Lorena Ramírez, alas rarámuris al viento Lorena Ramírez, alas rarámuris al viento
Lorena Ramírez es la primera rarámuri en correr una ultramaratón en Europa. Su nombre apareció entre los 492 corredores de fondo tras el trofeo... Lorena Ramírez, alas rarámuris al viento

Lorena Ramírez es la primera rarámuri en correr una ultramaratón en Europa. Su nombre apareció entre los 492 corredores de fondo tras el trofeo de la carrera de 97 kilómetros, Tenerife Bluetrail 2017, en una geografía similar a su natal Sierra Tarahumara. Lorena no camina, suele volar como el viento,  pero en el kilómetro 55 sus piernas perdieron el ritmo. No pudo seguir, ni llegar a la meta a tan sólo 37 kilómetros desde donde fue evacuada,  totalmente extenuada.

Pocos días antes, Lorena había ganado la supercarrera de 50 kilómetros en Tlatlauquitepec, Puebla. Ahora volvía hacer esa distancia y más. Aunque no llegó hasta el final, recorrió en huaraches y con su típica falda una distancia superior a una maratón olímpica. Sólo tiene 22 años.

Nacida en la comunidad de Rejocochi, Chihuahua, ella  recorre cada día el árido páramo donde vive junto a otras 75 familias de la etnia rarámuri. No habla español. Tampoco fue a la escuela. Uno de sus hermanos le sirve de traductor cuando participa en alguna competencia. Incluso estuvo con ella en sus días europeos. Él se ha encargado de representarla.

Lorena Ramírez, alas rarámuris al viento

Lorena, como buena rarámuri, tiene una habilidad especial para recorrer enormes distancias. Desde pequeña hacía largas caminatas durante cinco o seis horas, siguiendo el rebaño de las chivas o acompañando a su padre al pueblo más cercano para comprar alimentos. Toda su vida se ha entrenado para ser maratonista. Su habilidad física le ha valido para ganar los primeros lugares de las carreras más famosas en las Barrancas del Cobre, un sistema de montañas de la Sierra Madre Occidental.

Desde los 17 años comenzó a competir. Calcula que ha participado en más de 15 ultramaratones. Siempre con sus huaraches y su colorida falda rarámuri. En el Ultramaratón Caballo Blanco, de 2016, logró el tercer lugar en los 80 km. En el Ultramaratón de los Cañones de 2015, en Guachochi, quedó en cuarto lugar en la categoría de 100 km. Recién corrió 60 km en las montañas de Creel, donde llegó de segunda. Mide 1.50 metro.

Lorena Ramírez, alas rarámuris al viento

Como muchos tarahumaras, Lorena corre para vivir.  Debe compartir sus premios en efectivo con el resto de la familia Ramírez, donde hay otros buenos corredores: su padre Santiano y sus hermanas Juana y Talina. Es una tradición en su etnia. La llaman kórima. Comparten para estar bien entre todos y poder seguir compitiendo.

La dieta básica de estos corredores son los frijoles y el pinole, un polvo de maíz que mezclan con agua y los reaniman durante sus largas marchas. También consumen nopales y quelites, una hierba silvestre que ellos cocinan con cebolla. Ganar para un Ramírez lo es todo. Esa es la única idea que Lorena fija en su cabeza, cuando  corre sobre el árido páramo de las Barrancas del Cobre o compite más allá de esas sierras, donde aún subsisten los hombres de los pies ligeros.

La Redacción

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