Largo camino de Unión Africana Largo camino de Unión Africana
Quienes hayan tenido la posibilidad de leer la nota de la Semana de África en México, organizada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)... Largo camino de Unión Africana

Quienes hayan tenido la posibilidad de leer la nota de la Semana de África en México, organizada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en días pasados, quizás les haya surgido la duda de qué es la Unión Africana.

Defensa militar, cooperación económica, frente común o apoyos culturales, de salud o educación, ciencia y tecnología pueden ser algunos de los motivos por los cuales los países se alían a través de tratados, convenciones, reuniones cada cierto tiempo, con el fin de preservar e incentivar intereses comunes frente a otras economías como lo hace la Unión Africana (UA), la cual es la sucesora de la Organización de la Unidad Africana (OUA), que se fundó en 1963, con el fin de generar la integración de los estados de la región.

Largo camino de Unión Africana¿Para qué crear un organismo de este tipo? Justo porque este continente padece pobreza extrema, frecuentemente sufre hambrunas, conflictos armados, ingobernabilidad, problemas de salud y epidemias, carece de sistemas completos de educación, abunda el desempleo, la cobertura de la infraestructura urbana, de comunicaciones y de servicios públicos es muy limitada y sus naciones y pueblos tienen graves problemas de identidad nacional, por lo que la unión de los países bajo las mismas circunstancias debería ofrecer al mundo posibilidades de interacción comercial y política.

Este continente cuenta con grandísimas reservas de importantes recursos naturales que se los disputan y despojan compañías de propiedad extracontinental, provocando enormes conflictos y situaciones de guerras civiles internas; una organización internacional de este tipo agrupa a varios países con el fin de obtener beneficios mutuos en el comercio internacional para hacer frente a la intrusión de economías ajenas.

El reparto de África, política y comercialmente para finales del siglo XIX se realizó con el Tratado de Berlín, el cual repartió la geografía continental entre Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica e Italia, así como pequeñas porciones para España y Portugal.

Las tensiones entre los países colonialistas influenciaron, incluso, en las regiones “conquistadas”, hasta que se dio paso a la Primera Guerra Mundial. La discriminación y segregación desde entonces se exacerbó llegando al punto del apartheid, que en afrikáans significa separación en la lengua germano occidental, surgida entre los descendientes de los colonizadores de origen holandés del siglo XVII en Sudáfrica y Namibia.

Esta política legisló la división social, política, económica y geográfica de las relaciones entre negros y blancos hasta 1991 en Sudáfrica. Finalizó por el empuje de los movimientos sociales encabezados por varios líderes -entre ellos Nelson Mandela quien sería el primer presidente negro por votación universal de su país-, quienes buscaban también reivindicar la hermandad africana para liberarse de sus colonizadores.

Así el panafricanismo de mediados del siglo XX, la Organización para la Unidad Africana (OUA), La Unión de Estados Africanos (UEA), la creación de comunidades regionales, fueron los antecedentes de la creación de la actual Unión Africana, la cual trabaja para acelerar el proceso de integración continental y tener un rol más eficaz en la economía mundial, así como atender problemas comunes.  Desde el 2001 participan todos los países africanos de esta unión, excepto Marruecos.

Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.