México atrapado entre China y Estados Unidos México atrapado entre China y Estados Unidos
El Gigante Asiático también utiliza las ventajas de los bajos salarios mexicanos, la infraestructura y el TLCAN para exportar bienes finales al vecino país... México atrapado entre China y Estados Unidos

El Gigante Asiático también utiliza las ventajas de los bajos salarios mexicanos, la infraestructura y el TLCAN para exportar bienes finales al vecino país norteamericano

El final antes de iniciar. Una de las tres conjeturas a la que se puede llegar al leer este artículo es que muy probablemente el presidente Donald Trump, al salirse o renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), no es ir contra México. El objetivo principal sería disminuir el flujo comercial que viene de China a nuestro país,  ya que aquí se maquilan-ensamblan sus productos y, con los beneficios de ese acuerdo, se exportan como bienes finales hacia Estados Unidos. ¿Y las otras dos conjeturas son…?

TLCAN: Promesas y realidades

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha creado un ambiente de incertidumbre en México por sus promesas de campaña. Una de estas es la salida o renegociación del TLCAN.

Este acuerdo trilateral estableció una zona de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Fue firmado en 1992 y entró en vigor el 1ro de enero de 1994.  En ese tiempo el gobierno nos hizo la promesa de que, a partir de la apertura comercial,  nuestro país entraría a una dinámica de mayor crecimiento y prosperidad. Esa apertura comercial hizo que la economía mexicana estuviera altamente influenciada por el comportamiento de sus exportaciones.

México atrapado entre China y Estados Unidos

El TLCAN aceleró el crecimiento de las exportaciones hacia Estados Unidos y Canadá en un 498% y  594%, respectivamente, en el lapso de 1994 a 2015; pero este comportamiento de la dinámica exportadora no ha sido acompañada por un gran incremento en el ingreso por habitante (PIB-per cápita),  ya que sólo ha aumentado un 28%,  desde que se firmó ese convenio.

Cambio en la estructura de exportación

El acuerdo con Estados Unidos y Canadá, y la apertura comercial del país, ha permitido una menor dependencia de las divisas por la venta de petróleo, y un aumento de nuestras exportaciones de bienes manufacturados, en especial del sector automotriz. En 1993, las exportaciones de petróleo representaban un 15% del total del valor de las exportaciones, pero esa cifra bajó a un 6% en el 2015, mientras que las manufacturas pasaron del 79% al 89%.

El sector automotriz es un claro ejemplo del éxito de esa apertura comercial. Lo podemos constatar en las diferentes armadoras internacionales de autos radicadas en el país, además de que este sector en 1993 representaba el 20% del total de nuestras exportaciones y, en 2015, esa cifra fue del 30%, aunque el 95% del valor agregado en este sector se destina para el pago de capital y el restante entre los trabajadores, según el especialista Gerardo Esquivel con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La distribución de ese sector contrasta demasiado con la distribución general de la economía mexicana, ya que en promedio el 73%  del valor generado va como pago al capital, mientras que el 27% a los trabajadores. A partir del TLCAN nuestro país ha obtenido éxito comercialmente en el sector automotriz, pero con una alta concentración del ingreso en ese sector,  en detrimento  de los trabajadores.

 La dependiente “globalización” exportadora de México

Con el TLCAN y la apertura comercial han aumentado nuestras exportaciones, pero también un aumento de la dependencia dinámica exportadora de nuestro país con la economía de Estados Unidos.  En 1985, el  72% de nuestras exportaciones iban a ese país y esa cifra pasó al 81% en el 2015. Importante mencionar que en los años 2000 y 2001 nuestra dependencia fue del 89%; entonces se necesitaron unos 14 años para disminuir en ocho puntos porcentuales esa dependencia exportadora hacia Estados Unidos.

En enero de 1993 la participación de las exportaciones del sector manufacturero hacia Estados Unidos era del 85%, y del 84% en el 2015; mientras que las exportaciones del total del sector automotriz que se vendieron a nuestro vecino país del norte pasaron del 81% al 85%.

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INEGI divide el total de las exportaciones en dos grandes grupos que son: petroleras y las no petroleras. En esta última contempla las manufacturas,  además del sector agropecuario y las extractivas.

En lo que respecta a las exportaciones del sector no petrolero vemos que nuestra dependencia exportadora hacia Estados Unidos es mayor y ha ido profundizándose, ya que, en 1993, ese país representaba el 73% del total nuestras exportaciones no petroleras y pasó al 78% en 2015.

Si la dependencia exportadora de México a Estados Unidos necesitó unos 14 años para bajar en ocho puntos porcentuales y entre 21 años reducir un punto porcentual en el rubro de las manufacturas, mientras que en el sector comercial  automotriz  aumentó a 84%, y el no petrolero a 78% con el mercado estadounidense, esto nos permite  hacer la hipótesis de que México no está en una senda de diversificación comercial exportadora a nivel mundial, sino que su dinámica de exportación a partir del TLCAN ha fortalecido y profundizado la integración entre nuestro país con la economía de Estados Unidos. ¿Cuál es la importancia de México en la globalización comercial,  si el 80% de las exportaciones van a un solo país?

México: El puerto maquilador

Se ha dicho que nuestro país es un gran actor dentro de la globalización comercial, poniendo por ejemplo de que estamos entre los mayores exportadores de pantallas planas, autos, smartphone y  entre los países principales de inversión manufacturera del sector aeroespacial, pero detrás de ese gran éxito nos han convertido en un puerto maquilador de Europa y Asia, pero en especial de China.

En la gráfica 1 se puede observar un interesante comportamiento de correlación negativa entre nuestro saldo a favor[1] comercial no petrolero con Estados Unidos y el saldo de la suma de Europa-Asia. Ese comportamiento de “espejo”, entre los dos saldos, muy probablemente significa que a nuestro país le llegan grandes insumos intermedios de empresas establecidas en Europa-Asia para  aquí maquilarlos-ensamblarlos, y utilizan las ventajas del TLCAN para exportar los productos finales hacia Estados Unidos.

México atrapado entre China y Estados Unidos

México: El puerto maquilador de China

Ahora dividamos nuestros saldos negativos no petrolero entre China y Europa-Asia (sin China). En la gráfica 2  tenemos que a partir del 2003 comenzó acelerarse el fenómeno de balanza comercial negativa con China y que actualmente la brecha que tienen con Europa-Asia (sin China) se ha ido cerrando hasta ser casi iguales.

En marzo de 1994, el saldo comercial negativo de México con Europa-Asia (sin China) fue 77 veces mayor que al de China, pero drásticamente cambió, ya que en septiembre del 2016 esta cifra era sólo del 1.2 veces mayor. Es decir, falta muy poco para que todo el saldo negativo que tenemos con dos continentes Europa-Asia (sin China),  sea igual al de un solo país: China.

Como vemos en la gráfica 2, tenemos un saldo a favor no petrolero con Estados Unidos, mientras que con China es lo contrario. Lo que puede explicar este comportamiento es que México maquila-ensambla los bienes intermedios que vienen de las empresas establecidas en China, las cuales están utilizando las ventajas de los bajos salarios en nuestro país, la infraestructura y el TLCAN para exportar bienes finales hacia Estados Unidos.

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Es por lo anterior, que muy probablemente la renegociación o salida del TLCAN anunciada por Donald Trump tiene como objetivo principal disminuir el flujo comercial que viene de China hacia nuestro país y se exporta, con los beneficios del TLCAN, a su territorio.

La dependencia de México con respecto a sus compras en el exterior

Anteriormente comenté la dependencia exportadora de nuestro país hacía Estados Unidos y de que China representa casi el mismo valor del saldo negativo no petrolero en comparación con dos continentes, Europa y Asia (sin China),  pero también resulta que dependemos de estos dos países para nuestras importaciones.

En enero de 1994,  Estados Unidos representaba el 70%, China el 1% y el resto del mundo 30% del total de todas nuestras importaciones, pero al firmarse el TLCAN y con la entrada de China en septiembre del 2001 a la Organización Mundial de Comercio (OMC) llevó a que esa estructura en septiembre del 2016 haya cambiado radicalmente, ya que ahora Estados Unidos representa el 43%, China el 48% y el resto del Mundo el 9%.

Si a Estados Unidos le vendemos el  80%  de nuestras exportaciones y el 84% de nuestras manufacturas, y China representa casi el mismo valor del saldo negativo no petrolero en comparación a dos continentes (Europa-Asia, sin China) y la suma del valor de las importaciones de Estados Unidos y China son del 91%, entonces para finalizar puedo concluir que:

1.- La importancia de México en la globalización es que es un país maquilador-ensamblador de los productos de las empresas establecidas en China, las cuales utilizan nuestra mano de obra barata, la infraestructura y el TLCAN para vender sus productos finales a al vecino país del norte. Esta misma importancia productiva-comercial lo es para Estados Unidos con México.

2.-La globalización comercial para México solo son dos países: Estados Unidos y China

3.- Donald Trump al renegociar o salirse del TLCAN, no va contra México, sino contra China, ya que las empresas que están instaladas en ese país utilizan a México para maquilar sus productos y exportarlos como bienes finales a Estados Unidos beneficiándose del TLCAN.

México atrapado entre China y Estados Unidos

 

Bibliografía

Banco de México

INEGI

Periódico el Universal

[1] Un saldo comercial a favor significa que nosotros le estamos vendiendo más de lo que nos compran y viceversa

Leonel Carranco Guerra

Leonel Carranco Guerra