Los periodistas mienten Los periodistas mienten
El tres de abril del 2010, el semanario Proceso publicó una de las piezas periodísticas más memorables de la historia de México Los periodistas mienten

El tres de abril del 2010, el semanario Proceso publicó una de las piezas periodísticas más memorables de la historia de México: con 84 años, el fundador de ese medio, Julio Scherer García (el periodista mexicano por antonomasia) narró su encuentro con el afamado narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada. El texto fue titulado: “En la guarida del Mayo Zambada: Crónica de un encuentro insólito”. Se autentificó con una fotografía tomada por uno de los guardaespaldas de Zambada, en ella los dos capos (Scherer de las letras) se abrazan.

Entre las muchas lecciones que este documento hereda a quien lo lee, se encuentran hondas pistas sobre el estado que el narcotráfico guarda en relación con cada nivel de la sociedad, pero también es una cátedra de la labor periodística, no sólo impartida por la narrativa y la valentía de Julio, sino por una afirmación rotunda y axiomática hecha por Zambada al periodista:

“Todos mienten, hasta Proceso. Su revista es la primera, informa más que todos, pero también miente”. Ya fuera por temor o por la contundencia de las palabras, Scherrer no logró desmentir al Mayo.

La reflexión del narcotraficante me hace confirmar de nuevo algo que desde tiempo me resulta evidente. En el periodismo, como en cualquier otra actividad humana, no cabe la objetividad. He llegado a considerar que reclamar democratización e imparcialidad, dentro de los medios de comunicación, es una obstinaciones estúpida. Aquellos que presumen tenerla son los primeros farsantes.

Los periodistas mienten

Alguno de los días que pasé en la universidad, uno de mis profesores hizo una argumentación que por su obviedad y simpleza resultó admirable. Con ésta desarmó toda posibilidad de existencia de la objetividad. El catedrático comenzó su explicación con la pregunta: ¿qué es objetividad? Precisión en la medición (se autorespondió). ¿Qué creemos sobre los instrumentos de medición usados hace 100, 50, 10 años? ¿Qué pensarán en 10, 50 o 100 años de nuestros instrumentos de medición actuales? La sofisticación de las herramientas que nos sirven para conocer la densidad de un coloide o la ética de un periódico, siempre podrá ser puesta en duda por sus sucesores.

Dada la cantidad de variantes que lo integran, es imposible que un medio cumpla con la supuesta responsabilidad moral de informar objetivamente. ¿Podría alguien desprenderse del backround que ha construido para escribir sólo la “verdad”? Y si esto fuera posible, ¿para qué querría hacerlo cuando lo que vale de un periódico, estación de radio, portal de noticias, revista o noticiero es su línea editorial? Si los periodistas dijeran “las cosas como son”, la noticia perdería su carácter humano, además ¿qué caso tendría la existencia de diferentes voces que digan exactamente lo mismo?

Siempre he admirado a quienes cubren la nota roja. De entre las diferentes fuentes es la que con mayor soltura aceptan el rasgo eminentemente retórico y literario del periodismo. Debe mantener el interés del lector que exige, además de los hechos, un contexto. Los porqués y cómos nunca se pueden resolver con lo tangible, casi siempre requieren de un pequeño, o gran, aporte de imaginación.

Existen tantos tipos de formas para decir mentiras, como motivos para pronunciarlas. Cada uno somos responsables de cuáles queremos escuchar y creer. Muchas se dicen sin intención, pues todos hablamos desde nuestra realidad, que nunca es igual a la de los otros.

La calle que corre justo atrás de mi casa se llama Periodistas, le sigue Poetas, luego Novelistas y Escritores, las cuatro vialidades se encuentran encerradas por Editores, Avenida de las Artes y Beethoven. Una metáfora geográfica del sitio donde se ubica la labor del periodista. Esa ubicación le reclama al periodista ser parte de narraciones que, por más apegadas a la realidad, terminarán siendo una ficción.

No es casualidad que grandes mentirosos como García Márquez, Carlos Fuentes, Tom Wolfe, Juan Villoro,  también hayan sido, o sean, periodistas.

 

Luis Moreno Flores

Luis Moreno Flores

Luis Moreno Flores es un periodistas mexicano, entusiasta de la comida callejera, fanático del rocanrol, los perros, la literatura de la onda, Donnie Darko, las Chivas y el Athletic de Bilbao. Actualmente reside en San Luis Potosí y es subdirector editorial del periódico La Orquesta.mx. luismorenoflores@gmail.com /@LuisMorenoF_