“La soledad es una lucha constante”: Rowe “La soledad es una lucha constante”: Rowe
De origen australiano, el cineasta Michael Rowe (1971) lleva 23 años viviendo en México. Poeta y dramaturgo por vocación y realizador "en defensa propia",... “La soledad es una lucha constante”: Rowe

El realizador de origen australiano conversó sobre su filmografía con el público de la Cineteca Nacional

De origen australiano, el cineasta Michael Rowe (1971) lleva 23 años viviendo en México. Poeta y dramaturgo por vocación y realizador “en defensa propia”, el también guionista protagonizó, el jueves 4, la primera sesión de mayo del ciclo Conversando con Nuestros Cineastas, que se realiza en la Cineteca Nacional, donde se expresó sobre la nula diferencia psicológica entre hombres y mujeres: “No somos tan diferentes a como se nos ha inculcado durante cientos de años”, dijo al ser identificado como un cineasta que logra involucrar al espectador con la psique de sus personajes femeninos.

Durante la charla, en la sala 4, Rowe apenas susurró (“no soy muy de gritar”) y mantuvo el micrófono muy cerca de su rostro. Los primeros veinticinco minutos respondió preguntas de carácter técnico, aunque fue evidente su preferencia por temas confesionales. Habló sobre la construcción de los diálogos (“hago lecturas y si no me suena lo trabajo hasta que queda”); la edición (“manejo eso desde el guión; siempre estoy viendo con los ojos cerrados mi pantallita interna”); el formato que usa para la imagen (“me da espacio para aislar a los personajes”); la ausencia de música en sus tres películas (“la música intensifica de una manera falsa las emociones de la gente, me parece una opción manipuladora”); y la dirección actoral (“dicen que nunca hay que trabajar con niños ni animales. En gran parte se debe al divorcio que hemos vivido del mundo natural durante los últimos 150 años”).

Por su parte, el público, desde el neófito hasta el conocedor de su filmografía, le celebró ciertas referencias literarias (Lewis Carroll) y cinematográficas (Buñuel, del Toro) en su segundo filme, Manto acuífero (1013), el cual fue proyectado previamente como parte de la sesión. Agradeció los comentarios pero dio a entender que él no tenía que ver con ello del todo. Explicó que este largometraje parte de un universo personal con base en la adaptación de un breve relato de tres cuartillas que leyó alguna vez en un aeropuerto y que lo tuvo “llorando por más de media hora”. Pasaba por un divorcio y fue un tema que le “pegó” profundamente.

Horizontum. “La soledad es una lucha constante”: Rowe

Fotografía por Jonás Domínguez

 

Si el guión “salió de una situación complicada”, durante el rodaje “tenía una novia bipolar que me estaba haciendo la vida de cuadritos y eso hizo muy difícil enfocarme; además tenía un crew tres veces más grande de lo que había manejado en mi vida (…) Creo que tomé decisiones que no hubiera tomado si hubiera estado en otra situación anímica. (…) Yo no estudié así que yo tenía 17 días de experiencia en set, porque eso me tardé en filmar mi primera película”, se justificó.

Y aunque los asistentes conectaron con la historia de una niña que día a día va interiorizando sus emociones, aislándose de los adultos, “creando una división entre el espacio interior y el exterior”, tuvo que aclarar el título: “El pozo (donde ella se resguarda) es una metáfora del cobijo emocional de una niña que se ha ido cada vez más y más lejos del mundo. Como su estado emocional se va secando, el manto acuífero del pozo se ha ido… Creo que el título sólo lo entendimos Vicente (Leñero) y yo”.

El filme, también segundo de su autonombrada “trilogía de la soledad”, está dedicado a su maestro Vicente Leñero, quien una vez le dijo que Rulfo seguramente “estaba zurrado de miedo” después de crear una obra maestra como Pedro Páramo. Rowe asegura haber sentido ese mismo temor luego de que Año bisiesto (2009) fuese reconocida en el 63 Festival de Cannes con el premio Cámara de Oro, galardón dedicado a los primeros largometrajes. “Abre muchísimas posibilidades y también pesa muchísimo. Por eso me alejé tanto de Año bisiesto para no ser comparado con la misma película”.

Adelantó que ahora está involucrado en tres películas. Una en sintonía con sus anteriores filmes y que ya “está en el tren del financiamiento”. Las otras dos no tienen nada que ver. “La tercera es rarísima, muy metafórica, alejada del naturalismo, profundamente política y técnicamente distinta a todo lo que ya he hecho, pero sin música…, espero nunca caer tan bajo”.

Motivado por el público, recordó que llegó a la Ciudad de México “sin hablar ni pío de español”, por lo que su ópera prima, aunque es protagonizada por una mujer, habla sobre él mismo, sin censura. “Conozco la experiencia de ver desde la ventana a 23 millones de personas con las que no te puedes comunicar”, dijo.

Luego dio dos respuestas al por qué creó una trilogía: “Una es la correcta”, se trata de una consecuencia lógica: “Soy muy introvertido, no tengo redes de contacto, suele haber una o dos personas en mi vida, únicamente. Creo que la soledad es una lucha constante y de manera natural fue el tema que unía a las tres películas”. La segunda versión, dijo, es la honesta: “después del premio tenía que inventarme algo para ganarme una beca y me dije necesito algo que se enganche con la anterior y que sea un proyecto a tres años más. Y qué tengo, una película sobre la soledad, pues órale, van dos más”, confesó.

Y sin embargo, hizo hincapié en la honestidad artística. “En las primeras películas la honestidad no se puede ocultar. Tienen ese elemento y en la pantalla llega directo”.

A pregunta expresa sobre su propia visión en torno a las tres películas que ha realizado dijo que todas “tienen en común que hablan del dolor humano, profundo, y son luchas de vida y muerte, de soledad y supervivencia. Los personajes de las tres películas finalmente sobreviven en una especie de muerte en vida”, concluyó.

Nahum Torres

Nahum Torres

(Ciudad de México, 1977) ha colaborado en medios impresos y electrónicos con textos sobre cine, arte contemporáneo, literatura y música. Actualmente es editor en el sello Librosampleados.