#MeDuelesMéxico… ¿Crisis de Estado o de Gobierno? #MeDuelesMéxico… ¿Crisis de Estado o de Gobierno?
Se acercan las Fiestas Patrias en nuestro país, y el título de la columna de esta semana adquiere otras dimensiones y matices; desde luego... #MeDuelesMéxico… ¿Crisis de Estado o de Gobierno?

Se acercan las Fiestas Patrias en nuestro país, y el título de la columna de esta semana adquiere otras dimensiones y matices; desde luego significa un crisol y mosaico paralelo de emociones y/o opiniones en las mitocondrias de todos los mexicanos.

De acuerdo con la tradición y las bases mismas de las Relaciones Internacionales, el Derecho Internacional Público y la costumbre internacional, los elementos que conforman un Estado son: un territorio, gobierno, población, su ordenamiento jurídico  y su soberanía. Cada uno de estos elementos significa un pilar indeleble y fundamental para no solo la salud del Estado, sino para su propia existencia. ¿Qué pasa si uno o varios de estos elementos tienen una crisis?

mexico02

Desde hace varios meses, escándalos políticos (la Casa Blanca, Ayotzinapa, el departamento en Miami, el plagio de la tesis de licenciatura del Presidente, los comentarios despectivos de Paulina Peña)  y de corrupción, reformas que fueron un emblema tatuado de este sexenio no han obtenido los rédito esperados, un Pacto por México que tardó más en fracasar que lo que tardó en echarse a andar, violencia, desigualdad social, ingobernabilidad en algunas partes del país, crimen organizado, un sistema de procuración de justicia “viciado y poco eficiente” y las diversas pifias que ha tenido el Presidente Enrique Peña Nieto, paralelas a consolidación de decisiones de gobierno y Estado no acertadas han ocasionado una verdadera crisis en el Ejecutivo Mexicano, cuyo único sustento ha sido la imagen del “Presidencialismo” como figura omnipresente del acontecer nacional. El Gobierno como elemento primordial del Estado Mexicano está en crisis, ya hay un síntoma de alarma.

De igual forma, la identidad del Estado Mexicano al exterior esta mermada. La decisión del Presidente Enrique Peña Nieto de enviar una invitación para reunirse a ambos candidatos a la Presidencia de los Estados Unidos fue diplomáticamente correcto, pero el permitir la visita de un personaje como Donald Trump a México, sujetando su agenda personal a la del Ejecutivo Mexicano, y darle un trato casi como Jefe de Estado (siendo que sólo es un candidato a la Presidencia de los EEUU), se basó en algo que “no debía, pero tuvo que hacer – una decisión valiente pero cobarde y torpemente ejecutada –“ , le conllevó una ola de críticas, tanto al interior como al exterior del país, por no defender de forma fehaciente y contundente la dignidad y soberanía nacional ante los propios dichos de Trump contra México, diluyendo completamente su imagen como Jefe de Estado, llevando a que su rueda de prensa en conjunto, se mutara de ser el Momento de ponderar la identidad nacional, a un acto más de campaña de Donald Trump (que confirmamos todos en su posterior discurso en Arizona). El costo de esta visita no sólo le trajo al Presidente un linchamiento mediático, le llevo al desdén por parte de la otra candidata Hillary Clinton de visitar México, y dejando indeterminada la reunión con el Presidente. El Presidente Peña, desde el inicio de su mandato, dinamizó la política exterior del país y dicha estrategia la consolidó como #MéxicoGlobal, pero decisiones desatinadas en protocolo y de lectura geopolítica, y rematando con la respuesta tardía y atrabancada al “Efecto Trump”, ha llevado que la imagen del Estado Mexicano al exterior no sólo este deteriorada, sino que esté enferma y la amenaza de violación a nuestra soberanía entra de nuevo al debate, por lo que otro elemento de Estado Mexicano está en crisis.

La población mexicana en general esta permeada de desigualdad y descontento social, pero a la vez es indiferente, es sumamente crítica, pero por elementos que se analizarán en otra publicación, esa crítica no es llevada a la acción y a la exigencia, al conocimiento mismo de sus propios derechos y raíces, que se nublan constantemente con un “paternalismo” hacía el Gobierno que es fácilmente analizable, pero no así comprensible. Una población golpeada por diversos frentes, altamente propensa a “caudillismos” sin importar su rostro, pero a la vez, una población sumamente democrática, hospitalaria y alegre, que deja hasta su última gota de sudor por los suyos. Otro elemento del Estado Mexicano está en crisis.

El sistema judicial mexicano es disfuncional, parcial y clasista, y está contaminado hasta su médula por la corrupción, tráfico de influencias y violaciones a los Derechos Humanos y cuenta con un cuerpo normativo que parece está siempre un paso atrás de la realidad nacional. Otro elemento del Estado Mexicano está en crisis.

Cuatro de cinco elementos dentro del Estado Mexicano están en crisis, por lo que la respuesta inicial de estas líneas mi estimado lector, es que pocas veces como hoy en día, el Estado Mexicano corre el riesgo de entrar en crisis en su totalidad, y depende de cada uno de nosotros el buscar el país que queremos para todos nosotros. Durante “El Grito”, reflexionemos sobre ello y hagamos un punto de inflexión por nuestro México.

Diego Sanchez Campia

Diego Sanchez Campia

Soy Internacionalista por la FCPyS de la UNAM, especializado en Diplomacia Digital, con especial énfasis en Diplomacia en Redes Sociales.Actualmente tengo el proyecto Red México / México Sin Frontera (www.mexicosinfrontera.com) , que está enfocado en información en protección, asistencia consular y protección preventiva para mexicanos en el exterior por medio de redes sociales.He participado con publicaciones para Líderes Internacionales y Paradigmas (dependiente de Urbi et Orbi del ITAM).