Morrissey no es un ángel Morrissey no es un ángel
Todos los raros y nostálgicos, muchos defeños, llegamos hasta el concierto de Morrissey en el Auditorio Metropolitano de la Ciudad de Puebla, pero lo... Morrissey no es un ángel

Todos los raros y nostálgicos, muchos defeños, llegamos hasta el concierto de Morrissey en el Auditorio Metropolitano de la Ciudad de Puebla, pero lo que apuntaba a ser una simple velada para corear canciones como “Suedehead”, “There Is A Light That Never Goes Out”, “Let Me Kiss You” o “Everyday Is Like Sunday”, el irlandés (de corazón inglés) la convirtió en un performance con lecciones de música y ética incluidas.

De las poco más de dos horas que duró el show, último en México de su gira “World Peace Is None Of Your Business”, durante la primera media hora (entre 21:00 y 21:30 horas) se proyectó una serie de videoclips de músicos que más allá de sus respectivos talentos, compartían una actitud escénica, de manera que no era difícil interpretar que al Capitán Moz le gusta que su público conozca una forma de ser: anárquica, seductora, sincera, como pocos artistas hoy en día.

Pese a su ambigüedad sexual, Morrissey nunca ha sido un ángel, sólo que de un tiempo a la fecha  ha incluido en sus conciertos una sección de activismo en favor de los más débiles: los animales, a quienes dedicó tres canciones, recriminando, casi a manera de enjuiciamiento moral, el maltrato del que son objeto.

Horizontum-Morrissey no es un ángel

Primero criticó las corridas de toros: “son desagradables y francamente estúpidas”, dijo. Acto seguido interpretó “The Bullfigther Dies”. Para el tema “Meat Is Murder”, criminalizó a la industria alimenticia y a los consumidores mediante una proyección que, por su dramatismo, simulaba más una terapia de shock audiovisual a la Naranja mecánica.

Sería poco decir que la interpretación parecía un “lavado de cerebro” para revertir los instintos de todos los fans come-carne, a quienes al finalizar la canción cuestionó de manera frontal: “¿ahora cuál es tu excusa?”.

Continuó con el activismo señalando al abuso de la policía. “Fuck the security”, había exclamado durante el show. “No veo para qué hay una línea con gente de seguridad, nadie va a morir”, dijo y pidió al público acercarse al escenario “de la manera más civilizada posible”, sin que ello significara “intentar nada imbécil”. Los miles de asistentes se lo agradecieron con flores, regalos y hasta un atrevido sostén, que devolvió como un rehilete.

Como en recientes conciertos por Latinoamérica, Moz también fue toda gentileza: dejó que su tecladista cantará fragmentos en español de “Speedway” y “la paz del mundo no es asunto que te concierne”. Por momentos dialogó con la multitud y saludó de mano a los más que pudo. Morrisey es capaz de llenar un escenario con su sola presencia. Una frase, un movimiento suyo, son capaces de exaltar a los asistentes. Es toda una especie en extinción.

Nahum Torres

Nahum Torres

(Ciudad de México, 1977) ha colaborado en medios impresos y electrónicos con textos sobre cine, arte contemporáneo, literatura y música. Actualmente es editor en el sello Librosampleados.