‘Los hombres fuertes actuales son vulgares’: Pedro Aguirre ‘Los hombres fuertes actuales son vulgares’: Pedro Aguirre
Pedro Arturo Aguirre, analista político y escritor, consigna en su más reciente libro, Bad Hombres. Megalomanía y Política en el Siglo XXI (Innisfree, 2017) ‘Los hombres fuertes actuales son vulgares’: Pedro Aguirre

Pedro Arturo Aguirre, analista político y escritor, consigna en su más reciente libro, Bad Hombres. Megalomanía y Política en el Siglo XXI (Innisfree, 2017), sus reflexiones en torno a la emergencia de los nuevos liderazgos autoritarios en los regímenes democráticos de todo el mundo.

Horizontum. ‘Los hombres fuertes actuales son vulgares’: Pedro AguirrePersonalidades políticas como Donald Trump en Estados Unidos, Vladimir Putin en Rusia, o Rodrigo Duterte desde Filipinas, son diseccionadas por el politólogo para desentrañar, de su historia y circunstancia, las variables que las distinguen y que las hacen tanto preocupantes como habituales en nuestros días.

Este nuevo trabajo, según el propio Aguirre, es una actualización de su otro libro, editado por Innisfree el año pasado, De Winston Churchill a Donald Trump. Auge y decadencia de las elecciones. Dicho texto, comentó el analista en entrevista para Horizontum, “terminaba con Donald Trump que estaba todavía en campaña, entonces suponía uno que iba a imponerse, al final de cuentas, la racionalidad, pero sí era algo que llamaba mucho la atención que Donald Trump fuera candidato”.

“Triunfa Donald Trump –prosiguió- y este libro (De Winston Churchill a Donald Trump…)  tiene que repensarse (…) y poner un comentario sobre su triunfo. Pero más que el triunfo de Trump había que casarlo con ese surgimiento de los hombres fuertes en política”.

Al respecto, Aguirre reflexionó lo siguiente: “Fareed Zakaria (escritor y periodista indo-estadounidense) hablaba de democracias iliberales, que parecería un oxímoron, porque toda democracia es liberal, no hay democracia que no tenga los mínimos de lo que conocemos como liberalismo político: libertades individuales, división de poderes, partidos políticos, etcétera”; sin embargo, continuó, en las democracias iliberales “se mantienen las formas: las elecciones cada tres o cuatro años, formalmente hay libertad de expresión y un sistema constitucional, pero en la realidad política va teniendo cada vez más fuerza el ejecutivo, el líder”.

La sucesión de estos hombres fuertes en el escenario democrático, se explica “porque se empiezan a desprestigiar los partidos y las formas de representación política, la gente no se siente representad. Entonces surgen los líderes populistas o demagógicos, que dicen: ‘los partidos, los diputados, no sirven para nada (…), mejor alguien como tú, que se comunique directamente contigo, que entienda tus problemas y que te va a saber dirigir’”.

“Eso es un viejo truco –insistió el analista-, de los demagogos de siempre, pero vuelve a suceder en los contextos del siglo XXI como un reproche y un rechazo a los políticos tradicionales, a la política tradicional, y todos los fenómenos que conlleva: la inseguridad económica que tienen las sociedades actuales, los jóvenes no tienen seguridad sobre sus futuros, el empleo está en entredicho, las nuevas tecnologías, la robotización, amenazan los puestos de trabajo (…) Todos esos temas de angustia social  se reflejan también en el rechazo a la política, en el rechazo a las élites que tienen ya garantizado todo, y los jóvenes y las mayorías sociales que sienten que el futuro está entredicho”.

Todo ello ha tenido repercusiones claras en distintos ámbitos. En lo que toca a la política, el escenario descrito se ha materializado en una patente crisis de la democracia. Así lo refirió Aguirre: “Todos estos temas han ayudado (…) a estos hombre providenciales que dicen ‘yo tengo la solución’, un viejo truco desde la época de Alcíbiades (450- 402 a. C), pero que tiene características contemporáneas”.

Horizontum. ‘Los hombres fuertes actuales son vulgares’: Pedro Aguirre

Aunque viejo, el tema de los hombres fuertes, y el culto a la personalidad que necesariamente los acompaña, ha vivido en nuestros días una transformación patente. Sobre ello, Aguirre destacó que “en el siglo XX tuvimos cultos a la personalidad muy poderosos, en donde, por lo general, se endiosaba al líder. Hitler, Stalin, Mao (Tse Tung), Fidel (Castro), Kim Il Sung, eran dioses, no eran hombres comunes corrientes, no tenían los mismos sentimientos, no tenían las mismas costumbres, no tenían los mismos defectos y gustos que los hombres. Era lo que proyectaban, desde luego que tenían estos y muchos más, pero la imagen que se proyectaba  era la de hombres providenciales”.

Por ejemplo, “según la leyenda oficial en Corea del Norte, ni Kim Il Sung ni Kim Jon-un defecaban. Eso ya es llevarlo al extremo”.

En contraste, los cultos actuales a los hombres fuertes parten de que estos últimos “son hombres vulgares (…) Aquí lo que se busca proyecta es que ‘soy un hombre común’. Donald Trump no es un hombre común desde el punto de vista de que es un hombre muy rico, pero lo que proyecta a los norteamericanos que votan por él es que ‘yo no soy político, soy como tú (…), soy igual de ignorante que tú, igual de poco político que tú, que me gusta decir las cosas tal y como las veo’”.

El nuevo libro de Pedro Arturo Aguirre, Bad Hombres. Megalomanía y Política en el Siglo XXI, se encuentra disponible en su versión digital a través de la plataforma de Kindle, y estará en librerías a mediados de abril.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.