¡madre!: Metáfora de la degeneración humana ¡madre!: Metáfora de la degeneración humana
¡madre! (2017) contiene como motivo una pareja que vive en una enorme casa en medio del campo y alejada de la ciudad. Por un... ¡madre!: Metáfora de la degeneración humana

¿El final de la historia, el fin del hombre?,

¿es serio pensar en ello? Son sucesos lejanos que la Ansiedad

-ávida de desastres inminentes- desea a toda costa precipitar.

Emil Cioran

Fecha de estreno: 29 de septiembre de 2017 (2h 02min).

Dirigida por: Darren Aronofsky.

Reparto: Jennifer LawrenceJavier Bardem y Ed Harris.

País: Estados Unidos.

¡madre! (2017) contiene como motivo una pareja que vive en una enorme casa en medio del campo y alejada de la ciudad. Por un lado, el poeta, interpretado por Javier Bardem, está en un bloqueo poético, lleva tiempo sin escribir; por el otro, una esposa, interpretada por Jennifer Lawrence, dedicada a recomponer y decorar un hogar previamente destruido. Dichos roles no implican, por necesidad, alguna circunstancia genérica, porque son detonadores que, al modificarse a lo largo del drama, dan un giro en el argumento cinematográfico. La mujer renueva esa casa —acaso significa la Naturaleza o el mundo según la representación humana— destruida en el pasado; es decir, detrás de la narración central hay otro relato omitido, a saber, un suceso escatológico en un tiempo previo al encuentro de la pareja protagonista y, justo, a partir de tal hecho viene la restauración del hogar. Justo este es el final de la trama sugerida por Darren Aranofsky. La mujer muere o es asesinada, y el artista conoce a otra mujer quien volverá a reconstruir la casa y, así, la historia se repite. El retorno constante al origen, el eterno retorno propuesto por Friedrich Nietzsche. Lo que sugiere el cineasta es la regresión de la vida humana, la degeneración de la existencia en el mundo. De igual manera, la propuesta argumentativa puedo asociarla a ciertos modelos teóricos de Emir Cioran, el filósofo del pesimismo, característico del siglo XX cuya influencia es el propio Nietzsche y el existencialismo francés. La falta de un sentido real, se diría trascendental, por la vida es la característica general de la película. Todo está alrededor del sentido de vida inmediato, diario; la vida cotidiana en relación con los demás seres vivos, es decir, con la Naturaleza.

¡madre!: Metáfora de la degeneración humana

En el filme todo es metáfora y símbolo. El guionista y director toma la estructura bíblica para armar su historia, sin embargo, de los múltiples sentidos supuestos en el drama, justificados o sobre interpretados, no puedo eludir la crítica brutal al comportamiento humano en todas sus dimensiones: ética, religión, moral, política, ecología e historia. De inmediato, el espectador nota las referencias bíblicas, teológicas; los símiles entre los personajes y los tópicos históricos son muy evidentes, no obstante, me parece, la intención real radica en poner en entredicho la manera en que el propio ser humano se comprende a sí mismo en la Historia. El mundo es decadente, algo repetible y seguirá repitiéndose incansablemente, asimismo, la trama sin final cerrado sino abierto, que se torna el gran relato de la Historia humana sin modificaciones porque la especia humana está enferma. Entre un ciclo que se abre y otro que se cierra, el matrimonio abre las puertas de su casa, entra una familia, la mujer queda embarazada, nace el hijo y es sacrificado como tributo a la desesperación y decadencia humanas.

En el transcurso del frenesí cuando el poeta, el Creador desea presentar a su Hijo ante la Humanidad, la violencia, los gritos, la desmesura, el hurto, el desequilibrio social, la ruptura de los valores, muestran el fin de la Historia, o sea, el ocaso de la Humanidad. Ciertamente durante mucho tiempo esto ha sido un juicio común, pero llegó a su extremo en el siglo XX. En esta centuria se marca el fin de la Modernidad como discurso hegemónico y se registran otros relatos, entre ellos el del lugar que debe tener, en su sentido axiológico, la Naturaleza en la convivencia humana. El fin de siglo, el fin del milenio, el fin de una época también construye el retorno, volver atrás para recomenzar. El juicio que hace Aranofsky a este respecto consiste en que nada se modificará, pues el dolor humano persistirá.

¡madre!: Metáfora de la degeneración humana

Quiero centrarme en un símbolo que ninguna crítica sobre este filme ha hecho. La etapa de restauración, el ciclo en que todo se reordena para comenzar otra vez. Esto se manifiesta cuando, después de que el bebé es sacrificado como carne de cerdo y la mujer es golpeada casi hasta el exterminio, el esposo le saca una amatista del vientre. Una piedra similar estaba en el estudio del esposo pero fue destruida por el matrimonio que llegó a la casa que estaba siendo restaurada por la esposa. Esto significa que la piedra, importante es saber que la amatista es de color violeta, es símbolo del reordenamiento y el motor que hace posible el eterno retorno al cual me referí. El color violeta es símbolo de eternidad, religiosamente es el color que usan los cardenales, sacerdotes y el Papa en parte de sus vestuarios. Por otro lado, la Naturaleza tiene sus propias leyes de autorestauración. La amatista, repito, se obtiene del vientre de la mujer que, finalmente, sí muere, para que sea colocada, en otra historia, en el estudio cuando otra mujer sea la encargada de reconstruir la casa. La escena última del filme es otra mujer que da la bienvenida al amanecer, a la vida. Así inicia la película, así termina la película: El eterno femenino, la Virgen María, Madre de Dios, restaura la casa del poeta, El Creador, el Dios del Nuevo Testamento, para renovar la idea de la Humanidad cuando el Hijo de Dios, Cristo, el Dios del Nuevo Testamento esté por venir. La paradoja, el ser humano es el ser que sufre en el eterno retorno cuyo principio degenerado jamás podrá eludir.

¡madre!: Metáfora de la degeneración humana

 

Fernando Salazar Torres

Fernando Salazar Torres: (Ciudad de México, 1983). Poeta, ensayista y gestor cultural. Licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa (UAM-I), también obtuvo el grado de Maestría en Humanidades (UAM-I). Ha publicado el poemario Sueños de cadáver (el golem editores, 2010) y Visiones de otro reino (el golem editores, 2015). Su poesía y ensayos se han publicado en distintas gacetas y revistas literarias impresas y electrónicas. Coordina las mesas críticas sobre literatura mexicana, “Crítica y Pensamiento sobre poesía y narrativa en México”. Dirige un Taller Literario. Colabora en la revista literaria “Letralia. Tierra de Letras” con la sección “Voces actuales de México”.