Paté de Fuá: más que una pasión vintage Paté de Fuá: más que una pasión vintage
Las canciones de Paté de Fuá se alejan de esa épica histórica o social que caracterizó a las agrupaciones de rock mestizo en Latinoamérica... Paté de Fuá: más que una pasión vintage

Las canciones de Paté de Fuá se alejan de esa épica histórica o social que caracterizó a las agrupaciones de rock mestizo en Latinoamérica durante las décadas pasadas. En cambio, sus temas son más cercanos a relatos ya sea al desamor o la esperanza amorosa: desde un corazón que palpita más allá de lo normal ante un posible encuentro (“Mi corazón” a dueto con Natalia Lafourcade) o una oda al beso verdadero, aquel capaz de transportar fuera del espacio-tiempo; o la reivindicación de los vagabundos (“La canción de linyera”, un tango original de Antonio Tormo).

Desde el lanzamiento de su primer disco, en 2007, la música de esta “pequeña orquesta con actitud rockera” rinde tributo al baile, a la fiesta, de manera que a lo ancho de sus cinco discos de estudio, en sus más de 80 canciones, conviven la musicalidad europea, el foxtrot, tarantelas, valses criollos, con un bolero o un tango. La exploración de diversos géneros y corrientes es su firma. Su magia no consiste sólo en su pasión vintage, sino en su rigor por crear canciones que profesan la mística de la perfección. Allí está “Llévame en un beso” (a dueto con Lila Downs), como una muestra absoluta de su autenticidad.

Horizontum. Paté de Fuá: más que una pasión vintage

Previo a su presentación en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, el sábado 29, Juan Carlos González Yayo (fundador y líder de este septeto argenmex-israelí-brasuca) responde vía telefónica un breve cuestionario. El tema es, por supuesto, sus canciones. 

Presentarán algún tema nuevo o sorpresa este sábado?

—Somos una banda muy prolifera, tenemos más de 80 canciones grabadas, producidas, compuestas, y lo que intentamos es tratar de que ese catálogo no quede en el olvido. A principios de este año hicimos unos conciertos pequeñitos que llamamos Lados B, en donde buscamos toca canciones que hace mucho tiempo no tocábamos. Y siempre que armamos la lista ponemos canciones que no tocamos hace tiempo con otras que la gente nos pide: echamos mano de nuestro catálogo. Y este concierto en particular es por el gusto de tocar y volver al Teatro de la Ciudad que es uno de mis escenarios favoritos.

—Entonces después de 10 años no hay una canción que digas “esta ya prefiero no tocarla”

—No, no, ninguna. Hay algunas que dejamos descansar. Cuando armamos el show pensamos en algo equilibrado, ni muy para abajo ni muy para arriba; que tenga matices, que tenga dinámica. Pero no, en realidad no hay ninguna que nos haya cansado. Yo en o personal no tengo esa sensación con ninguna de nuestras canciones y bueno, en lo personal yo creo que no es justo cuando algún artista dice esta canción no la toco más, digo, hay artistas que admiro y respeto, pero creo que hay que ser agradecido de las canciones porque si uno las toca tanto es porque al público le gustan muchísimo y eso es lo que te ha permitido hacer otras canciones. Entonces hay que ser agradecido.

Horizontum. Paté de Fuá: más que una pasión vintage

—¿En sus dos últimos discos han hecho duetos importantes. Subirá alguna de estas cantantes al escenario? 

—En este caso no. No somos de invitar muchas gente a los conciertos. Siempre tratamos de resolverlos nosotros. No digo que no en un futuro pero en este caso sólo vamos a estar nosotros siete, como siempre. Creo que va a estar muy bien.

—En 2015 subiste a cantar “Milonga de Jacinto Chiclana” con La Camorra… ¿tienen algún significado para ti o es parte de tu trabajo?

—No, no es normal. Se cree que la carrera de músico es ingrata pero en mi caso particular ha sido muy generosa. Hemos compartido con muchos artistas queridos y admirados, gente con mucha fama y prestigio y talento y este tipo de invitaciones, poder cantar una canción de tango con artistas como La Camorra… El año pasado también me invitaron a cantar con la OFUNAM, en un evento impresionante… son regalos, son sorpresas que uno debe aprovechar, experiencias que nunca se olvidan, que uno agradece cuando ocurren porque son regalos de la música.

—¿Qué nos puedes decir de las letras?, ¿es tu interés hablar de desamor o de esperanza romántica?

—Supongo que sí hay una inclinación romántica. Hablan de amor sí, muchas. Algunas son de desamor, de desilusión, otras de despecho. Muchas hablan de nostalgia, son tristes, otras alegres, otras son ambas cosas a la vez. Nosotros tratamos de hacer canciones que hablan un poquito de todo. Tenemos unas que son muy fantasiosas, son fábulas. Tenemos otras que son un poco irónicas… tratamos de no caer en lugares comunes, sino en hacer algo que esté a la altura de la música, decir cosas que sean interesantes. A la hora de escribir trato que sea sobre cosas que me interesen, siempre tiene un leit motiv, alguna jiribilla, un chiste es lo que me impulsa a escribir esa canción. Tengo gran influencia de los poetas tangueros y de los antiguos letristas, de cuando las letras se escribían con mucho rigor estilístico y bastante rigor poético. Nosotros tratamos de sumarnos a esa corriente.

Horizontum. Paté de Fuá: más que una pasión vintage

—Finalmente, para la gente que aún no les conoce, cómo le presentas a Paté de Fuá…

Paté de Fuá es una banda de música distinta. Creo que es la mejor manera de definirlo. Es una estrella de muchas puntas, estilísticamente hablando. Es una banda distinta a lo que se puede escuchar y si una persona se toma el tiempo de curiosear en nuestra música creo que se puede llevar una hermosa sorpresa. Hay mucho para disfrutar.

Paté de Fuá está integrado por Yayo González (composición, voz y guitarra), Guillermo Peralta (composición, corneta y banjo), Alexis Ruiz (vibráfono y marimba), Luri Molina (contrabajo y bajo eléctrico), Dan Mazor (saxofón) y Demián Cantilo (batería).

 

La Redacción

La Redacción

Revista dedicada a las finanzas y cultura, comprometida en brindar información de calidad mediante artículos que abordan la realidad económica y financiera del país, así como los tópicos internacionales que nos impactan de manera directa.