Nuestra ciudad a través del tiempo literario. 1ª Parte Nuestra ciudad a través del tiempo literario. 1ª Parte
La Ciudad de México ha comenzado una transformación radical desde inicios del siglo XX, transformación que se ha acelerado con la llegada de la... Nuestra ciudad a través del tiempo literario. 1ª Parte

La Ciudad de México ha comenzado una transformación radical desde inicios del siglo XX, transformación que se ha acelerado con la llegada de la posmodernidad. Así, la ciudad en el imaginario de sus habitantes, se proyecta en formas diversas –cosmópolis, centro histórico, nido de corrupción burocrática, eje del país, megalópolis, desmadrópolis-, y el género de la novela de la ciudad de México del siglo XX, desde su primer hito en Santa (1903), de Federico Gamboa, ha anunciado y confrontado todas estas proyecciones.

La Ciudad de México, en su visión contemporánea, surgió al término de la Revolución Mexicana, al menos en el tema de la novela de nuestro país. La poesía, anteriormente en la época porfirista, ya la había abordado en temas de la modernidad, como lo demuestran los poemas de Ramón López Velarde, aunque se trata casi siempre de una mirada nostálgica hacia el terruño, hacia el pueblo que la ciudad no nos permite regresar. El escapismo y la insularidad (hacia el terruño) de los residentes de la ciudad serán actitudes revisitadas en la consecuente novela y poesía urbana. La tendencia colonialista, de la prosa urbana, y el debate que causa, resuena intertextualmente en la poesía y el ensayo. Los más reconocidos productos de este diálogo son Visión del Anáhuac, de Alfonso reyes, y La suave Patria, de Ramón López Velarde.

Nuestra ciudad a través del tiempo literario. 1ª Parte

La novela, por su parte, experimentó severas transformaciones al instaurarse un régimen distinto al porfirista, un régimen positivista que apostaba por la tecnología, la ciencia y la educación como solución al “atrasado” modelo campirano, ignorante y lento. Así, la literatura deja de ser campesina para adentrarse a la urbanidad. La obra de López Velarde, en las primeras búsquedas de una identidad nacional y urbana, influiría de manera poderosa en generaciones posteriores. Así lo demuestran las novelas de Mariano Azuela, que ya prefiguran la imagen de los pobres en la capital, sin dejar la provincia velardiana. Más tarde, el epígrafe de La suave Patria y la novela de John Dos Passos que analiza el fenómeno neoyorquino (Manhattan transfer), inspiran a la primera novela mexicana que quiere reflejar una visión total de la capital mexicana, La región más transparente, de Carlos Fuentes. La suave patria vuelve a influir en escritores más cercanos a la modernización. El verso que describe la capital en el poema de López Velarde sirve como título para la novela urbana de Agustín Yáñez, Ojerosa y pintada.

Más adelante, en la ciudad en proceso de “desarrollo”, aparece la visión del proletariado en Los hombres del Alba, de Efraín Huerta. La ciudad como desafío temático revela una concordancia entre las exageradas tensiones dentro del grupo de los Contemporáneos y los Estridentistas, ya que ambos buscaron establecer una relación íntima de la voz poética y la nueva identidad urbana. También aparece la urbe cosmopolita, llena de centros nocturnos, de diversión, de cine, teatro y madrugadas de farra, como la describe Salvador Novo a través de sus crónicas.

Ulises Paniagua

Ulises Paniagua

Ulises Paniagua (México, 1976). Narrador, poeta, videasta y dramaturgo. Tiene un posgrado en la especialidad de imaginarios literarios. Es autor de una novela: La ira del sapo (2016); así como de cuatro libros de cuentos: Patibulario, cuentos al final del túnel, (2011), Nadie duerme esta noche (2012), Historias de la ruina (2013), y Bitácora del eterno navegante (Abismos, 2015). Su obra incluye cuatro poemarios: Del amor y otras miserias (2009), Guardián de las horas (2012), Nocturno imperio de los proscritos (2013), y Lo tan negro que respira el Universo (2015).