Mirar a Cervantes en Cervantes Mirar a Cervantes en Cervantes
Más de cuatro siglos han transcurrido desde que Miguel de Cervantes (1547-1616) escribió la novela cumbre de la literatura universal. Un libro sólo superado... Mirar a Cervantes en Cervantes

Más de 30 dibujos intentan revelar la vida del autor de Don Quijote. Miguel EN Cervantes llega a México para redescubrir al ser humano creador de la novela cumbre de la literatura universal

Más de cuatro siglos han transcurrido desde que Miguel de Cervantes (1547-1616) escribió la novela cumbre de la literatura universal. Un libro sólo superado por la Santa Biblia en ediciones. Ningún otro autor, vivo o muerto, ha podido alcanzar tal récord, aunque un alto costo tuvo que pagar. Todos saben del Quijote, pero muy pocos del creador. Su vida se diluyó en las aventuras y desventuras de su caballero andante, junto al escudero Sancho Panza y su caballo Rocinante, en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre nunca quiso acordarse.

Pero si apasionante resulta ese viaje de Don Quijote, no menos es la vida de su autor, quien pudo ser también otro gran personaje de novelas. Sin embargo, fue eclipsado por aquel “hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”, quien perdió el sano juicio por su afición a las novelas de caballería.

Del escritor se sabe que nació en Alcalá de Henares, España. Es el cuarto hijo, de siete descendientes, de Rodrigo de Cervantes Saavedra y Leonor de Cortinas. Su fecha de nacimiento se calcula entre el 29 de septiembre, día de San Miguel, y el 9 de octubre de 1547, cuando recibió el bautizo en la parroquia de Santa María la Mayor.

También se conoce que su existencia estuvo plagada de infortunios y fracasos. Padeció de injusta cárcel, de la afrenta pública, de pocos favores y menguadas rentas de mecenas y protectores. La mala fortuna resultó ser eterna compañera a lo largo de su existencia.  Incluso, fue esclavo por un largo lustro en Argel, tras ser capturado por piratas en el Mediterráneo a su regreso de la batalla de Lepanto. De los 23 a 33 años su vida transcurrió entre guerras y la prisión.

Cervantes mucho debió hacer para solventar su economía. Además de soldado, fue poeta, dramaturgo, recaudador de impuestos, escritor, espía de Felipe II y hasta trabajó para la Iglesia Católica e Inquisidora, teniendo sangre judía. También fue un viajero incansable y marido ocasional, pero nunca pudo dejar atrás sus penurias económicas.

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La fama le llegó poco antes de morir. Lo que vendría después con su obra jamás lo sabría. Murió sin el reconocimiento merecido y en la pobreza, mientras su caballero andante y escudero trascendieron fronteras y años, y hoy tienen vida propia.

Ahora, a 400 años de la desaparición física del creador del Quijote, el mundo intenta hacerle justicia, al convertir su aniversario luctuoso en motivo de conmemoración planetaria. Y hasta México llegó la exposición Miguel EN Cervantes, organizada por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid y el Instituto Cervantes.

Luego de su presentación en España el pasado año, las 36 ilustraciones de la expo salieron a recorrer el mundo. Ya pasaron por Nápoles (Italia) y Túnez, donde vivió el autor,  además de Burdeos. Durante el 2016 estará por varias ciudades de cinco continentes.

El Centro Cultural de España en México (CCEMx) acoge ahora esta propuesta hasta el 16 de octubre próximo. En la misma se unen la gráfica y la ilustración para recrear pasajes significativos de la vida de Cervantes, mezclados con su entremés El retablo de las maravillas. Cómics e ilustraciones nos cuentan del Miguel desconocido, más allá de su monumental Don Quijote.

Los responsables de esta fusión son los ilustradores españoles David Rubín, quien le pone cara a los personajes de El retablo de las maravillas, y Miguelanxo Prado, quien colorea el físico del escritor y varios capítulos de su trayectoria vital. Las imágenes de Cervantes que existen fueron hechas a partir de su propia descripción en uno de sus libros.

El retablo de las maravillas fue publicado en 1615, y es una versión  de un cuento oriental anónimo sobre las apariencias y su grado de aceptación en la sociedad. Esta historia también fue versionada por El Conde Lucanor (De lo que contesció a un rey con los burladores que ficieron el paño) y por Hans Christian Andersen (El traje nuevo del Emperador).

Fue escrito como una pieza breve, de un solo acto, para ser representado en el intermedio de una puesta teatral. Tiene un carácter jocoso, burlesco, con mucho movimiento y griterío de los personajes. Aquí aborda temas como el de las clases sociales, el amor, la familia, la educación, la religión, la profesión del escritor, entre otros asuntos universales.

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La muestra tiene un discurso expositivo en tres partes. En la primera están las escenas de la vida cotidiana de Cervantes, junto con los personales del entremés. La segunda presenta pasajes del escritor con la parte de mayor acción de su retablo, tanto en la tercera se enfoca hacia el álter ego del novelista y la crítica social, y el desenlace de su historia.

Mientras las ilustraciones de Rubín acentúan lo ficticio, las de Prado marcan lo realista. Pareciera un duelo entre imaginación y realidad, aunque en ambos hay un respeto por el componente histórico.

Prado es un reconocido dibujante gallego, muy respetado internacionalmente. Trabajó con el guionista Neil Gaiman en el especial The Sandman, junto a Milo Manara. Igual ha realizado animaciones para cine y televisión. Posee el Premio Nacional del Cómics en España. Rubín está considerado como uno de los historietistas más reconocidos de su país.  En su obra destacan los multipremiados El circo del desaliento, La tetería del oso malayo, El héroe 1 y El héroe 2. Recientemente publicó The Fiction, con guión de Curt Pires, y trabaja en el proyecto Gran Hotel Abismo, con guión de Marcos Prior.

Miguel EN Cervantes resulta también un viaje al pasado. Un encuentro con el autor, quien vivió los finales del siglo XVI y el principio del XVII. Otro acercamiento a una forma de vida que puede funcionar en el presente. Una invitación a reconocernos en toda su obra, vida y trascendencia. Es mirar a Cervantes en Cervantes cuatro siglos después.

Katia Monteagudo

Katia Monteagudo

Licenciada en Periodismo, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Especializada en temas políticos, globales, económicos y sociales, y en el uso de técnicas narrativas, investigativas, manejo de las nuevas herramientas digitales para la búsqueda, procesamiento, publicación y distribución online de información, junto a la capacidad de articular comunidades a partir de estrategias comunicativas 2.0. Dominio de procesos de edición de medios impresos, digitales y en el fotoperiodismo.