Orgullosas raíces mexicanas en la facturación electrónica global Orgullosas raíces mexicanas en la facturación electrónica global
Cuando en 1995 el correo electrónico empezaba a surgir, el Internet vivía sus primeros años de vida, y el fax era el medio líder... Orgullosas raíces mexicanas en la facturación electrónica global

Cuando en 1995 el correo electrónico empezaba a surgir, el Internet vivía sus primeros años de vida, y el fax era el medio líder de la comunicación moderna, un estudiante universitario mexicano ideó el primer plan de negocios para crear una empresa que generara facturas electrónicas.

Esta idea novedosa y visionaria, provino de Gerardo Ruíz Rocha, quien con el proyecto “México Interactivo” pretendía incluir, además de la facturación electrónica, la realización de transferencias interbancarias, usando Internet como herramienta. Ojo, es 1995, cuando la Web apenas empezaba a penetrar masivamente.

“A pesar de la utilidad el negocio no pudo despegar, ya que los posibles financiadores dudaban de la viabilidad del proyecto por ser tecnología desarrollada en México”, recuerda Ruíz.

Pero la idea estaba sembrada. De ahí en adelante, el joven estudiante dedicó sus siguientes esfuerzos a crear software para puntos de venta, desarrollaba sistemas para restaurantes y gasolineras e invertía las ganancias en la creación de plataformas más complejas, lo que al final sería el surgimiento de Interfactura.

Orgullosas raíces mexicanas en la facturación electrónica global

La maduración del modelo de facturación electrónica

Jorge López Chapa, actualmente director de esta empresa, que maneja el 20% del mercado de la generación de las facturas electrónicas, y el 25% de la lista de las 500 empresas más poderosas del país, recuerda que a finales de los noventa ya se vislumbraba lo tedioso que podía ser para las empresas el tema de la facturación.

“En 1999 se presentó un prototipo de facturación electrónica a los directivos del Sistema de Administración Tributaria (SAT), una idea revolucionaria que, sin embargo, requería el cambio a las leyes vigentes que en aquellos años exigían la impresión en papel de los comprobantes”.

Según se desprende en el Libro “8 maneras de crecer: Estrategias de marketing para desarrollar tu negocio”, de Philip y Milton Kotler, que dedica un capítulo a la historia de Interfactura, cuenta que en 2002 esta compañía “se convierte en una imprenta fiscal autorizada, pero, en lugar de imprimir los documentos fiscales la empresa obtenía la información que cada cliente requería, de manera electrónica, a través de la plataforma que había desarrollado, e imprimía las facturas con ese contenido”.

Fue dos años después, en 2004, luego de que el SAT volteara a ver el trabajo que hacía Interfactura, dio a luz la ley que ampara la factura electrónica en el país. “De 2004 a 2008, los impresores fiscales autorizados manejaban tanto la factura impresa como la electrónica,”, rememora.

La Factura Electrónica hoy en día

La innovación digital fiscal promovida desde 1995 por Interfactura, y con una autoridad hacendaria sensibilizada gracias al trabajo novedoso que durante más de una década realizó esta empresa regiomontana, se hace realidad en el año 2010, cuando se crea oficialmente el CFDI o Comprobante Fiscal Digital por Internet, modelo que requiere de un Proveedor Autorizado de Certificación para completar el proceso de generación de los comprobantes fiscales.

Orgullosas raíces mexicanas en la facturación electrónica global

En el 2011 la facturación electrónica se vuelve obligatoria para contribuyentes que facturan más de 4 millones de pesos anuales, y es en 2014, cuando se da un cambio en el código fiscal de la federación, que establece como forzoso este documento fiscal digital para los contribuyentes que generen más de $250,000 pesos de ingresos al año.

Hoy en día, y de acuerdo con los resultados del Reporte Global de Facturación Electrónica 2017 de la consultora suiza Billentis, México es líder en facturación electrónica a nivel mundial, al generar más de 5 mil millones de comprobantes fiscales anualmente.

Tan sólo en los primeros cuatro meses de este 2017, se emitieron 2,705.8 millones de documentos fiscales, lo que equivale a 200 facturas por segundo, lo que hace al sistema de facturación mexicano un referente a nivel mundial.

“En Estados Unidos el sistema de facturación es incipiente, en la Unión Europea apenas será obligatorio su uso a partir del 27 de noviembre de 2018, cuando para nosotros lo fue desde hace cuatro años, y Colombia anunció que adoptará el sistema de facturación mexicano, por encima de experiencias como de Chile o Brasil, también líderes en la facturación electrónica en América Latina, por considerar que el esquema mexicano es el más eficiente”, sentencia orgulloso López Chapa, director de Interfactura, pionera de la facturación en México y el mundo.

Interfactura es una empresa mexicana con 15 años de experiencia ofreciendo oportunidades de negocio a través de soluciones de tecnología de punta que permiten al sector empresarial cumplir con sus obligaciones fiscales. Desde 2002 ha sido pionero en la transformación digital de los servicios fiscales en México, y es líder con más CFDI’s generadas a nivel nacional. Interfactura forma parte de GDX Holdings.

La Redacción

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