“Mexofobia”, el protagonismo diluido de un país “Mexofobia”, el protagonismo diluido de un país
Continuando con la misma temática de las dos últimas columnas, en las que se han expuesto varios análisis sobre la coyuntura internacional actual, así... “Mexofobia”, el protagonismo diluido de un país

Continuando con la misma temática de las dos últimas columnas, en las que se han expuesto varios análisis sobre la coyuntura internacional actual, así como los contrapesos geopolíticos, la dinámica del paradigma multipolar actual y el tejido del ajedrez internacional, es momento de detenernos ante el papel actual de México dentro del orbe.

Nuestro país ha jugado un papel fundamental en la coyuntura internacional actual, pero no ha sido realmente por sus propias acciones hacia el exterior,  nuevos méritos o innovación diplomática. Más bien porque ha sido víctima del bombardeo ideológico, económico, político, cultural e, incluso, racial originado por la “Tormenta Trump”. México se ha colocado en el centro del debate internacional, en el mismo centro de las mitocondrias de los efectos y consecuencias de una política miope de un régimen neoproteccionista, lo cual podría significar un pivote para consolidar una nueva diplomacia mexicana y alcanzar una mayor influencia, dentro del concierto internacional.

No obstante, México sigue inmóvil. Carente de reacción, por lo que esta oportunidad histórica, no sólo se le está escapando de las manos, sino que está inclinando la balanza hacia una noción completamente negativa del mexicanismo al exterior y lo está convirtiendo, a lo que cataloga el Dr. César Villanueva Rivas, como una “piñata simbólica”[1].

Ya son varios los focos rojos que indican este problema. No sólo la falta de atractivo mexicano para la inversión extranjera, la inestabilidad del peso mexicano ante la divisa estadounidense y mercados internacionales, el denigrante estereotipo y trato de nuestros connacionales en Estados Unidos y el riesgo de deportaciones masivas, el uso de calificativos como “Bad Hombres”, la concepción de la relación íntima de “Mexicanismo-Narcotráfico”, el grito de “Build the Wall”, el Estado fallido mexicano o el continuo señalamiento del “cáncer mexicano” dentro de la economía estadounidense por el TLCAN.

Horizontum. “Mexofobia”, el protagonismo diluido de un país

Hay elementos más preocupantes, como la fiesta temática mexicana “antimexicana”, realizada en la Universidad de Baylor en Texas (de la que hubo amplia difusión en redes sociales), o la conclusión derivada del reciente informe sobre conflictos armados del mundo del International Institute for Strategic Studies, en donde se señala que México como el segundo país más violento del mundo, solo después de Siria (sin contemplar las monumentales diferencias entre ambos). Estos focos rojos se consolidan en una ya notoria “Mexofobia”, a nivel internacional.

Ya es suficientemente alarmante el hecho de que esta “Mexofobia” crezca día a día, y el gobierno mexicano sigue sin reaccionar. “Esta preocupación se incrementa cuando estos estereotipos se multiplican en las redes digitales, influyen en niños, jóvenes, familias, empresarios, estudiantes y políticos de diversas partes del mundo, e instalan actitudes negativas hacia nuestro país y menguan nuestra reputación internacional”[2].

A pesar de algunos esfuerzos y acciones realizadas por el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto de todos sabido, – y que se han publicado en ediciones pasadas en esta columna-  para tratar de contrarrestar e incluso tomar una ofensiva desde los inicios de la Tormenta Trump, la realidad es que sólo se han visto resultados en términos cuantitativos, pero no así cualitativos.

Estos resultados cuantitativos en la práctica sólo han significado un salvavidas y un bálsamo ante hechos concretos, como el beneplácito de la Administración Trump para renegociación y no cancelación del TLCAN, la reciente reforma a la Ley del Servicio Exterior Mexicano o el apuntalamiento de una nueva Diplomacia Consular para proteger a nuestros paisanos en Estados Unidos.

La carencia de acciones concretas y planes en términos cualitativos, está ocasionando no sólo que México se hunda en el pantano de su desprestigio que la misma Secretaría de Relaciones Exteriores ha ocasionado, sino que México siga viviendo de las luciérnagas efímeras de algunos aspectos positivos de su poder suave, como su cultura y noción económica, pero estas luciérnagas se terminarán apagando ante el mismo pantano.

Como recomendé en ediciones pasadas de esta columna, es urgente que el gobierno mexicano diseñe e implemente una estrategia en Diplomacia Pública, más específicamente en Diplomacia Digital, para hacer realmente frente a esta “Mexofobia”, dentro de su propio terreno, a la altura del papel real que debe de tener nuestro país en el concierto internacional.

Horizontum. “Mexofobia”, el protagonismo diluido de un país

México tiene una tradición, capital cultural y humano de sobra, para no sólo contar con un desarrollo pleno de su poder suave, y con acciones concretas,  incluso desarrollar su poder duro al exterior incrementando su área de influencia, consensos a nivel internacional e incluso encabezar esfuerzos de la comunidad internacional. La Diplomacia Tradicional Mexicana, debe de ir de la mano con la Diplomacia Consular que tanto ha presumido nuestro país, y ambas deben de ser fuente natural para la Diplomacia Pública Mexicana, para poder ser un motor para su crecimiento objetivo y que esté a la altura de nuestro México. De no ser así, mi estimado lector, la “Mexofobia” será cada vez más aguda y puede convertirse en un cáncer de nuestra propia soberanía y mate nuestro prestigio internacional.

México es la piñata del neoproteccionismo actual, pero no está siendo un país que influya activamente en el diseño del paradigma internacional actual. La comunidad global no va a “martirizar” a nuestro país, todo lo contrario, ésta necesita de un México más pragmático y que se amarre bien los pantalones. La historia no perdonará una omisión mexicana de ese tamaño.

[1] César Villanueva Rivas. “#Análisis la Mexofobia, una guerra de símbolos contra nuestro país”. Prensa Universidad Iberoamericana. Versión Web. México. 2017. http://ibero.mx/prensa/analisis-la-mexofobia-una-guerra-de-simbolos-contra-nuestro-pais

[2] César Villanueva Rivas. “#Análisis la Mexofobia, una guerra de símbolos contra nuestro país”. Prensa Universidad Iberoamericana. Versión Web. México. 2017. http://ibero.mx/prensa/analisis-la-mexofobia-una-guerra-de-simbolos-contra-nuestro-pais


Diego Sanchez Campia

Diego Sanchez Campia

Soy Internacionalista por la FCPyS de la UNAM, especializado en Diplomacia Digital, con especial énfasis en Diplomacia en Redes Sociales.Actualmente tengo el proyecto Red México / México Sin Frontera (www.mexicosinfrontera.com) , que está enfocado en información en protección, asistencia consular y protección preventiva para mexicanos en el exterior por medio de redes sociales.He participado con publicaciones para Líderes Internacionales y Paradigmas (dependiente de Urbi et Orbi del ITAM).