Para cruzar la frontera con Humberto Crosthwaite Para cruzar la frontera con Humberto Crosthwaite
En estos tiempos donde la frontera norte de nuestro país ha sido centro de atención en los últimos meses, es imprescindible leer a los... Para cruzar la frontera con Humberto Crosthwaite

En estos tiempos donde la frontera norte de nuestro país ha sido centro de atención en los últimos meses, es imprescindible leer a los autores que nacieron en la región o han escrito al respecto. El escritor de esta ocasión ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (1990), Premio de testimonio Chihuahua (1992), Premio Nacional de Cuento Décimo Aniversario del Centro Toluqueño de escritores (1994). Miembro del Sistema Nacional de Creadores en México (2001-2004, 2011-2013), así como profesor invitado del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Iowa.  El autor de la semana es Luis Humberto Crosthwaite quien ha escrito: Media Nelson al corazón, Estrella de la calle Sexta, Instrucciones para cruzar la frontera.

¿Podrías mencionarnos tus 5 libros favoritos y por qué lo son?

– Pensé que no habría preguntas difíciles y empezamos con ésta que es aterradora. ¿Cómo reducir a cinco el montón de libros que he leído y disfrutado? Es como si alguien preguntara ¿cuál es tu hijo favorito? o ¿qué novia has querido más? Tendría que empezar por los autores que prefiero, en orden como me voy acordando: Elmore Leonard, Ursula K. Leguin, Milan Kundera, José Agustín, Juan José Arreola, Borges, Shakespeare, Huidobro, Leñero, Cortázar, Jim Thompson… ¡ni estos pude reducir a cinco! ¿No podrían ser mis cincuenta libros favoritos? ¡Ya basta de quejas! Va mi lista sin orden:

  1. Cuentos completos, de José Agustín. Yo no habría empezado a escribir ni me hubiera interesado por la literatura si no me hubiera encontrado con este señor en la prepa.
  2. La Feria, de Juan José. Siempre me he dicho que si yo pudiera escribir una novela como La Feria, podría retirarme sabiendo que hice algo que valiera la pena.
  3. El libro de arena, de Jorge Luis Borges. Escojo éste pero me gustan y releo con frecuencia todos sus libros de ensayos, cuentos o poesí Borges vuela por encima de mi cabeza, ronda como ave de rapiña. A veces le digo “chu” pero no se va. Y qué bueno.
  4. The killer inside me, de Jim Thompson. Es de los pocos autores, junto con Elmore Leonard que leo y tengo que correr porque urgentemente me dan ganas de escribir.
  5. La inmortalidad, de Milan Kundera. Es el libro que más he subrayado en mi vida. Me sorprende su sabidura y estructura. Lees, luego regresas a lo que ya leíste para asegurarte que todo sigue en orden. Es imprescindible.

¿En qué momento de tu vida decidiste incorporar la lectura como un acto cotidiano?

– Creo que no existe tal momento. No fue una decisión consciente o madura ya que leo desde muy pequeño. Mi mamá, que no era lectora, intuía la importancia de leer. Me compraba enciclopedias, biografías, novelas de aventuras. Gracias a ella conocí a Julio Verne, Edgar Rice Burroughs, Isaac Asimov, etcétera, etcétera. ¿Cómo no querer a una señora que me dejó un legado tan bonito?

Para cruzar la frontera con Humberto Crosthwaite

¿Siempre deseaste ser escritor o qué otro trabajo te hubiera gustado desempeñar?

– Nunca he deseado ser escritor. De hecho, todavía no quiero serlo. Me resisto cada día. Yo hubiera preferido ser diseñador gráfico, sólo porque no he conocido a un solo diseñador que me caiga mal. Si hubiera estudiado diseño, sería más fácil para mí encontrar trabajo.

– Cuéntanos algún dato curioso de ti como lector.

– Me gusta leer bajo el agua, en una piscina por ejemplo. Pongo el libro en una bolsa de sandwiches y me sumerjo. El problema es voltear las páginas pero me consta que con técnica y experiencia se puede lograr. Eso sí: mientras aprendes a cambiar de página lamentablemente se mojarán varios de tus libros.


Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.