Niños con obesidad reducen su esperanza de vida hasta siete años, según académica de la UNAM Niños con obesidad reducen su esperanza de vida hasta siete años, según académica de la UNAM
Especialistas afirman que la obesidad afecta el desarrollo normal de los niños, a tal grado que se ha pronosticado que la actual generación Niños con obesidad reducen su esperanza de vida hasta siete años, según académica de la UNAM

Especialistas afirman que la obesidad afecta el desarrollo normal de los niños, a tal grado que se ha pronosticado que la actual generación de infantes será la primera en la historia moderna que verá su esperanza de vida reducida hasta en siete años, en comparación con la de sus padres; así lo afirmó Gilda Gómez Peresmitré, profesora de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.

Ante la oficina de comunicación social de la UNAM, la académica resaltó que la obesidad comienza en la infancia, entre los cinco y los seis años, o durante la adolescencia. Estudios han demostrado que quien padece esta condición entre los 10 y 13 años tiene un 80 por ciento de probabilidad de convertirse en un adulto obeso. En los últimos años, destacó, esta condición ha aumentado de forma alarmante en México, a tal grado que la UNICEF catalogó a México como el primer lugar mundial en obesidad infantil,  y el segundo en adultos, sólo superados por Estados Unidos, refirió.

Gómez Peresmitré, también responsable del Laboratorio de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria de la FP, indicó que en la antigüedad estar obeso se relacionaba con el atractivo físico, la fuerza y la fertilidad; sin embargo, actualmente esta condición es vista como la epidemia del siglo XXI.

Niños con obesidad reducen su esperanza de vida hasta siete años, según académica de la UNAM

En este sentido, las personas obesas no sólo están expuestas a múltiples enfermedades, tales como cardiopatías, hipertensión arterial y diabetes, sino también a psicopatías como depresión y ansiedad, que en estos casos están asociadas con trastornos de la conducta alimentaria (TCA) o distorsión de la imagen corporal. Además, presentan dificultades para identificar sus propias sensaciones y no pueden distinguir entre el hambre y la saciedad, u otras emociones cotidianas, por lo que la respuesta es comer.

La obesidad, explicó,  es una enfermedad multifactorial, pues en ella interactúan múltiples variables predisponentes, como las condiciones genéticas, metabólicas, fisiológicas, psicológicas, sociales y culturales. Por todo ello, el tratamiento debe ser multidisciplinario, es decir, que se aborde desde el plano médico, nutricional y psicológico; además de estar conformado por diversos tipos de intervenciones dirigidas al incremento de la actividad física y a mejorar la conducta alimentaria, concluyó la especialista.


La Redacción

La Redacción

Revista dedicada a las finanzas y cultura, comprometida en brindar información de calidad mediante artículos que abordan la realidad económica y financiera del país, así como los tópicos internacionales que nos impactan de manera directa.