente del norte y el sur se sintiera parte de un mismo México, de un solo país. Como quien dice, recibió pedazos y entregó un país. Claro, en ese legado hay vicios y errores. Yo Díaz tampoco trata de hacer una apología del Porfiriato.

Al preguntársele si consideraba necesario que más historiadores deberían aventurarse en escribir o al menos sugerir la creación de obras literarias como ésta respondió que sí ya que “en México hay un interés por conocer su historia, pero no quieren leer ensayos sobre el tema”. Expone que las novelas históricas son un primer acercamiento a personajes importantes, por lo que “los historiadores, en lugar de condenar la ficción histórica, deberían participar de ella, o escribiendo sus propias novelas o asesorando a los escritores. Al final, todos buscamos el mismo fin, que se conozca nuestro pasado. ¿Por qué no hacerlo juntos?”

¿Qué otro personaje histórico te gustaría desarrollar en redes sociales y por qué?

Siento inclinación a los personajes que la historia “oficial” convirtió en villanos, me encantaría trabajar con Santa Anna, Iturbide, Maximiliano, Huerta, o hasta Calles. Lástima que sólo tengo tiempo de trabajar con Porfirio Díaz, que ya de por sí es un personaje muy demandante para las redes sociales.

Si te interesa saber más sobre Díaz y su vida personal, si quieres conocer las vicisitudes por las que pasó hasta llegar a la presidencia, quiénes fueron los que se cruzaron por su camino, quiénes lo ayudaron y quiénes fueron sus detractores, a quién amó y quién no, no puedes perderte esta fascinante lectura.

Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.