Patricia Guzmán, de viaje profundo a la acuarela Patricia Guzmán, de viaje profundo a la acuarela
Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígena Patricia Guzmán lleva el arte... Patricia Guzmán, de viaje profundo a la acuarela

Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígena

Patricia Guzmán lleva el arte de pintar en los genes. Nunca fue a una academia. Sólo creció viendo a su padre dibujar día tras día. Sus primeros trazos fueron en las portadas de sus cuadernos de primaria. “Recuerdo que me esmeraba mucho para que fueran perfectos”, dice, acomodada al estilo Buda en una de las sillas de su casa-estudio, en la colonia Narvarte, de la Ciudad de México.

En las paredes del estudio cuelgan varios de sus trabajos. La mayoría son acuarelas. Igual exhibe un óleo. Varias pinturas son muestras de su serie Raíces. Sobre la mesa de trabajo, otro cuadro está naciendo. Un pequeño rarámuri va emergiendo de la cartulina. Parece vivo.

Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígena

“El tema indígena me escogió a mí. Desde siempre, desde chica he tenido una curiosidad muy grande hacia esos pueblos. Crecí leyendo sobre su cosmovisión, el chamanismo. Toda esa fuerza se me hace maravillosa”, comenta sobre las pinturas que exhibe en su morada.

Aunque su carrera apenas está despegando, Patricia ha sido galardonada con importantes premios nacionales e internacionales.  Entre estos reconocimientos sobresalen: el primer lugar en la categoría Retrato/Figura de The Artist’s Magazine’s Annual Art Competition 2016. También el primer premio en la Compétition d’acuarela – Watercolor Competition 2014: realism and  impressionism.

Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígena

Tiene otros primeros lugares en la  III Art-Bridge-Watercolor International Competition 2015 (Saint Petersburg Watercolor Society), en la Sociedad Mexicana de Acuarelistas en 2015 y 2011; Janice y Mayur Pioneer in Realism Award, a través de International Guild of Realism 2011. Además de ganar el Tlacuilo, el mayor reconocimiento que el Museo Nacional de la Acuarela otorgara en el 2011, la Mención de Honor del concurso de acrílico a través de The Artist’s Magazine 2012 y ser finalista en el desafío sobre temas preferidos, de la revista International Artist 2009, entre otros.

Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígena

Hasta la fecha ha realizado tres exposiciones individuales y ha participado en numerosas muestras colectivas nacionales e internacionales. Recién estuvo en la 1st Nanning China International Watercolor Exhibition 2016,  la World Master Watercolor Exhibitions Thailand 2016. También expuso en Shenzhen International Watercolor Biennial 2013 y 2015; en la World Watercolor Triennale Korea 2015, en la Thessaloniki International Watercolor Salon 2015 y en la FrabrianoInAcquarello 2015, además de la Trienal de Acuarela en Colombia 2015,  entre otras expo en México, China y Tailandia.Acaba de obtener el Primer Premio Retrato/Figura en la competencia anual 2016 de arte de la revista norteamericana Artist’s Magazine con la acuarela Justicia, en la que aborda el tema de la violencia femenina.

Por su trabajo es miembro del International Guild of Realism (Gremio Internacional de Realismo) desde 2008. Así como de la Sociedad Mexicana de Acuarelistas (2010) y fue Representante de International Watercolor Society en México (2014 – 2015). Sus obras forman parte de varias colecciones privadas del país y Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Dubai y Arabia Saudita.

Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígenaPatricia, a sus 32 años, ya ha sido reconocida como una de las mejores acuarelistas del país. Una técnica difícil, con poco margen para el error. “Sólo hay que tener claro lo que se quiere dibujar”, dice sobre el método que utiliza para hacer sus impresionantes retratos.

Cree que la acuarela se puede emplear también para interpretar la realidad y entablar una conversación con quien admira las piezas, en un momento histórico determinado. Esta técnica, asegura, tiene una presencia mundial, con un impulso muy fuerte en China, país donde surge, pero se ha ido expandiendo a otras naciones de Asia como Indonesia, además tiene gran proyección en Europa, Norteamérica y, por supuesto, México.

Entre los temas que aborda en sus trabajos destaca el indígena. “Toda esa fuerza se me hace maravillosa, interesante. Es  una riqueza cultural fortísima, de la que no somos conscientes y que por otra parte se denigra. No se le da su valor”, apunta.

Para Patricia ir a comunidades indígenas en Chihuahua ha sido una de sus mayores fuente de inspiración. En su serie Raíces está su visión sobre los habitantes de la Sierra Tarahumara, sobre los rarámuris y su cultura. “Ellos han sido una inspiración muy grande, igual a las ganas de pintarlos. No como una pintura de documento, o de reportaje. El retrato es más lo que he hecho, pero me interesa mostrar la parte que nos conecta de forma universal, sus emociones, sentimientos. Es mirarlos de otra forma. Darle ese respeto y dignidad que merecen como seres humanos”.

También otras culturas indígenas atraen su trabajo artístico, como la de los huicholes. Pero aún es un deseo. Un proyecto que se cocina poco a poco. No obstante, su acercamiento al tema indígena, no la ha alejado de otros contenidos, como los sociales o personales. Más de una vez se ha autorretratado. “Es entrar en contacto con algo muy interno. Crear una relación con lo que tenemos dentro. Es un ejercicio de auto observación. Es una forma de meditación de hacer contacto con uno mismo”, refiere, mientras observamos uno de sus dibujos personales en la serie Desfragmentación.

Acercamiento a la obra de una de las más destacadas acuarelistas mexicanas.  Una nueva mirada a la cultura indígenaAhí está reflejada en un espejo roto. Proyectada desde cada ángulo, que muestran a todas las mujeres que habitan en ella. Igual ejercicio de introspección lo ha realizado con otras. “Son amigas que estaban embarazadas. Para mí era entender la nueva etapa de la vida. El constante renacer, y sobre todo, el derecho que tenemos de decidir si somos madre o no”.

La formación como artista plástica de Patricia ha sido autodidacta. Pero en un inicio no pensó que sería pintora. Primero comenzó estudios de Arquitectura, los cuales no culminó. Entendió que por ahí no iba su rumbo. También pensó que podría ser azafata, y hasta trabajó por dos años en la construcción de casas en Vancouver, Canadá, cuando allí intentó vivir lejos de México. Ahora le interesa más poder realizar estudios en Filosofía.

En una breve estancia en Nueva York comprendió que estaba ligada definitivamente a sus acuarelas y cuánta técnica pudiera utilizar para darle voz a la condición humana. Ponerle rostro a su raíz indígena y a su pasión por las distintas realidades y el entorno social del país. Entendió que podía darle perspectiva a su condición de mujer mexicana. También su obra sería un vehículo para compartir sus sentimientos y emociones.  Y desde ese día, hace más de un quinquenio, Patricia Guzmán emprendió el más profundo de sus viajes.

Katia Monteagudo

Katia Monteagudo

Licenciada en Periodismo, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Especializada en temas políticos, globales, económicos y sociales, y en el uso de técnicas narrativas, investigativas, manejo de las nuevas herramientas digitales para la búsqueda, procesamiento, publicación y distribución online de información, junto a la capacidad de articular comunidades a partir de estrategias comunicativas 2.0. Dominio de procesos de edición de medios impresos, digitales y en el fotoperiodismo.