Pancho Villa, el gran caudillo mexicano que bebía demasiado… malteadas de fresa Pancho Villa, el gran caudillo mexicano que bebía demasiado… malteadas de fresa
4
En su breve periodo como gobernador de Chihuahua, un mes, mandó a construir 50 escuelas Pancho Villa, el gran caudillo mexicano que bebía demasiado… malteadas de fresa 4

En su breve periodo como gobernador de Chihuahua, un mes, mandó a construir 50 escuelas

Pancho Villa, quizás desde su nacimiento, estuvo “condenado” a convertirse en mito y en leyenda. En sus años mozos, según él mismo contaba, robaba ganado a los ricos, pero evitaba quitarles sus pocas propiedades a los pobres. ¿Una especie de Robin Hood mexicano? Quizá, pero eso sólo es una pequeñísima parte de la leyenda que lo rodea. Eso ocurrió cuando Pancho Villa se llamaba sencillamente José Doroteo Arango Arámbula, y aún no eran conocidos sus grandes hechos de armas.

Horizontum. Pancho Villa, el gran caudillo mexicano que bebía demasiado… malteadas de fresaEl hombre, en cuestión, nació el 5 de junio de 1878 en San Juan del Río, estado de Durango, y murió baleado un 20 de julio de 1923, en Hidalgo del Parral, Chihuahua.

Pancho Villa, “el Centauro”, comandante de la famosa “División del Norte”, fue un caudillo indiscutible de la Revolución Mexicana. Hoy todavía encarna la imagen del “macho alfa todopoderoso”, macho a prueba de todos, macho mujeriego (eso sí es cierto), macho gran bebedor de alcohol. Y esto último es mentira. Pancho Villa era abstemio, su única adicción eran las malteadas de fresa, que conoció en El Paso, Texas, y los helados en general.

Pancho Villas muchas veces decretó la “ley seca” y consideraba que las borracheras sólo causaban pobreza e ignorancia en el pueblo mexicano.

El origen de Pancho Villa, la familia de la que procede, y muchos de sus datos personales, se mueven entre la leyenda y la historia.

Según una de las versiones que han circulado a lo largo del Siglo XX y aún en el XXI, Doroteo Arango, se convirtió en un fugitivo por vengar a balazos la violación de su hermana mayor por un terrateniente. Doroteo tuvo que esconderse en las montañas de Durango. Fue allí donde se unió a una pandilla de salteadores y cuatreros comandada por un tal Francisco Villa. Villa, herido de bala, y en agonía, nombra a Doroteo jefe de la banda, y éste asume el nombre de Pancho Villa que lo acompañará durante toda su vida.

Es curioso, pero esto me recuerda algunas cosas que he leído sobre caudillos pre hispánicos. Por ejemplo, muchos historiadores creen que hubo varios reyes-sacerdotes llamados Quetzalcóatl. Cuando un Quetzalcóatl estaba a punto de morir, o del suicidio por haber transcurrido ya los 52 años de su mandato, nombraba a un sucesor. El sucesor tomaba el nombre de Quetzalcóatl.

Hay otras versiones sobre los orígenes de Pancho Villa. Se dice que su padre biológico fue un terrateniente, Luis Germán Gurrola, quien embarazó a la madre de Doroteo, su sirvienta. El gran señor no reconoció al hijo de la criada como propio. Por tal motivo fue bautizado por Agustín Arango, quien era hijo natural de don Jesús Villa, abuelo paterno del niño. De este Jesús Villa es de donde el caudillo revolucionario tomó el apellido. Pero también esta versión está hundida en las brumas del mito.

Horizontum. Pancho Villa, el gran caudillo mexicano que bebía demasiado… malteadas de fresa

También se cuenta que una mujer de apellido Arango fue amante de Jesús Villa, que en aquel momento vivía en San Juan del Río, en el estado de Durango. De esta relación de amasiato habría nacido Agustín Arango. ¿Por qué Jesús Villa no dio su apellido a su hijo? No se saben muy bien las causas. La enrevesada historia familiar continúa. Agustín Arango se casó con Micaela Arámbula y de ellos nace Doroteo Arango. Doroteo Arango retoma el que su padre le decía que era su verdadero apellido, Villa, y es por eso que a partir de su vida como fugitivo se le conoce como Pancho Villa.

Las hazañas militares de Pancho Villa como caudillo de las tropas norteñas durante la Revolución Mexicana son harto conocidas. Otros datos, que lo humanizan, que le quitan un poco ese halo de “macho total” que lo rodea, han sido menos divulgados.

Si bien Villa nunca fue a la escuela (se dice que aprendió a leer en la cárcel), mandó construir 50 escuelas en tan solo un mes cuando fue gobernador de Chihuahua.

Horizontum. Pancho Villa, el gran caudillo mexicano que bebía demasiado… malteadas de fresa

Villa, intuitivamente, era un “gran publicista” .El Centauro del Norte explotó el poder propagandístico del cine. Para Estados Unidos, Villa era una figura muy atractiva, una especie de Robin Hood a la mexicana. Mutual Film,  obtuvo un contrato para filmar todas sus batallas, en el cual se estipulaba que éstas debían desarrollarse durante el día para grabarlas sin problemas.

En casi dos siglos de historia estadounidense, Villa fue el único extranjero que atacó a los Estados Unidos en su propio territorio, al invadir ColumbuPancho Villa también ha repercutido en el arte a nivel internacional. En 1970, Víctor Jara publicó en su álbum Canto libre el “Corrido de Pancho Villa”. En 1971 existió un grupo de rock mexicano llamado La División del Norte. En 1977, el poeta irlandés Paul Muldoon, en su obra Mules, comienza con el poema “Lunch with Pancho Villa”. En 1995, el cantante de música country Steve Earle incluyó la canción “Mercenary song” en su álbum “Train a comin”.

Pancho Villa también es el héroe predilecto de películas, obras de teatro, y programas de televisión.

Pero no bebía alcohol… solo malteadas de fresa, o en helados en general.


Roger Vilar

Roger Vilar

Roger Vilar nació en Cuba, en 1968. Es escritor y periodista. En México fue incluido en la antología “Martirologios del siglo: homenaje al Marqués de Sade”, publicado por la Universidad Autónoma Metropolitana en 2000. En México también ha publicado los libros “La era del dragón”, cuentos, Edamex, 1998; “Habitantes de la noche”, premio de novela de la Editorial de Otro Tipo, 2014; y “Agustina y los gatos”, novela, Casa Editorial Abismos, 2014. Su novela “Una oscura pasión por mamá”, salió editada por De Otro Tipo, el pasado mes de septiembre de 2016. “Reino de dragones” es su más reciente volumen de cuentos, y fue publicado en febrero de 2017 por “Ediciones periféricas”. Su carrera en el periodismo mexicano ya abarca 23 años, en medios como Periódico Reforma, y Milenio Diario, entre otros. Actualmente es Editor en Jefe de la revista “Horizontum”, impresa y digital.