Miguel Ángel llegó a la colonia Tabacalera Miguel Ángel llegó a la colonia Tabacalera
Permanecer en el gusto de tres papas distintos debe ser un mérito en sí mismo. Y Miguel Ángel Buonarroti lo logró. Julio II, el... Miguel Ángel llegó a la colonia Tabacalera

Un vistazo a la Capilla Sixtina mexicana

Permanecer en el gusto de tres papas distintos debe ser un mérito en sí mismo. Y Miguel Ángel Buonarroti lo logró. Julio II, el “Papa Guerrero”, cuyo elocuente sobrenombre da alguna idea de su inclinación por la misericordia militante, le encomendó pintar el techo de la Capilla Sixtina. Luego le siguió Clemente VII, muerto al comer por “accidente”, desde luego, un champiñón envenenado, y quien lo obligara a emprender la construcción y adorno de las “Tumbas de los Médicis”, familia a la que el Papa pertenecía. Finalmente, Pablo III confirmó otro de los encargos hechos por Clemente VII: pintar, en el altar de la Capilla Sixtina, el “Juicio final”.

Las tres obras conforman buena parte del universo pictórico y referencial del Renacimiento; sin embargo, la Capilla Sixtina es, por mucho, la obra renacentista por antonomasia, y ahora, por primera vez en la historia, salió de su augusto ensimismamiento en el Palacio Apostólico del Vaticano, para aterrizar, sin un rasguño, en la colonia Tabacalera de la Ciudad de México.

La Capilla Sixtina mexicana

Miguel Ángel llegó a la colonia TabacaleraLa exposición “Capilla Sixtina en México”, inaugurada el pasado miércoles 6 de junio, es patrocinada por el Grupo Financiero Banorte y la empresa Maseca; para su reproducción fue necesario el permiso del cardenal Giuseppe Bertello, actual presidente del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano, y la supervisión del director de los Museos Vaticanos, Antonio Paulucci.

Enmarcada por los toscos trazos del Monumento a la Revolución, la Capilla Sixtina mexicana es una réplica exacta de la que se encuentra en el Vaticano. Para lograrlo, fue necesario tomar “2 millones 800 mil fotografías de la capilla original, para poder nosotros armar la parte de edición y poder sacar los frescos como los tenemos”, según dijo, en entrevista para Horizontum, Gabriel Berumen, Director y Productor de montaje de la exposición.

Para encontrar el color exacto de los lienzos exhibidos, fue necesario, comentó Berumen,  “(mandar) pruebas de tres metros cuadrados al Vaticano para que ellos nos aprobaran tanto tamaño, como tono”. Sobre las pinturas volumétricas – coro y altar-, éstas fueron “hechas por gentes de la ENAP (Escuela Nacional de Artes Plásticas) y la gente del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes), que son artistas de Artes Plásticas. Ellos nos hicieron todos los volumétricos, que son piezas únicas, porque a base de fotografías (…) ellos lo hicieron a mano, todas esas partes, todos los retablos. Es una copia exacta de lo que se tiene en el Vaticano. Y son piezas únicas porque no se sacaron moldes”.

Respecto al altar, el también arquitecto de la Universidad Anáhuac, refirió que es “exactamente igual. El cristo que tenemos ahí es de las mismas medidas (que en el Vaticano) y es donado por Agustín Parra, quien es un artista que en la visita de los papas a México, él ha donado las sillas o las sedes para cada una de las misas.”

Miguel Ángel llegó a la colonia Tabacalera

Visitada por más 500 mil personas desde su inauguración, la exposición contempla significativos adelantos tecnológicos. Habla Berumen: “Cuando todo invitado ingresa a la capilla, nosotros les damos una presentación multisensorial. Ahí nosotros lo que hacemos es que ellos presienten el olor, luego sienten la iluminación y escuchan el sonido (…) Tenemos un olor específico dentro de la capilla, como incienso (…) Lo que nosotros quisimos representar es que estamos entrando, también, a un lugar sagrado, al final de cuentas”.

Desde la estructura que resguarda la reproducción de la Capilla –desarrollada por personal del Instituto Politécnico Nacional-, hasta su montaje, Berumen procuro que todo fuera hecho por manos mexicanas: “Todo es obra mexicana, que es la parte sólida de éste proyecto, de este sueño que creció”.

Miguel Ángel llegó a la colonia Tabacalera

El proyecto de desarrollar una réplica exacta de la obra más representativa del Renacimiento italiano, se gestó en noviembre del 2014,  durante  un viaje que los hermanos Berumen –Gabriel y Antonio- hicieron al Vaticano. Ahí, una artesana oaxaqueña que donó parte de su obra al Nacimiento que año con año se instala en Roma, impactada por los lienzos de Miguel Ángel y el movimiento enérgico de sus trazos, echó a llorar. Relata Berumen: “Nos acercamos con ella y le preguntamos: ¿qué le pasa, señora?, y ella dice: ‘es que esto es bellísimo’ (…) En ese momento mi hermano y yo empezamos a platicar y pensamos en un sueño de recrear la Capilla Sixtina”.

De acuerdo a Berumen, la exposición seguirá un largo peregrinar de 4 o 5 años por todo el país. Más adelante,  es posible que vaya  hacia Estados Unidos o Sudamérica. Por lo pronto, rodeada de cantinas, restaurantes, vallas y policías, la Capilla Sixtina mexicana seguirá aquí hasta el 30 de agosto.

Más información: https://www.facebook.com/CapillaSixtinaenMexico/?fref=ts


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.