México, el que más crece en América Latina México, el que más crece en América Latina
El Gobierno Federal plantea que el PIB mexicano crecerá entre 2.6% y 3.6% en este año. Mientras, organizaciones, nacionales e internacionales, sugieren que el... México, el que más crece en América Latina

Sin embargo, los bancos tendrán menos incentivos para prestar dinero

El Gobierno Federal plantea que el PIB mexicano crecerá entre 2.6% y 3.6% en este año. Mientras, organizaciones, nacionales e internacionales, sugieren que el crecimiento económico de nuestro país oscilará entre 2.7% y 2.9% en este 2016. Igual el Fondo Monetario Internacional y Banorte pronostican 2.7%; Banco Mundial augura 2.8%; Oxford Economics proyecta 2.9%. Adicionalmente, estos pronósticos también proponen que el crecimiento de México será superior al de América Latina y el Caribe. Según el Banco Mundial, nuestro crecimiento económico será en 0.8% mayor, al de este conjunto de países.

Estos datos son alentadores para nuestra economía, porque muestran un incremento de la riqueza. Sin embargo, debemos ampliar el análisis y no sólo centrarnos en las cifras proporcionadas por estos institutos. Debemos complementarlos con información útil para entender qué fomentará este crecimiento.

México, el que más crece en américa latinaEl principal motor del crecimiento económico de México será la inversión esperada por la reforma energética. El gobierno federal estima que ésta atraerá una inversión total de 62 mil 500 millones de dólares, entre 2016 y 2018. Esta cifra representa, aproximadamente, 8% del PIB. Este aumentará la riqueza del país, la cual podrá apreciarse, principalmente, en nuevas infraestructuras y más empleos.

Adicionalmente, nuestros gobernantes celebran que la inflación del pasado 2015 fue la más baja en los últimos 47 años. Esto es un incentivo para que los productores incrementen la fabricación de bienes y servicios. Para lograrlo, demandarán más factores de producción como mano de obra, lo cual propiciará que la población tenga más posibilidades para consumir.

Otra señal positiva del poder adquisitivo es que la remuneración media real por persona ocupada se incrementó en el pasado 2015 más del 2%. Esto significa que, después de descontar la inflación, el ingreso de las personas fue mayor que el año previo. En otras palabras, el salario promedio de las personas les alcanzó para consumir más bienes y servicios.

De acuerdo con las cifras revisadas, la economía mexicana podría crecer. Sin embargo, debemos contemplar otros indicadores que pueden mermar ese crecimiento económico de México. Si bien es cierto que la remuneración media real en México aumentó, la riqueza por persona sólo se incrementará 1.2% en este 2016. Este incremento es menor a la inflación. La riqueza por persona, en realidad, no mejoró de la misma forma que el crecimiento económico o el salario promedio real. Por lo mismo, el consumo de la sociedad no es un motor significativo para el crecimiento económico durante el actual año.

México, el que más crece en américa latinaCon el incremento de la tasa de referencia, realizada por el Banco de México a finales de 2015, en este 2016  habrá una disminución del consumo en los hogares. Pues su 3.75% generará un aumento en las tasas de interés al ahorro y al crédito en nuestro país. Por una parte, las personas estarán más dispuestas a ahorrar, porque recibirán mayor interés. Por la otra, los bancos tendrán menos incentivos para prestar dinero por ser menor la probabilidad de que los hogares paguen el crédito y la tasa de interés. Además, la gente solicitará menos créditos, porque serán mayores los intereses a pagar. Estas situaciones fomentarán la disminución del consumo privado, el cual dejará de ser también un motor del crecimiento económico.

Tampoco debemos fiarnos de la inversión esperada por la reforma energética. El precio del barril de petróleo tendrá un impacto negativo en la inversión que esperamos. Las empresas no asignarán los mismos recursos, porque sus ganancias no serán cercanas a las pronosticadas. Para que llegue la inversión, resulta imperante una mayor demanda de petróleo y una menor producción de hidrocarburos. De otra forma, la inversión orientada a la producción de energéticos será menor a la deseada.

La perspectiva de crecimiento económico de México en este 2016 es alentadora, porque incrementará, significativamente, la inversión por la reforma energética. Sin embargo, esta no será tangible para los hogares. Nuestro ingreso real no aumentará en la misma proporción. Es más, podemos esperar que el consumo privado disminuya por el incremento de la tasa de referencia del Banco de México. Además, la inversión real puede ser menor a la pronosticada por el precio del barril de petróleo. Finalmente, el comportamiento del mercado internacional no será benéfico para el país. La volatilidad del tipo de cambio, la crisis económica de algunos países europeos, la desaceleración de China y el crecimiento de la economía de Estados Unidos de América tendrán un impacto negativo en las expectativas del crecimiento económico mexicano.


Ángel Iván Olvera Lozano

Ángel Iván Olvera Lozano

Licenciado en Economía por el Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, Maestro en Administración y Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas.