Norteamérica, relaciones en peligro por un nuevo TLCAN Norteamérica, relaciones en peligro por un nuevo TLCAN
Los gobiernos de EE UU, México y Canadá comenzaron desde hoy los diálogos para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América... Norteamérica, relaciones en peligro por un nuevo TLCAN

Los gobiernos de EE UU, México y Canadá  comenzaron desde hoy los diálogos para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, el cual cobija a  450 millones de personas, además de generar un comercio valorado en 1,2 billones de dólares.

Este acuerdo implica una de las relaciones comerciales más sólidas del mundo en una de las regiones más competitivas. El tratado durante 25 años ha logrado crear una invaluable cadena de valor transfronterizo y múltiples interconexiones entre los países norteamericanos.

Desde este miércoles, tres gobiernos buscarán mediante negociaciones actualizar el convenio con un cuarto de siglo de creado.  Desde su firma en 1992, el TLCAN estableció una zona de libre comercio de bienes y servicios entre los tres países integrantes del acuerdo, sin ningún arancel o tarifa.

Norteamérica, relaciones en peligro por un nuevo TLCAN

Hasta que el actual mandatario, Donald Trump, comenzó a mencionar el tema de renovación o cambio del acuerdo en sus días de campaña, oficialmente ninguno de los tres gobiernos implicados había planteado una actualización del mismo.  La irrupción de Trump en la Casa Blanca precipitó este proceso, tras el interés de su administración de que regresen a su país miles de fábricas y empleos, ubicados en territorios mexicanos. Ni México ni Canadá promovieron el proceso que hoy se inició.

Sobre la mesa de negociaciones varios elementos están en juego. Para México, Estados Unidos y Canadá son sus principales socios comerciales por volumen de intercambio. La economía mexicana tiene una baja diversificación, aunque sobrados acuerdos comerciales con el resto de las regiones del mundo.  Una docena con 46 países, pero más del 86% de las exportaciones no petroleras mexicanas dependen de su vecino fronterizo estadounidense.  Del total exportable mexicano,  sólo el 4,5% van para la Unión Europea, el 1,2% hacia China y el 0,7% para Brasil.

Este miércoles comenzó la primera ronda, pero le seguirán varias más. Según el secretario de Economía Ildefonso Guajardo se realizarán entre siete y ocho rondas, con una cadencia entre tres y cuatro semanas. El primer encuentro marcará todo lo que seguirá, además de definir los temas de los futuros diálogos y las posturas de cada país. La segunda ronda será en la Ciudad de México en el mes de septiembre y la tercera  en Canadá para octubre. Del resto no se ha fijado fecha ni lugar.

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Sobre la mesa de negociaciones los temas más candentes son el  déficit comercial, las reglas de origen y los asuntos laborales. Para  EE UU, sobre todo para el presidente Trump, el desequilibrio entre lo que su país importa y exporta de México y, en menor medida, de Canadá, resulta la piedra angular de su postura.

Por la parte mexicana y canadiense buscan reforzar las reglas de origen, sin que se pierda competitividad frente al resto del mundo. Ellos van por modernizar asuntos relacionados con el comercio electrónico y la propiedad intelectual.

No son pocos los que creen que llegar a una postura común no será para nada fácil. Hasta el momento no hay una fecha definitiva para ese momento.  El Gobierno mexicano busca cerrar el acuerdo antes de que se lance definitivamente la campaña electoral para las elecciones federales de julio del año que viene. Pero será poco probable que  el Senado, en su composición actual, pueda dar el visto bueno definitivo al nuevo tratado. La aspiración más probable será la de dejar  todo cerrado para que la Cámara Alta, en su nueva composición, pueda aprobar el texto en el tramo final de 2018 o en las primeras semanas de 2019.

Para eso, los negociadores tendrán que darse prisa. No obstante, cabe recordar que el mayor interés de México es que el tratado no acabe hecho trizas. Y la debilidad —y el incierto futuro político— de Trump invita a esperar a ver qué sucede en la arena política estadounidense antes de cerrar el trato: son muchos los analistas que dudan sobre si el republicano podrá agotar su presidencia.

Estados Unidos también tiene sus apuros en concretar un nuevo acuerdo lo más pronto posible. La actual administración de la Casa Blanca y su principal inquilino, Donald Trump, no han logrado mucho en los meses que llevan al frente del país. Les urge una victoria, más con elecciones en las puertas, en las que se renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado. Igual allí se elegirán más de 30 gobernadores, incluidos los de Texas, Nuevo México o Kansas,  donde México es el primer socio comercial. Canadá no tiene prisa en este proceso.

La Redacción

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